Patrick Modiano: El rescate del tiempo

28 noviembre, 2014
Patrick Modiano.

Patrick Modiano.

JAVIER GARCÍA RECIO

Vuelve Modiano con La hierba de las noches (Anagrama),  con su elegancia magistral y sobria, para andar con él de eterno paseante por un París soñado y decadente. La hierba de las noches es también la última entrega de esa gran novela que Modiano lleva años escribiendo que tiene a París como escenario y al tiempo pasado como pasión narrativa.

Vuelve Modiano, la  elegancia magistral y sobria del escritor francés, la perseverancia de su estilo y de la unicidad de su obra que persigue la búsqueda del pasado como asidero vital del presente. Anagrama nos trae su última novela L’herbe des nuits, La hierba de las noches, un título sacado de un verso del gran poeta ruso Ossip Mandelstam  y que, a modo de los relatos por entrega, supone la última entrega de esa gran obra única y singular que Modiano escribe desde hace 30 años y que gira en torno a París como escenario ritual y a la recuperación del tiempo, como bandera emblemática que hincha su ideario narrativo.

En La hierba de las noches una vez más Modiano enfrenta a su personaje con la memoria, el tiempo perdido, con el intento de recuperación de un ayer que se escapa y es necesario rescatar para darle sentido adecuado momento presente. A su vez el escenario es siempre idéntico y el mismo, un París de ambientes obsesivos y decadente, y a su vez casi mítico, pero dibujado con un amor a sus calles y bulevares que demuestran que Modiano ha convertido París en su particular gran protagonista, su único y gran protagonista, donde se mueven las vidas de sus vecinos.

Modiano  sitúa siempre sus novelas en el tiempo de la ocupación alemana o en los primeros años sesenta, un tiempo en el que él mismo y sus personajes, viven a la deriva, en ambientes turbios y al margen de la vida corriente del resto de ciudadanos; muchos tienen un pasado borroso y sus mujeres, siempre jóvenes, poseen el encanto de lo enigmático.
En La hierba de las noches, como en la mayoría de sus historias, el hilo argumental es borroso.   Jean, convertido en un maduro  novelista, trata de recordar un breve periodo de su juventud, apenas tres meses, en el que conoce  a la joven Dannie de la que se enamora y que vive a la sombra de un grupo de turbios personajes anclados en el hotel Unic del viejo barrio de Montparnasse.

Los recuerdos se inician un domingo por la tarde «cuando se abre una brecha en el tiempo y basta con colarse por ella».  Son detalles confusos, pero Jean se aferra a su libreta negra aquella donde escribió notas, nombres, citas o frases. En ella no hay datos precisos pero actúan a modo de «señales de morse para más adelante».  En todo caso al final para Modiano se trata de un mismo tiempo: «no hay presente ni pasado, todo se confunde» dice Jean  Es así que el tiempo para Modiano «no se mueve y de colarse por esa brecha del tiempo me lo volvería a encontrar todo intacto».

Muchos de los recuerdos son difusos, como el de Duwelz «un rubio de andares premiosos». Luego nada, como en esos sueños «de los que no queda al despertar sino un reflejo impreciso que se va borrando según transcurre el días». Son recuerdos perdidos en esa niebla del tiempo, pero «no lo soñé», dice el narrador al inicio de la historia.

La historia cobra cierto aire de misterio al aparecer el policía Langlais, que le interroga acerca de los personajes con los que alterna. Pero aquí también ese cabo queda sin atar. La casualidad hace que años después el narrador se encuentre con el policía, ya jubilado, que conociendo sus intereses literarios, le entrega los pocos folios que en su día conformaron el informe policial del grupo. Por ese informe descubre que su joven amante Dannie estaba relacionada con un suceso en el que murió un hombre, «un asunto muy feo», de ahí quizá su juego de apariencias y el aparecer con distintos nombres, como Dominique Roger Mireille Sampierry, Jeannine de Chillaud o Michele  Aghamouri.

La obra de Patrick Modiano ha logrado, con paso pausado, pero constante y sólido, ese tránsito hacia la permanencia del futuro y consagrase como uno de los pocos grandes narradores que actualmente tiene Francia, un país que, con la excepción de Modiano y Pierre Michon, pasa por una época desacostumbrada de orfandad en cuanto a narradores de talla.

La hierba de las noches, de Patrick Modiano

FICHA
La hierba de las noches
PATRICK MODIANO
ANAGRAMA
15 €

En La hierba de las noches, Modiano nos invita, como en otras de sus novelas, a un intenso viaje por un París espectral. La ciudad se configura como una geografía interior, hecha de capas de tiempo que se confunden y entremezclan en esa evocación y búsqueda del tiempo perdido que hace Jean, el protagonista.

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