Lawrence Durrell: Diplomáticos en apuros

2 enero, 2018

El mayor de los Durrell, el autor de El cuarteto de Alejandría, sorprende con Antrobus, que ahora recupera Tusquets, una lección del humor inglés más clásico.

ALFONSO VÁZQUEZ

Lawrence Durrell.

Lawrence Durrell.

Los autores de obras que marcan una época suelen quedar a su vez marcados por ese trabajo, y a veces para siempre. Lawrence Durrell (Jalandhar, 1912- Sommiéres, 1990), es uno de ellos. Sin duda El cuarteto de Alejandría, y en menor medida, El quinteto de Aquisgrán, le han dejado el sello de escritor ambicioso y vanguardista, de autor de dos grandes obras. Si a eso unimos la imagen de hermano mayor, serio y algo distante que de él dejó Gerald Durrell en su famosa trilogía naturalista de Corfú, habrá que concluir que el lector que no conozca Antrobus se llevará una gran sorpresa.
La editorial Tusquets acaba de recuperar esta obra, una recopilación de veinte relatos humorísticos que dejan constancia de que el mayor de los Durrell, además de haber sacado provecho literario de su experiencia como agregado cultural en embajadas del Reino Unido en Egipto y Grecia, tiene un registro cómico más que brillante.

Evocan muchos de estos relatos de estirados diplomáticos, dedicados a las intrigas de salón y al bebercio, el anacrónico mundo del mayordomo Jeeves. De hecho, Durrell y el autor de los cuentos de Jeeves, P.G. Wodehouse, parecen beber -valga la redundancia- de las mismas fuentes, aunque los cuentos de este último transcurran un poco más avanzado el siglo XX, entre los años 30 y 50, mientras que los de Jeeves sean un retrato de la Inglaterra de los años 20.

En todo caso, la diplomacia retratada en Antrobus es tan pleistocénica como los modales del mayordomo más sagaz del Reino Unido. Es precisamente la distancia entre la realidad, en la que se palpa mucho la tensión entre los dos bloques, la famosa Guerra Fría, y el anacronismo que destilan los expertos encargados de bregar con ella lo que logra que estos cuentos sean elegantes, disparatados y desopilantes. Si hubiera que buscarles un sucesor natural, deberíamos irnos a la pequeña pantalla, a la serie, por supuesto británica, Sí, señor ministro.

Los diplomáticos de Lawrence Durrell son estirados, ridículos, infantiles y con una enorme querencia por el alcohol y los chismorreos así como a las frases que suenan como sentencias de un disparatado juez supremo: «Si hay algo peor que una soprano es una mezzo-soprano», «todo lo que sale de la uva se las trae», «en el trabajo de prensa hay un inagotable potencial de horror», «casi todos teníamos esa horrible cara inexpresiva que las conferencias internacionales van moldeando poco a poco». Estos veinte relatos nos descubren a un Durrell diferente, quintaesencia del humor inglés más clásico.

FICHA
Antrobus
LAWRENCE DURRELL
TUSQUET
17,50 €
 Antrobus, el protagonista de estos veinte relatos, es un inglés de la vieja escuela, y toda una institución dentro del Foreign Office.

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