Philipp Blom: Coleccionar la vida

19 septiembre, 2014
El coleccionista y millonario John Pierpont Morgan.

El coleccionista y millonario John Pierpont Morgan.

ALFONSO VÁZQUEZ

El ensayista Philipp Blom publica El coleccionista apasionado, un ameno repaso 400 años de coleccionismo, desde el renacimiento hasta el ávido William Randolph Hearst.

El penúltimo libro publicado en España por ese brillante ensayista alemán llamado Philipp Blom (Hamburgo, 1970), Gente peligrosa (Anagrama, 2012) se zambullía en la historia de la Ilustración radical, los intelectuales que, paradójicamente, no pasaron el tamiz revolucionario por el atrevimiento de sus ideas. Ahora Blom cambia de tercio pero se adentra en un campo muy conocido, pues como explica en la introducción, siempre estuvo marcado por la figura de su bisabuelo, a quien apenas conoció: Willem Elder Blom, un hombre que comenzó trabajando de aprendiz de carpintero, que alcanzó una gran prosperidad y que disfrutó de una biblioteca con 30.000 volúmenes. También le marcó en sus tiempos de estudiante un anciano, Georg Moritz, heredero del ducado de Sajonia-Altenburg, a quien conoció vegetando en dos habitaciones de un castillo repletas de recuerdos y antigüedades.  No es extraño por tanto que se haya sumergido con delectación en el mundo de los coleccionistas con el ensayo El coleccionista apasionado. Una historia íntima, que ahora publica Anagrama.

Blom recorre los últimos 400 años en la historia del coleccionismo con una pasión que trata de transmitir al lector con rigor y mucha amenidad, y comienza con los studiolo, los gabinetes privados que en el Renacimiento trataban de representar el mundo, reuniendo las maravillas más exóticas y lejanas, ya fueran cocos de las islas Seychelles, minerales o el apreciadísimo bezoar, muy eficaz contra los venenos y que en realidad eran unas concreciones calcáreas que se formaban en los estómagos de una cabra, la Capra aegragus, oriunda de Persia. Este paseo por el Renacimiento lo aprovecha este historiador formado en Viena y en Oxford para desmentir los múltiples bulos sobre un egregio coleccionista de reliquias, Felipe II, de quien recuerda que «no se parecía en nada al fanático religioso del mito popular».  El ensayo es un paseo cronológico por el ansia por coleccionar, un modo de asentarse en la tierra y luchar contra el paso del tiempo. En este agradable libro nos asomamos a la espantosa colección del doctor Ruysch, fascinado por la anatomía y convertido en una especie de artista anatómico, con obras impactantes, casi tanto como la colección de muelas arrancadas por el zar Pedro el Grande. También sabemos de la vida y milagros de Sir Hans Sloane, el ávido coleccionista cuya colección dio lugar al Museo Británico y comprobamos cómo la obsesión por acumular se racionaliza en el XVIII hasta dar lugar a los museos decimonónicos, mucho más organizados y volcados en la investigación y conservación de las piezas, sin olvidar su papel de pregoneros y sustratos nacionales de los nuevos estados. Y no faltan algunos de los más llamativos coleccionistas que simbolizan la avidez del capitalismo. Uno de ellos es John Pierpont Morgan, a quien Blom le dedica uno de los capítulos más redondos y el otro, William Randolph Hearst, el megalómano en quien Orson Welles se inspiró para su película Ciudadano Kane. Quizás los dos ejemplos más extremos de coleccionistas como conquistadores incansables de objetos. En el fondo, una lucha por sobrevivir a través de ellos. Como Blom señala en este estupendo ensayo «Son muchas las cosas vinculadas con los objetos y su historia, y muchos los sentimientos, esperanzas y desengaños que tenemos que preservar para preservarnos».

El coleccionista apasionado: Una historia íntima, de Philipp Blom

FICHA
El coleccionista apasionado. Una historia íntima
PHILIPP BLOM
ANAGRAMA
25,90€

Este libro investiga la historia de la pasión por coleccionar desde el Renacimiento hasta nuestros días. Todo objeto de colección, ya sea una caja de cerillas o la uña de un mártir, tiene un significado que trasciende al objeto mismo; es un tótem.

No hay comentarios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: