Estaba la taiga igual que una feria

26 septiembre, 2014
Imagen de la TransTaiga

La carretera de la TransTaiga, la carretera más larga y solitaria de Canadá.

FERNANDO BAUDET

El espectáculo de luces boreales y aberraciones genéticas de Emilio Bueso se desvanece en la noche y en el pasar de las páginas.

La taiga es, y cito contrastadas fuentes, un término procedente del ruso que equivale a bosque boreal y que define todo territorio inhabitado cubierto de vastos bosques. En el caso concreto que nos ocupa, que no es otro que el referido a la ubicación geográfica de la acción de Esta noche arderá el cielo, la taiga es la zona más próxima a la línea de vegetación ártica de Canadá. Y es aquí, en este apartado paraje, con uno de los climas más extremos del planeta, donde Emilio Bueso (Castellón, 1974) desarrolla su quinta novela, cuyo prometedor título se queda en espectáculo luminoso y no consigue enganchar apenas con una historia de moteros, viejos amores y tráfico de animales genéticamente modificados demasiado enrevesada.

Y es que, desde el principio, ya vamos mal. En el mencionado territorio inhabitado cubierto de vastos bosques que antes mencionaba coincidirán, en apenas unas horas, una pareja de viejos moteros conocidos; una banda de indios con oscuras intenciones; un hidroavión accidentado con paralelas intenciones a las del grupo anterior; un padre y su hijo (¡la taiga es un pañuelo!) de acampada astronómica; la guardia forestal y un destacamento de fuerzas gubernamentales que recorrerán la Trans-taiga, la kilométrica carretera que atraviesa un desierto en el que, lo siento, hay demasiada gente para una sola noche.

Un gran elenco de personajes, con Mac a la cabeza, pero sin un gramo de empatía que hacen de la lectura de Esta noche arderá el cielo una travesía igual o más pesada que los 666 kilómetros de la Trans-taiga, un personaje más en una historia con demasiada curva y poco ritmo en la que, con el paso de los breves capítulos, deseamos cuanto antes llegar al final o, al menos, a una gasolinera.

Esta noche arderá el cielo, de Emilio Bueso

FICHA
Esta noche arderá el cielo
EMILIO BUESO
SALTO DE PÁGINA
18€

La Trans-taiga es la carretera más larga y solitaria que puede recorrerse en el vasto norte canadiense: más de seiscientos kilómetros a través de un desierto boreal que mueren de pronto junto a un embalse abandonado. Un sitio que cruzar en moto, donde perderse con una mujer casada, acampar bajo la fosforescencia de la aurora y la lluvia de estrellas. Ése era en un principio el plan de Mac. Mac es un tipo que a veces necesita medicación y cuyos planes, a menudo, salen mal. Mac entiende de carburadores, de ataques de pánico y de y de rock and roll.

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