Oscar Wilde: Dorian Gray, con retrato y sin censura
NOVELA / 2 enero, 2018

Reino de Cordelia publica por primera vez en España la edición no censurada de la obra maestra de Oscar Wilde. ALFONSO VÁZQUEZ Entre las sorpresas literarias que nos deja 2017, sin duda hay que mencionar la constatación de que la novela El retrato de Dorian Gray que hasta la fecha había leído el lector español estaba, a estas alturas de la vida, censurada. Al lector de habla inglesa la noticia le llegó poco antes, en 2011, cuando la Harvard University Press publicó el texto original que en 1890 Oscar Wilde (Dublín 1854-París, 1900) envió a la Lippincot´s Monthly Magazine. El director de la revista, al leer el texto, entendió alarmado que la historia de Dorian Gray podía ofender bastante a los lectores, porque por él planeaba con bastante evidencia la homosexualidad. Como las represivas leyes de su tiempo no aconsejaban su publicación, el señor Stoddart, que así se llamaba el director censor, eliminó un total de 500 palabras, contrarias sin duda a la moral victoriana y eso que la novela, una vez podada, provocó encendidas críticas y Wilde tuvo que aplicar la autocensura en la siguiente edición, de 1891. Como destaca Victoria León, la traductora de esta edición sin censura…

Benjamin Black: Un hombre frío en un mundo frío
ANÁLISIS , NOVELA / 2 enero, 2018

Buen estilo y puntos ciegos, la doble cara de Pecado, la nueva entrega de Benjamin Black. FRANCISCO GARCÍA PÉREZ Como es bien sabido –sobre todo tras la popularidad que le concedió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en el 2014, el escritor irlandés John Banville (1945) se vale del seudónimo Benjamin Black para publicar novelas de corte policiaco –me resisto a escribir «popular»– protagonizadas por lo general por el forense Quirke, ya una institución entre sus lectores, en la Irlanda de mediados del XX. Banville es, pues, el novelista culto, fino, de elevado estilo (La mar, por ejemplo) o el biógrafo de Copérnico o Kepler. Black es, por el contrario, quien nos acerca hechos criminales que transcurren en la ominosa atmósfera de una muy católica sociedad ante los ojos cargados de alcohol y desesperanza de un patólogo. (Y también Black firma un remedo de Raymond Chandler, titulado La rubia de los ojos negros: remedo, dejémoslo ahí con benevolencia). No obstante, tal como están las cosas, nada extrañaría que más de un youtuber apresurado y adanista (pleonasmo) acabase contando que Banville es el seudónimo de Black. El caso es que el doctor Quirke parece que ya le ha dado…

Escuchen al borracho
RELATOS / 21 junio, 2012

JOSÉ LUIS G. GÓMEZ De todos los borrachos pendencieros y lenguaraces que han salido de Irlanda pocos son tan simpáticos como Brendan Behan (1923-1964). Hombre de letras y de tabernas, simpatizante del IRA y portavoz de buenos sentimientos de fraternidad entre todos los buenos amantes de la cerveza, este irlandés excesivo y contradictorio logró la fama internacional contando su vida, la misma que se bebió hasta el punto de casi convertirse en la típica caricatura del eterno bebedor dublinés. En sus últimos años, agotado y algo avergonzado, Behan se limitó a reunir relatos desordenados, apenas chácharas de barra de bar, retratos de los escenarios de sus aventuras: Irlanda y Nueva York. Ahora, Marbot Ediciones completa la pareja de libros con la publicación de Mi isla y la reedición de Mi Nueva York –¡hurra por las pequeñas editoriales!–, dos obras menores de encanto infinito. Apenas se comienza a leer cualquiera de estos dos bellos libros –ambos son hermanos de espíritu y forma, los dos se completan con las fabulosas ilustraciones de Paul Hogarth–, se descubre que no hay un plan ni un programa en ellos, Behan se limitó a hablar delante de una grabadora sobre los lugares que tanto amaba: dijo…