Venid a mí todos
DIARIO DE LECTURAS / 11 noviembre, 2018

JOSÉ LUIS G. GÓMEZ Los libreros franceses son tanto franceses como libreros, lo que para mí significa que desconfío mucho de ellos. Hace unas semanas se supo que entre la terna de finalistas al premio Renaudot, de tremendo prestigio en Francia aunque muy desconocido por aquí, el jurado había incluido una obra autopublicada en la plataforma Createspace de Amazon. Y saltaron los libreros franceses a defender su negocio, pero disparando por lo alto: «Amazon mata el libro como enlace social», dijeron las asociaciones de libreros independientes. Aquí, los libreros españoles también han saltado, preguntados por El País, y miran el suceso con desconfianza y algún temor. Resulta curioso también el recelo de nuestros editores, aunque ellos mismos sirvan como plataforma de autopublicación solapada para muchos autores con posibles que quieren presumir de escritores entre amigos y familiares –es un secreto a voces que muchas editoriales de prestigio y solera aceptan servir de escaparate a las ínfulas de muchos plumillas con ahorros–. Lo que ninguno quiere reconocer es que Amazon es un editor amable con muchos autores rechazados por el viejo sistema, y que han acudido a la llamada del gigante online porque allí todos son bienvenidos. Amazon ya es la…