Manuel Gutiérrez Aragón: cuarteto de bravas mujeres

7 octubre, 2018

ALFONSO VÁZQUEZ

El director de cine cántabro vuelve a demostrar que lo suyo también es la narrativa con El ojo del cielo, una vibrante novela corta protagonizada por cuatro mujeres cántabras.

Manuel Gutiérrez Aragón, en La Térmica en 2014. ÁLEX ZEA.

Manuel Gutiérrez Aragón (Torrelavega, Cantabria, 1942) arrastra con sorna el sambenito de director de cine o lo que es lo mismo, todavía quedan españolitos que le niegan el pan y la sal literaria, pese a que en su corto currículum de novelista, iniciado en 2009, ya cuenta con el Premio Herralde de Novela y con excelentes críticas.

Para quienes todavía recelen de un artista capaz de hacer cosas en campos distintos, entre ellas dirigir excelentes películas y escribir libros, aquí tienen la prueba del nueve: El ojo del cielo, una deliciosa novela corta que le ha publicado Anagrama y cuya lectura debería desprender de prejuicios a todo lector con ganas de disfrutar de un buen libro.

Ambientado en su tierra natal, entre pasiegos, Manuel Gutiérrez Aragón nos cuenta en El ojo del cielo la atribulada vida de tres hermanas y una madre arisca, recluidas por las malas artes financieras de un marido heladero que ha escapado de los acreedores en lo que en el Madrid del XIX se conocería como el quinto pino, pero que en la Cantabria de 2008 no es otra cosa que la cabaña del fin del mundo, allí donde reina la enorme esfera de un radar de aviones de la OTAN, el eye in the sky de la canción que da título a la novela.

Las cuatro mujeres, a resguardo solo temporal de los bancos, se enfrentan a la vida con mediterránea energía, desplazadas en ese entorno bello y agreste de montañas recias, un centro de inseminación de vacas y pasiegos nada lenguaraces. Gutiérrez Aragón tiene el acierto de pergeñar una novela coral, en la que cada capítulo está contado por un protagonista diferente y de dotar de personalidad muy diferente pero irresistiblemente atractiva a cada uno de sus personajes, un dechado de defectos que comienza con Margarita, la madre coronela y continúa con las tres hijas, una de ellas supuestamente deficiente.

Y sobrevolando las montañas, la etérea presencia del padre fugado, a quien la madre le ha aplicado la damnatio memoriae y sólo queda de él una foto en la

que únicamente se aprecia su alargada sombra, la que proyecta por toda la novela.

Gutiérrez Aragón escribe en estado de gracia, con un estilo sin altibajos que resulta chispeante, irónico, escueto y vitalista, pese a las penurias que en realidad narra.

Es el gran logro de El ojo del cielo, hacer crecer la sonrisa en el lector con un material que bien podría haber tratado como la versión cántabra de La casa de Bernarda Alba.

Repite aparición Ludi Pelayo, a quien ya seguimos sus cuitas en Cuando el frío llegue al corazón y uno concluye esta vitalista obra con ganas de saber más de este cuarteto de mujeres indómitas salidas de la mente de Manuel Gutiérrez Aragón; ya saben, el director de cine.

FICHA
El ojo del cielo
MANUEL GUTIÉRREZ AGARÓN
ANAGRAMA
16,9 €
En el corazón de esta novela hay cuatro mujeres –Margarita, la joven y guapa madre; Valen, su hija mayor; Bel, la revoltosa hija mediana, y la pequeña Clara– cuyas vidas parecen complicarse tanto por motivos económicos como por el estallido de la sensualidad. En una fotografía de las cuatro se puede observar la sombra de quien la tomó, el padre, cuya huida les obliga, por deudas, a irse a vivir a una cabaña.

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