Culpabilidad y perdón

25 octubre, 2013
Frederica Sagor Maas trabajó como guionista en Hollywood.

El actor Rod Steiger protagonizó la adaptación al cine de la novela.

MIGUEL FERRARY

Hay que sacarse el sombrero ante una de las mejores decisiones editoriales del año. Libros del Asteroide ha publicado El prestamista, una enorme novela del norteamericano Edward Lewis Wallant, que murió joven cuando ya estaba cuajando su incipiente carrera de escritor.  El prestamista es la más conocida y un regalo para el lector.

Sol Nazerman abre la cancela de su negocio con rutinaria neutralidad. Es un prestamista que trabaja en Harlem en los años 50. Un emigrante polaco judío en un barrio de mayoría negra. Como prestamista, aprovecha la pobreza y la necesidad de otros para hacer negocio. Ajeno a los dramas humanos que ve a diario frente a su mostrador. Sus inexpresivos ojos y su rictus de desprecio por todo contacto humano esconde el drama del Holocausto, de la culpabilidad extrema del superviviente, de la obligación autoimpuesta de desterrar cualquier tipo de sentimiento para huir del sufrimiento.

Con esos mimbres se teje El prestamista (editado por Libros del Asteroide), una novela escrita por Edward Lewis Wallant en los años 60 y que fue la primera en abordar el exterminio de los judíos a manos de los nazis y sus consecuencias. Lo hizo con una pequeña historia, la de un prestamista que sobrevivió a los campos de concentración. Una de tantas, que compuso a través de retazos recuerdos y conversaciones con supervivientes del Holocausto.

Wallant no tuvo contacto con el exterminio, ni directo ni indirecto, sólo a través de las experiencias de otros, pero supo captar la sensación de vacío que atenazó a los que vivieron esa terrible experiencia, pero sobre todo expone con delicadeza el tremendo sentido de culpabilidad del superviviente ante el horror visto y vivido. No hay palabras para explicar el alcance del Holocausto, pero Wallant supo acercarnos a una porción de esta destrucción.

El prestamista tiene en Sol Nazerman a su protagonista absoluto. Desde la primera página Wallant va trazando un personaje lleno de amargura y desprecio por la vida. El placer, los sentimientos y la alegría han sido exterminados de su interior como lo fue su familia a manos de los nazis. Esa personalidad aparentemente inamovible, sin embargo, empieza a presentar fisuras. El mundo sigue girando y desgastando sus coraza.

La relación de Sol Nazerman con su empleado Jesús Ortiz es una de las claves de esta novela y de la literatura de Edward Lewis Wallant, que plantea la búsqueda continua del referente paterno, del maestro, del tutor. Jesús elige a Sol Nazerman, aunque mantiene una complicada y tirante relación  con él, e incluso conspira para robarle.

Sin embargo, Wallant en el fondo lo que plantea es una historia de perdón, de la necesidad de encontrar la paz en un mundo cruel, donde el egoísmo y las autojustificaciones sobre nuestros actos nos llevan a pasar por encima de los demás. Pero entre tanta deshumanización, surgen personajes que ofrecen un rayo de esperanza: el amor, la inocencia o el sentido de la justicia aparecen en los momentos más inesperados y cambian el curso de la historia. La redención es posible.

De hecho, Wallant establece una clara simbología cristiana en elementos importantes de la novela, como el papel que juega Jesús, la prostituta de buen corazón Mabel, la inocente Marylin, los tres matones de la calle y el mafioso que sostiene el negocio del prestamista para lavar dinero.

El prestamista se va haciendo enorme conforme avanzan las páginas, dando muestras de la genialidad desplegada por Wallant y que fue cercenada con la prematura muerte de este autor, justo cuando tenía publicados sus primeros títulos. Libros del Asteroide ya publicó Los inquilinos de Moonbloom en 2005 y ahora nos trae esta grandísima novela, que llegó a ser adaptada al cine por Sidney Lumet en 1964.

El lirismo de Wallant y su capacidad descriptiva es asombrosa, adaptando la atmósfera de cada momento a la escena que va desarrollando, con un estilo que no se hace pesado en ningún momento. Al revés, la lectura fluye con delicadeza a través de las páginas, con algunos flashbacks –en cursiva– que nos acercan al origen de la tragedia y de la amargura de Sol Nazerman. Estamos ante una gran novela.

El prestamista, de Edgar Lewis Wallant

FICHA
El prestamista
EDWARD LEWIS WALLANT
LIBROS DEL ASTEROIDE
21,95 €

Sol Nazerman es un inmigrante polaco, hosco y poco sociable, que regenta una casa de empeños en Harlem a finales de los cincuenta. Las heridas de su paso por los campos nazis le han llevado a eliminar de su vida cualquier atisbo de emoción. Apenas soporta a los pobres diablos y ladrones de poca monta que forman la clientela habitual de su tienda ni al gánster para el que trabaja, y las relaciones con su ayudante, el joven puertorriqueño Jesús Ortiz, y con la familia de su hermana, con la que vive y a la que mantiene, tampoco son mucho mejores. Sin embargo, una serie de circunstancias inesperadas le obligarán a salir de su apatía.

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