El final de la infancia

5 septiembre, 2012

GUILLERMO BUSUTIL

EL HOMBRE ES EL RESULTADO DE SUS JUGUETES, de sus lecturas, de una infancia en la que ha de aprender a distinguir entre la inmortalidad, aderezada por la fabulación constante de la edad, y el enfrentamiento con el mundo real de los adultos y la vida borrosa que uno sueña dentro de sí mismo. Un periodo que los escritores han abordado, a lo largo de los siglos, desde la retrospectiva de la memoria, más o menos ficcionada, y también con una mirada exterior que indaga en la construcción de ese imaginario que, por otra parte, es ese tiempo que se presupone como una eterna primavera. Los anaqueles están repletos de historias que trazaron un mapa de la rebeldía, de los afectos, de la aventura, del descubrimiento del dolor y de la individualidad, de la pérdida de los mitos y de ese tiempo nido que dejaron una huella profunda en las sucesivas generaciones de lectores. La isla del tesoro, Tom Sawyer o El guardián entre el centeno son algunos títulos célebres que enhebran esos años en los que se forja el carácter y en los que las preguntas de quién soy y a dónde voy tienen que resolverse mediante un conflicto que tiene mucho de metamorfosis.

EL ESCRITOR ITALIANO NICCOLÓ AMMANITI, al igual que muchos otros autores, también ha elegido este territorio como geografía emocional. Lo hizo en Como Dios manda y en No tengo miedo. Estupendas novelas de iniciación que se complementan con ésta última, Tú y yo, publicada en Anagrama, y en las que el autor de Que empiece la fiesta, hilarante comedia sobre la Italia de Berlusconi, presenta a Lorenzo Cuni, un adolescente de 14 años que no ha sabido adaptarse a la escuela pública después de haber estudiado durante años en centros privados. Su carácter introvertido, su sensibilidad, sus carencias afectivas, sus miedos y su convencimiento en que lo mejor es pasar desapercibido, lo empujan a buscar un refugio en el que apartarse de sus problemas y volverse invisible. El chico le dice a sus padres que se va a esquiar con una compañera, una coartada con momentos deliciosos entre los que sobresalen sus intentos parta evitar que su madre hable con la madre de la amiga o las mentiras que les narra acerca de lo bien que se lo está pasando, cuando en realidad se ha preparado un búnker en el sótano de la casa con latas en conserva, agua y cocas-colas como provisiones y con una colección de novelas de Stephen King y su play a modo de equipaje de supervivencia. Pero en su escondite irrumpe su hermanastra mayor, una chica con adicción a las drogas y que arrastra la culpabilidad del divorcio de sus padres. Olivia y Lorenzo, compañeros improvisados en ese útero psicológico, se irán enfrentando a sus demonios interiores, a un duro proceso de aceptación de sus vacíos, de sus emociones, del necesario entendimiento con el mundo adulto y de las circunstancias familiares que rodean sus vidas. Son como dos huérfanos de sí mismos que proyectan en el otro sus necesidades, sus heridas, sus sombras, sus recuerdos, la difícil senda de la maduración que les permitirá soltar el cordón umbilical con la infancia y la adolescencia.

¿CONSEGUIRÁ LORENZO CUNI VENCER AL MONSTRUDO DEL JUEGO SOUL REVAER?, ¿logrará Olivia dejar de ser una chica Caravaggio y encontrar su luz interior?, ¿conquistarán los dos hermanos cómplices la identidad que no les devuelve el espejo del mundo? Tendrá que ser el lector el que llegue a la resolución de estas preguntas, adentrándose en esta deliciosa novela sobre el final de la adolescencia y la fragilidad, repleta de excelentes detalles y escenas (la lectura del cuento que le hace Lorenzo a su abuela en el hospital o el momento en el que la madre se peina y se alisa la falda entre otras) que dibujan en un sutil trazo la psicología de los personajes y su conflicto, además de ese asfixiante escenario en el que transcurre la narración. Una historia, no exenta de humor y ternura, con la que volver a pensar si la infancia es la patria o el paraíso del que siempre somos necesariamente expulsados.

FICHA
Tú y yo
NICCOLÓ AMMANITI
ANAGRAMA
14,90 €

Encerrado en el sótano para pasar su semana de vacaciones lejos de todos, un introvertido adolescente de catorce años se dispone a vivir su sueño solipsista de felicidad: sin conflictos, sin molestos compañeros de escuela, sin comedias ni ficciones. El mundo, con sus reglas incomprensibles, ha quedado al otro lado de la puerta. Hasta que un día su hermana, nueve años mayor que él, irrumpe en su búnker llena de vitalidad y lo obliga a quitarse la máscara de adolescente difícil y a aceptar el juego caótico de la vida exterior.

No hay comentarios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: