El final de la infancia
MARCAPÁGINAS , NOVELA / 5 septiembre, 2012

GUILLERMO BUSUTIL EL HOMBRE ES EL RESULTADO DE SUS JUGUETES, de sus lecturas, de una infancia en la que ha de aprender a distinguir entre la inmortalidad, aderezada por la fabulación constante de la edad, y el enfrentamiento con el mundo real de los adultos y la vida borrosa que uno sueña dentro de sí mismo. Un periodo que los escritores han abordado, a lo largo de los siglos, desde la retrospectiva de la memoria, más o menos ficcionada, y también con una mirada exterior que indaga en la construcción de ese imaginario que, por otra parte, es ese tiempo que se presupone como una eterna primavera. Los anaqueles están repletos de historias que trazaron un mapa de la rebeldía, de los afectos, de la aventura, del descubrimiento del dolor y de la individualidad, de la pérdida de los mitos y de ese tiempo nido que dejaron una huella profunda en las sucesivas generaciones de lectores. La isla del tesoro, Tom Sawyer o El guardián entre el centeno son algunos títulos célebres que enhebran esos años en los que se forja el carácter y en los que las preguntas de quién soy y a dónde voy tienen que resolverse mediante…

La risa bronca del payaso feo
ENSAYO / 17 abril, 2012

JOSÉ LUIS G. GÓMEZ Si Don Camilo y Pepone se hubiesen fundido en un solo personaje, este habría sido Silvio Berlusconi, pero en las novelas de Guareschi no se respira ese ácido perfume de burdel que exuda el hasta hace bien poco primer ministro de Italia. Uno siempre ha sonreído con las bufonadas del cómico italiano, cantante frustrado y parodia de animador de cruceros, pero hasta leer El show de Berlusconi. Este libro es una historia crítica, política, económica y moral de Italia a través de los chistes del Cavaliere (Errata naturae, 2012), pues las sonrisas pasadas, y las demasiadas carcajadas arrancan estas páginas, se me han atragantado y me pesan como hormigón armado. El libro que ha montado Simone Barillari (1971), crítico literario, editor y traductor, con las historietas que durante su vida política ha relatado en público Berlusconi, retratado por sí mismo como un desvergonzado y narcisista payaso de inmoralidad desmedida, es una invitación en forma de puzzle a pasear por un mundo de excesos gargantuescos, el ego de un maníaco que, maldita sea, tiene gracia, aunque ésta sea venenosa. Porque aquí hay muchos buenos chistes, casi todos viejos y cuarteleros, la mayoría de mal gusto; pero la…