El nacionalismo egipcio emerge

9 noviembre, 2015
Al-Aswany es uno de los grandes narradores egipcios de la actualidad.

Al-Aswany es uno de los grandes narradores egipcios de la actualidad.

JAVIER GARCÍA RECIO Alaa Al-Aswany, que ya deslumbró con El edificio Yacobián, mantiene ese pulso en El Automóvil Club de Egipto que narra la toma de conciencia y los primeros pasos del nacionalismo que emerge en una nación adormilada por la dominación británica

Al iniciarse la década de los 50 del siglo pasado Egipto era una monarquía corrupta y absolutista que tenía sumida al país en un estado de inoperancia y corrupción, con un monarca vendido a los intereses de los británicos, que eran los señores, mientras la mayoría de los egipcios vivía en la degradación y la pobreza y a sus expensas una pequeña élite privilegiada de pachás, beys y amigos del monarca. En 1952 un grupo de militares decide acabar con ese estado de cosas y de un golpe de estado derrocan la monarquía e intentan poner en marcha un estado democrático y limpio. Eran los inicios de la primavera árabe actual, una primavera que aún no ha cuajado.

Alaa Al-Aswany conoció y vivió de pequeño la aventura de la revolución egipcia de 1952 y por su padre, escritor y abogado, el ambiente de los años previos sumidos en la corruptela que alimentaba la monarquía.

Ese ambiente previo, esos años negros que desembocaron en la revolución y el golpe del 52, es el que describe con maestría coral Alaa Al-Aswany en su último trabajo El Automóvil Club de Egipto. El lugar era, más allá de los palacios del rey, el centro neurálgico donde, en sus lujosos salones, entre partidas de póquer, regodeos de amantes y borracheras de güisqui, las élites dominantes fraguaban sus grandes negocios, siempre con la aquiescencia y la autoridad de los británicos. A su lado aparece la total sumisión del pueblo representado, aquí, por los sirvientes del Club, imbuidos del servilismo más degradante.

El elemento coral de la novela se alimenta especialmente como hilo conductor de todos los acontecimientos de una familia, la de Abdelazis Hamam, un burgués arruinado que se ve obligado a trabajar como mozo de almacén en el Automóvil Club para sacar adelante a su familia, y serán sus miembros, su mujer y sus hijos los que Alaa Al-Aswany convertirá en protagonistas del nuevo Egipto. Lo que se narra en las más de 500 páginas es la toma de conciencia de la identidad nacional, el nacionalismo surgente, los primeros pasos emergentes de una nación adormilada por la historia y la dominación inglesa. Es el resurgir del sentimiento y orgullo nacional expresados en personajes como Kamel, el hijo de Abdelazis Hamam, retratado con la nobleza de espíritu que requiere el momento del país.

Alaa Al-Aswany, que ya deslumbró con El edificio Yacobián: una novela sobre un inmueble de El Cairo y las vidas de sus habitantes, demuestra de nuevo con El Automóvil Club de Egipto ser una de las voces literarias más importantes de Egipto y un heredero fiel del gran Naguib Mahfuz.

FICHA
El Automóvil Club de Egipto
ALAA AL-ASWANY
RANDOM HOUSE | Traducción de Álvaro Abella Villar
22,70 €

Al-Aswany demuestra con El Automóvil Club de Egipto ser una de las voces literarias más importantes de Egipto y un heredero fiel del gran Naguib Mahfuz

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