Barry López: Sueños árticos, más allá de la exploración

9 octubre, 2017

RICARDO MENÉNDEZ-SALMÓN

La influencia aristotélica primero y la cartesiana más tarde, han impulsado a concebir a los animales como máquinas; en el límite, casi como objetos. Si a ello se suma el influjo del cristianismo, que abunda en una consideración simbólica de los animales como depositarios de virtudes humanas (fiereza, abnegación, candor, altruismo, fortaleza), el resultado es que nuestra relación con los animales tiende a advertir en ellos bien un dispositivo impelido a seguir una socorrida palabra, instinto, a la cual casi cualquier conducta puede ser adherida, bien un proteico emblema del cual se puede extraer cierto tipo de enseñanza moral, una suerte de blasón genealógico e incluso una dimensión alegórica.

Barry López es un biólogo norteamericano que en 1986 publicó una obra justamente célebre, Sueños árticos, celebrada no sólo como uno de los grandes textos de observación científica de su tiempo, sino como una fecunda y todavía vigente indagación tanto acerca de un paisaje como de un paisanaje, el del Ártico y sus residentes animales.

Poniendo en su lugar las intuiciones filosóficas y religiosas que han conducido a la cosificación y antropomorfización del reino animal, Lopez escribe: «Hay pocas evidencias tan estimulantes como la presencia de animales salvajes. Nos atraen, como la luna a las mareas, con interrogantes sobre la voluntad, el compromiso ético, los origenes ancestres».

Pero Sueño árticos, va mucho más allá. Su mérito no se reduce a cifrar en admirables páginas lo que supone el encuentro con seres tan fascinantes como el buey almizclero, el narval o el oso polar, sino que prolonga esta lectura del entorno hasta agotar cada una de las manifestaciones que ese mundo casi siempre extremo regala admirables páginas lo que supone el encuentro con seres tan fascinantes como el buey almizclero, el narval o el oso polar, sino que prolonga esta lectura del entorno hasta agotar cada una de las manifestaciones que ese mundo casi siempre extre flora. Su mérito no se reduce a cifrar en admirables páginas lo que supone el encuentro con seres tan fascinantes.

 

 

 

 

 

 

 

No hay comentarios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: