Dar la voz a los verdugos

2 noviembre, 2015
Martín Amis sigue siendo el enfant terrible de las letras inglesas.

Martín Amis sigue siendo el enfant terrible de las letras inglesas.

JAVIER GARCÍA RECIO La crítica británica la ha tildado como la vuelta del mejor Amis. Otros no lo han visto así y han contribuido a engordar la polémica. Sus habituales editores en Francia y Alemania se han negado a editar la novela. En España, Anagrama no ha tenido inconveniente en publicarla y aquí está La Zona de Interés. El tiempo y los lectores dirán la verdad

No hay escritor británico que convoque tanta atención como Martin Amis. No es solo un brillante escritor, es un excelente maestro de la polémica que sabe cómo urdirla en cada ocasión. Esa doble combinación de notable escritor y de polemista singular se alían en su última novela La Zona de Interés, que el mismo Amis describe como «una sátira para destacar con desdén lo grotesco del régimen nazi».

Con un toque de humor inglés, cierto distanciamiento en el tratamiento de uno de los episodios más espantosos de la historia de la humanidad, Amis recrea un campo de concentración muy similar a Auschwitz, donde las víctimas son aquí como los miembros del coro que nunca pierden la dignidad y los protagonistas son los oficiales nazis al mando del campo, seres degradados, abyectos y asesinos de los que Amis se ríe con placer.

A pesar de que la crítica británica la ha tildado como la vuelta del mejor Amis –«Su mejor obra en años», decía The Guardian–, otros no lo han visto así y han contribuido a engordar la polémica. Sus habituales editores en Francia y Alemania se han negado a editar la novela. En España, su editora Anagrama no ha tenido inconveniente en publicarla y aquí está. El tiempo y los lectores situarán a La Zona de Interés donde merezca pero, una vez leída cabe decir que negarse a su edición es plegarse al miedo, secuestrar la libertad.

Cuando hace unos diez años llegó a las pantallas del mundo la película El hundimiento, que retrataba la caída de Hitler y su cúpula militar, recibió, recuerdo, ácidas críticas por mostrar a un Hitler con rostro humano. Pero al fin eso es lo que era, como todos, un ser humano: asesino, genocida, pero un ser humano. Ahora sigue habiendo otros crímenes sin un rostro al que acusar: el genocidio del hambre; la tragedia de los refugiados y los que buscan simplemente vivir lejos de donde nacieron.

De igual modo Amis nos presenta a los oficiales nazis de ese campo de concentración. Diariamente exterminan a varios miles de judíos; están allí para eso, es «su trabajo» y mientras, acuden a conciertos y fiestas, abusan del alcohol, o sacian sus apetencias sexuales obligando a las víctimas a fornicar, aunque otras veces es más apetecible hacerlo con las esposas de otros oficiales, más aún si es con la del comandante del campo. Con este tratamiento Amis va penetrando en el alma de los protagonistas del genocidio. Pero al final, como señala uno de los oficiales, serán matarifes, cobardes, basura, no carlomagnos ni napoleones.

La novela tiene tres voces, tres protagonistas, cada uno con su trama diferente que hacen discurrir la narración con interés. Tenemos a Angelus Thomsen (Golo), sobrino del secretario de Hitler, de ahí su desprecio incluso a sus propias acciones; se encarga de supervisar la construcción de un tercer campo de exterminio, su trabajo es que la maquinaria sea más rápida, más limpia y definitiva. Golo, fornicador insaciable, se enamora de la mujer del comandante del campo, Hannah Doll, una mujer valiente que desprecia a su marido por el trabajo que hace. El comandante del campo Paul Doll es el segundo protagonista. Amis se ceba con él con gusto. Doll es tipo un inútil, vago, frustrado sexualmente, pero dotado de la degradación de los abyectos y los infames. El tercer protagonista es clave y le sirve a Amis para mostrar la profundidad del envilecimiento de algunos congéneres. Se trata de Szmul, el jefe del grupo de judíos que colaboraban con los nazis, encargado de hacer desaparecer los restos de sus hermanos judíos. Amis lo presenta como lo que es, el culmen de la depravación moral y humana.

Pero lo más brillante, lo que delata que estamos ante una obra de primer nivel es el esfuerzo exitoso que Amis hace por explorar en las profundidades del alma humana. Es ahí donde resulta una obra clásica. La variedad y riqueza de los personajes que pone en escena le sirven para hacer un retrato despiadado y trágico  de ese viaje al infierno de las perversiones del hombre.

FICHA
La Zona de Interés
MARTIN AMIS
ANAGRAMA
18,90 €

La novela demuestra que a Amis no le tiembla el pulso a la hora de abordar temas controvertidos. El autor regresa al nazismo y al Holocausto, que ya había tratado en La flecha del tiempo. Y lo hace desde un ángulo cuando menos sorprendente, cediendo la palabra a los verdugos.

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