Francisco Jota-Pérez: «Desde la ficción debemos encarar el momento, sus motivaciones y su tejido conectivo»

8 octubre, 2017

FRANCISCO M. ROMERO

El escritor, poeta y guionista Francisco Jota-Pérez (Barcelona, 1979) acude a su primera presentación en suelo andaluz. Tuvo lugar el sábado en la librería En Portada Comics de Málaga, donde se diseccionó su ensayo Homo Tenuis (GasMask Editores) y la novela La Era del Espíritu Baldío (Ediciones El Transbordador) de Damián Cordones, también presente.

¿Cuál cree que es la responsabilidad de un autor hoy?
Recientemente he repetido una frase que leí y de la que no recuerdo la autoría pero que se ha convertido en recurrente: el escritor debe llegar al lector de forma que le obligue a levantar la cabeza y hacerle saber que él también se encuentra aquí, con los demás. Hoy en día, con el periodismo secuestrado por intereses espúreos y demostrándose del todo ineficaz a la hora de definir una actualidad cada vez más acelerada y ciertamente indefinible, y en un mundo en el que parecen haberse quebrado casi todas las fronteras entre realidad y ficción, es justo desde la ficción que debemos encarar el momento, sus motivaciones y su tejido conectivo.

Homo Tenuis es un ensayo sobre la hiperstición que es algo así como una ficción que se hace real e influye en la realidad. ¿Qué es lo que le atrajo de esta idea?
Veo el acercamiento a este concepto casi como algo natural; mi interés por las vanguardias filosóficas me llevó a toparme varias veces con el fenómeno, que además encajaba de forma teórica en varias de mis investigaciones sobre la magia y el ocultismo, y enseguida quedó incorporado a mis obsesiones. La hiperstición ha formado parte de mi obra, en menor o mayor medida, desde hace nueve o diez años, por lo que cuando GasMask Editores me dio la oportunidad de darle forma a un libro sobre la teoría, la práctica y la ontología de esta, los cimientos y las primeras estructuras ya estaban armados en mi cabeza, sólo debía ordenar la información que ya tenía, alinear mis propias aproximaciones y convertir todo ello en un Objeto Hipersticioso en sí mismo.

GasMask no es la única editorial de Málaga con la que ha trabajado; con Ediciones El Transbordador ha publicado la nouvelle Luz simiente. ¿Qué se esconde tras este título?
Luz simiente es una trampa. Una nouvelle que en realidad es un poema muy largo con el que he pretendido explorar las raíces femeninas en lo más hondo de nuestro territorio, la influencia pasada, las batallas presentes y las posibilidades futuras de lo femenino en aquello que mal llamamos «España profunda», mediante la inmersión ritual en la psique del territorio guiados por una Hieródula moderna, una mujer deprimida que ha perdido su lugar en la metrópolis y escapa al campo para adoptar un doble papel de madre adoptiva y prostituta sagrada, descubriendo así qué subyace en su misma condición así como en la condición del país en el que le ha tocado nacer.

Con Orciny Press acaba de publicar su novela experimental Teratoma, ¿cuánto hay en ella de la actualidad?
Más de lo que cabría esperar, teniendo en cuenta que, como dices, es una novela experimental, articulada además como una adivinación. Es un vistazo probable, aunque psicodélico, a lo que podríamos esperar de una ciudad como Barcelona en cinco o diez años, si el estado de las cosas sigue evolucionando en su condición de Simulacro, de «mundo que ya no es mundo sino un reflejo de sí mismo», por lo que, obvio, funciona como un análisis desapegado del presente inmediato, como ha hecho siempre la ciencia-ficción. Lamentablemente, estos últimos días estamos viviendo cosas que ya se apuntan ahí, con la situación política estando como está.

¿Cuál piensa que es el papel hoy de las editoriales independientes?
A día de hoy, para mí, esencial. Una vez las grandes han sido tomadas por los departamentos de publicidad y marketing, y se han convertido en apenas escaparates al servicio de la moda, las editoriales independientes han quedado como las únicas arriesgándose con autores noveles realmente interesantes, traduciendo a la vanguardia de la literatura extranjera, presentando ensayos conectados con el ahora y articulando el discurso de la poesía contemporánea. Son las únicas que están permitiendo que la palabra escrita siga moviéndose y no se estanque en caprichos pasajeros y narrativas blandas.

Como lector, ¿qué le atrae más: contenido o continente?
Contenido. Siempre. No niego que el continente puede ayudar muchísimo a la experiencia lectora, si está bien planteado y ejecutado, pero el contenido debería primar sobre cualquier otra cosa. Hacemos lo que hacemos para decir, transmitir e infectar, usando sólo la palabra, y esa palabra debe comportarse justo así, como dictado, transmisor y vector infeccioso, por ella misma. En lo personal, me importa poco si lo que me llega es un ciclo de sonetos escritos en papel higiénico, pero pido fanáticamente que me llegue.

¿A qué obsesiones se enfrenta a la hora de escribir?
Como habrás deducido, soy un escritor muy obsesivo. Es así como entiendo la literatura. Aunque las obsesiones que me persiguen son bastas y variadas. Principalmente, la magia y los inmensos campos de lo esotérico, la filosofía en su vertiente más metafísica, el lenguaje como herramienta definitiva, el transhumanismo como forma necesaria de trascender el humanismo que nos lleva lastrando los dos últimos siglos, el cruce ontológico entre tecnología y cuerpo, y la psicogeografía como arquitectura y al mismo tiempo descripción del escenario en el que todo lo demás se desarrolla.

 

 

No hay comentarios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: