El último regate de Philip Kerr

2 junio, 2018

FERNANDO BAUDET

Días antes del fallecimiento del escocés Philip Kerr veía la luz Falso nueve, su última novela publicada en España por RBA, la tercera de la recientemente creada saga de Scott Manson, ambientada en el mundo del fútbol, del que Kerr era un gran seguidor y que, como la archiconocida serie de novelas de Bernie Gunther, queda inconclusa.

La noticia pilló por sorpresa a todo el mundo, salvo a su familia y a su círculo más cercano. El 23 de marzo pasado fallecía Philip Kerr, a los 62 años de edad, de cáncer. Como cuando murió David Bowie, como cuando supimos de la noticia del fallecimiento de Forges, Dolores O’Riordan, el propio Chiquito de la Calzada o, creánme, Andrés Montes. La pérdida de nombres que son tan habituales, tan familiares en la vida cotidiana, se han especialmente dolorosos, más allá de la pérdida obvia que suponen: su creación artística, musical, humorística o literaria cortada de raíz. Con la muerte de Philip Kerr son miles los lectores de todo el mundo que han quedado huérfanos de la continuación y finalización de, quizá, la mejor saga novelística ambientada en la Alemania nazi y los años posteriores: la saga de Bernie Gunther que en España ha alcanzado las once entregas, hasta El otro lado del silencio (RBA, 2016) y que cuenta con otros dos títulos aún no publicados en nuestro país, Prussian Blue (Azul de Prusia verá la luz a mediados de este mes) y Greeks Bearing Gifts, de 2017 y 2018 respectivamente.

 

Philip Kerr

Philip Kerr

Pero además de la serie que iniciaba la Trilogía Berlinesa, allá por 1989, con Violetas de marzo, Pálido criminal y Réquiem alemán, Philip Kerr comenzaba en 2015 la serie Scott Manson, ambientada en una de sus mayores pasiones: el fútbol. El exfutbolista del Arsenal (equipo del que el escritor escocés era un gran seguidor), comenzaba sus peripecias en Mercado de invierno, cuando siendo segundo entrenador del London City, resolvía el misterioso asesinato del carismático y polémico primer entrenador del equipo, el portugués Joao Zarco. Acto seguido, y tras hacerse con las riendas del equipo y clasificarlo para la Liga de Campeones, le tocaba jugar fuera de casa, tanto en el terreno de juego como en sus labores detectivescas, para averiguar quién había acabado con la vida de la estrella de su equipo durante la disputa de un partido en Atenas. La mano de Dios. Y en este 2018, apenas unos días antes de conocerse la noticia de la muerte de Kerr, se publicaba en España Falso nueve, continuación de la saga que lleva a Scott Manson, sin equipo tras un fichaje frustrado por un equipo de la Superliga china y llamado a consultas por la Federación Inglesa de Fútbol por un tuit jocoso y patriarcal, nada más y nada menos que a las Antillas francesas. La razón, encontrar a un joven y talentoso jugador francés, Jerome Dumas, cedido por el Paris Saint Germain al FC Barcelona y al que se le ha perdido el rastro. Queda la duda de si es una precipitada traducción o una descuidada edición, lo que enturbia en cierto modo la que ha sido la última novela en vida de Philip Kerr. En ella, persiste el tono de las dos anteriores, la querencia de su protagonista por las faldas (no hay mujer poco atractiva en el entorno de Manson) y un alegato sin complejos del fútbol de antes y de cómo son ahora los empresarios, la publicidad, el dinero al fin y al cabo, se han hecho con los mandos de un deporte que antes era otra cosa. Sorprende, por este motivo, un error cometido casi ya en el descuento del partido, en las últimas páginas, cuando se atribuye a Santiago Solari el pase de gol a Zinedine Zidane en la final de la Liga de Campeones de 2002 ante el Bayer Leverkusen. La mítica volea con la izquierda de un balón llovido del cielo… pero servido por Roberto Carlos. Se acaba la saga como concluye un partido dominado de principio a fin, con el marcador resuelto, pero con un gol en contra en los últimos minutos. Falso nueve deja, por varios motivos, un sabor agridulce.

 

FICHA
Falso nueve
PHILIP KERR
RBA
19  €
La noticia del fallecimiento de Philip Kerr cogía por sorpresa al mundo de la literatura, al conocerse que el escritor escocés padecía cáncer, llevado en la más absoluta discreción, y encogía el corazón de los seguidores de sus novelas: la fiel legión de la saga de Bernie Gunther y la incipiente hinchada bajo la bandera de Scott Manson.

No hay comentarios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: