Los Beatles: toma uno

16 febrero, 2012
Los integrantes del grupo charlan animadamente.

Los integrantes del grupo charlan animadamente.

JESÚS ZOTANO

Los Beatles nunca caminaron solos. Es evidente que el grupo no hubiese alcanzado la cima del estrellato sin la estimable colaboración de Brian Epstein, George Martin, Neil Aspinall, Billy Preston, Stuart Sutcliffe, Pete Best, Tony Sheridan… Todos ellos, en sus distintas facetas –representante, productor, road manager, músico– interpretaron en más de una ocasión el papel de «quinto beatle», título que simboliza ese plus de energía, sabiduría, imaginación o locura que el cuarteto de Liverpool necesitó a lo largo de su trepidante ascenso para obtener la inmortalidad en vida.

Los que trabajaron codo con codo con John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr durante aquellos años poseen información privilegiada para conocer cómo se gestó y desarrolló la carrera del conjunto más importante e influyente de la historia contemporánea. Por esta razón, los amantes de los detalles y las anécdotas entre bambalinas deben felicitarse por la publicación en español de las memorias de Geoff Emerick, el ingeniero de sonido responsable de la grabación de los discos fundamentales del cuarteto –Revolver, Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band y Abbey Road– en los estudios EMI, que no se llamarían Abbey Road hasta la salida del mítico álbum, en 1970.

El 6 de abril de 1966, Emerick ocupó la silla de Norman Smith, ingeniero habitual de los Beatles desde 1962. La primera sesión de grabación de Revolver estaba a punto de comenzar. «La puerta del estudio se abrió de golpe y los cuatro Beatles entraron riendo y bromeando como de costumbre». Bajo la mirada de su nuevo responsable de sonido, el buen ambiente entre los cuatro músicos –que habían decidido no volver a pisar los escenarios– fue deteriorándose con el paso de los años hasta la disolución del grupo. Pero entre tanto, los Beatles dejaron registradas canciones eternas y discos que rompieron todos los cánones.

Como recuerda Emerick, para ellos el estudio se convirtió en un instrumento más, en el lugar ideal para dar rienda suelta a sus deseos. «La palabra NO no entraba en su vocabulario», sostiene. Lennon quería que su voz sonase como la del Dalai Lama cantando desde lo alto de una montaña; Harrison se empeñaba en tocar un solo de guitarra al revés y McCartney tatareaba al primer trompeta de la Royal Philharmonic Orchestra las melodías y arreglos que se le venían a la cabeza. Por su parte, el joven ingeniero, que se atrevió a desafiar todas las normas que EMI había establecido para realizar una correcta grabación, tuvo mucho que ver en el resultado de las grabaciones. Gracias a la perspicacia de Geoff Emerick, los micrófonos de estudio se colocan desde entonces a pocos milímetros de los amplificadores y no a medio metro. También fue idea suya meter un jersey en el bombo de Ringo para restarle resonancia, algo que hoy día hacen todos los baterías.

El volumen, un personal retrato de cómo eran las relaciones entre los miembros del conjunto –y de cómo crecían las disputas– contiene mil y una curiosidades sobre la grabación de las canciones más brillantes de los Beatles. De todas ellas, hay una por la que el precio del libro está justificado: justo después del inicio de la primera estrofa de Hey Jude, entre los versos «The minute you let her under your skin / oh, then you begin», se puede oír claramente cómo Paul suelta fuera de micro: «Fucking hell!» (¡Puta mierda!) al equivocarse en una nota al piano. En vez de borrarlo, Lennon insistió en que se dejara, aunque lo suficientemente enterrado como para que fuese casi inaudible. Geoff Emerick recuerda: «Tengo que reconocer que es divertido pensar que millones de fans han escuchado el disco millones de veces sin darse cuenta de que contiene esas palabrotas».

El sonido de los Beatles desvela mucho de lo que aún no sabemos de los Fab Four, sobre todo de cómo se comportaban entre las paredes de Abbey Road, la casa natal de sus mayores logros y de su ruptura.

FICHA

El sonido de los Beatles: Memorias de su ingeniero de grabación
GEOFF EMERICK Y HOWARD MASSEY
INDICIOS
21 € Emerick recrea sus experiencias en el estudio con los Beatles, relatando tanto las innovaciones musicales y experimentaciones sonoras de sus mejores grabaciones como los amargos conflictos y las jugosas anécdotas de lo que que tenía lugar tras las bambalinas.

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