La máscara interior

9 enero, 2016

GUILLERMO BUSUTIL

¿Se puede robar el deseo? Da igual qué aspecto tenga. Puede ser una mujer, un cuadro, un chelo, una anécdota, un pasado con respuestas. Lo importante es la decisión de cruzar la frontera que nos separa de quién posee estas cosas y descubrir el placer de representar un papel que conlleva el deseo de lo prohibido, el deseo de ser perseguido, el deseo de ser perdonado. Un viaje de ida y vuelta por la soledad interior en busca de las emociones perdidas. De todo esto trata la última novela de John Banville, otra vuelta de tuerca a la amargura y vacío del presente contra el que intentan rebelarse sus antihéroes. Protagonistas de unas radiografías del yo en las que el futuro es lo que han dejado atrás, y en las que el eco de la memoria y la huida son las únicas maneras de reencontrarse con lo que realmente se es bajo la máscara de fuera, bajo la máscara interior. Los ejes de una espléndida obra literaria que se sucede y se engarza, como curvas de un mismo oleaje, tal y como muestra La guitarra azul con cómplices referencias a El mar, a Antigua luz, a El intocable, novelas que hilvanas paisajes, actitudes y personajes que se crecen en ésta última narración en la que la conciencia de un hombre se enfrenta a su propia memoria, a la importancia del amor y del deseo.

No es fácil traducir la prosa de Banville. Fugitiva, en trance, expresionista en ocasiones, afiladamente irónica en otras, tallada como un poema. Nuria Barrios sabe desnudarla bien. No es la primera vez que se enfrenta a sus juegos, a sus sombras, al poder de la frase, su cadencia, su tacto arisco, árido, esculpida en golpes, a las palabras que se admiran en su significado, en la voz donde se reconocen las que entablan historias con ella. Conoce bien la traductora su universo y sus claves: un narrador que nos cuenta (y se cuenta) su propia historia para entenderla; el obsesivo buceo en el pasado movedizo; la doble moral burguesa, una huida al lugar de la infancia; referencias pictóricas; la doble tensión entre ese viejo tahúr llamado memoria y las máscaras de la realidad que nos representa. Nunca antes Banville ha sido tan Banville. Posiblemente porque en esta novela no sólo cuenta, sino que también pinta con un trazo más doloroso, más oscuro en lo que cada figura oculta. Una novela que en estilo conversa con Henry James y con Nabokov lo mismo que con Francis Bacon y Lucien Freud. Ese equilibrio entre el lenguaje en el que nada parece suceder y la imagen en la que se desnuda sin tapujos la soledad de lo que sucede representa la brillantez de La guitarra azul.

La historia de Oliver Orme. Un artista abandonado por las musas aunque también es factible que haya sido él quien se marcharse primero. Es famoso, tiene dinero, es caprichoso, nunca ha puesto coto a su deseo. Y su deseo es la inspiración. Y la inspiración es Polly, la atractiva mujer de un buen amigo. Esa es la frontera de un robo emocional. Oliver la cruza sin pudor y se mancha con los tonos de una paleta de emociones. La infidelidad, el adulterio y los celos son azules, blancos, negros, rojos, un magma en el que se mezcla lo inaccesible y lo fugaz, la creatividad y los límites, la incertidumbre y la búsqueda. A veces los colores casan y en ocasiones matan sus cualidades. Lo aprenderá Oliver cuando su robo es descubierto con consecuencias para él, su mujer Gloria, su amante Polly, su amigo Marcus. Una luz que ciega y que culpa, obligándolo a refugiarse en el territorio de su infancia. El paraíso perdido al que vuelve en busca de la redención. Un viaje que alterna los recuerdos de sus padres, el placer de sus primeros robos, la pérdida de la hija que tuvo en el pasado con Gloria, los detalles de su historia con Polly y unas cuantas reflexiones sobre el abandono de las musas.

Su lectura no es plana. Deja un poso profundo, obliga al lector a preguntarse, a entenderse con el lado oscuro de lo humano del que nace la identidad, el deseo, la moral, la vida como yacimiento del arte.

FICHA
La guitarra azul
JOHN BANVILLE
ALFAGUARA
19,90 €

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