Literatura dripping

5 septiembre, 2012

GUILLERMO BUSUTIL

HACE AÑOS DEFENDÍ EN UN LIBRO DE RELATOS la poética de que la literatura debía ser un drugstore. Un lugar abierto veinticuatro horas y que albergase la libertad plena de la escritura, su proceso, sus abstracciones, los diferentes mapas que orientan una historia. Cada escritor es un estilo, una voz que intenta reflejar esta idea. En cualquier caso, es habitual encontrar en la literatura voces y estilos que se entrecruzan o se mimetizan; que mantienen un vínculo con la tradición, que la olvidan o la reinventan desde una pretendida originalidad rupturista. Igual que se encuentran riesgos que sueñan otros autores decididos a ser ellos mismos, a retarse sin acomodo o a seguir los pasos de Joyce, de Benet y de Julián Ríos entre otros. Los que optan por esta última experimentación han de saber que escribir desde los márgenes es una elección difícil. Por un lado requiere mucho dominio y un talento sobresaliente, y por otro demanda un exigente proceso de depuración y madurez que impida que el objetivo se diluya en un juego de referencias y disgresiones, que es necesario filtrar y macerar. No obstante hay ocasiones en las que aparecen interesantes intentos, aproximaciones con sugerentes destellos y hallazgos que apuntan maneras y un horizonte que puede llegar a ser conquistable.

ESTE SERÍA EL CASO DE NOCTURNO EN EL MERY’S BAR de Martin Arán. Una primera novela, publicada por E.D.A., en la que la historia es lo de menos. Una trama de venganzas, oscuras relaciones familiares, dinero, viajes, iniciaciones, amistad, negocios y territorios fronterizos protagonizados por personajes (Jeff Baldwin-Jorge del Moral, Jack Lacombe, Lucía, Carmen, Kofatanga, Pilar, María, Óscar Ramírez y Huracán Dante entre otros) que son almas insatisfechas, criaturas que luchan por no ser expulsadas de una vida de ficción –de ahí que se rebelen pirandellianamente para tomar las riendas de su existencia dentro y fuera de ese bar de amigos donde el jazz es la atmósfera y Chet Baker la intimista balada time after time–. En Nocturno en el Mery’s bar da igual que los personajes sean pinceladas ingrávidas –por la falta de entidad psicológica–, que todos se diluyan en la misma voz, que alguien encuentre un manuscrito en un motel para suicidas, que se insinúen los fracasos y las frustraciones humanas o que se entrecruce un crimen y unos malvados. Lo importante es la literatura dripping, con permiso del maestro Pollock que aparece de pasada en la trama. Una literatura abstracta en la que el gesto del pincel sacudido o el recipiente perforado gotea la impronta de Bolaño, de Magris, de Ballard, de Borges y de Grossman entre otros; párrafos hallados al analizar otros libros; juicios sustraídos a los que el autor considera sus guías: Walter Besant, Ciorán y Wasensburg. Ellos y el autor son los auténticos protagonistas de una novela que se opone a la figuración, a la perspectiva, al desarrollo sostenido de la acción y de una poética clara. La trama es secundaria. Lo prioritario es liberar la escritura a través de un collage tramado entre la escritura automática y el ensayo que sustenta a un autor que no esconde sus cartas (más bien muestra todas las que lleva), que más que contar (como debe hacer toda creación narrativa) lo que pretende y consigue es dialogar, confrontar, disentir y consensuar la quietud y el movimiento de la escritura, el valor de la copia frente al plagio, aspirar a una literatura profunda, con flashes filosóficos, enfrentarse y resolver las dudas encaminadas a encontrar la voz y un mundo donde la literatura sea un amotinamiento estilístico, agitación, camino, indagación. Esta aspiración conduce a Martin Arán a desplegar su identidad de lector estudioso, su amor por la literatura, su querencia por la escritura entendida como una creación que puede expandirse sin límites, que se interroga a sí misma, que ambiciona conformar un lienzo literario abierto, transversal, poliédrico. Y como primer envite nos invita a este pirandello dry, un golpe seco de literatura dripping.

FICHA
Nocturno en el Mery’s Bar
MARTIN ARÁN
E.D.A.
16,00 €

Martín Arán construye un relato absolutamente embriagador en el que, más allá de su trama, nos seduce la vigorosa capacidad para crear atmósferas. Nocturno en el Mery’s Bar es un sorprendente catálogo de emociones con el que poner de relieve que a pesar de nuestros fracasos y nuestras frustraciones, debe triunfar la energía vital que nos proporcionan el amor y la amistad, la creación artística, la literatura…

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