Julen, un ‘crack’ en posición adelantada

1 diciembre, 2013

FERNANDO BAUDET

El debut de Miguel Ángel Ortiz va de más a menos en un partido que promete luchar por Europa y acaba logrando la permanencia, gracias a la novela Fuera de juego (Caballo de Troya).

Esa sensación de vacío, de decepción. Ese momento en el que la gloria, la perfección acaban en nada. El instante en el que un giro de cabeza nos devuelve a la triste realidad de que estamos donde no deberíamos y lo que era luz, felicidad y un desenlace prometedor se vuelve amargura, tristeza y engaño. Fuera de juego.
En posición antirreglamentaria se encuentran los personajes de Miguel Ángel Ortiz (Ciudad del Cabo, 1982) en el que es su debut en la narrativa. Koldo, Fichu, Catino, Salva, Noelia… la mayoría de ellos, a su modo y edad, cazados por detrás de la defensa, y todos ellos vecinos de la pequeña localidad burgalesa de Medina de Pomar, donde Ortiz pasó su infancia y donde transcurre Fuera de juego (Caballo de Troya, 2013).

Queriendo ser otra de tantas novelas que se mueven en el lugar tan común que es el paraíso perdido de la infancia, Fuera de juego no es si no una historia de pueblo, de un barrio de un pueblo. Del bar con su clientela habitual, de la pandilla que cuela la pelota donde no debe, de las primeras decepciones vitales y los primeros escarceos amorosos fuera del alcance de la vista de padres y madres que llaman al almuerzo por la ventana del tercero.

El puente de tres días que transcurre a lo largo de las páginas nos abre interrogantes que Ortiz no acaba de cerrar y a los que quizá habría podido dedicar una reflexión, antes que acelerarse a narrar encuentros de una liga en la que Julen Guerrero e Iván Zamorano, no eran aún los cracks que serían ahora en el siglo XXI. Como acelerada parece la edición de una novela que promete, desmarcándose de inicio, sorteando defensores hasta recibir el esférico justo para encarar al portero. En ese momento uno se da cuenta de que el asistente ha levantado la bandera y que el balón Mikasa, como el de Salva, está rajado.

Fuera de juego, Ortiz Miguel Angel

FICHA
Fuera de juego
MIGUEL ÁNGEL ORTIZ
CABALLO DE TROYA
13,90 €

De tanto repetir el tópico sobre el paraíso perdido de la infancia, seguramente todos nos lo hemos creído. Lo curioso es que apenas recordamos los conflictos, daños, amarguras, tristezas y pequeñas tragedias que también formaban parte de aquel paraíso. Porque la infancia es un estado de crecimiento y crecer nunca es sencillo: duele. Por eso esta novela duele. El dolorido sentir.

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