Francis Spufford: Cuando Nueva York tenía siete mil almas

25 febrero, 2018

Alba publica Golden Hill, del británico Francis Spufford, que nos traslada a la precaria población de Nueva York en 1746

ALFONSO VÁZQUEZ

Extracto de un plano de Nueva York de 1730.

Novela

Por cuestiones solo achacables a la Historia, un género literario autóctono como la novela picaresca no tuvo continuación en España en el siglo XVIII, pero sí que, con el salpimentado de la novela moderna creada por Cervantes, germinó con éxito en la Gran Bretaña. Allí dio buenos frutos gracias a Fielding, Sterne o Defoe y en el XIX, sin duda, con la pluma de Dickens.
Toda esta herencia directa e indirecta parece haberla tenido muy presente el británico Francis Spufford (Cambridge, 1964), en su primera y premiada novela, Golden Hill, que acaba de editar Alba.

Spufford sitúa la acción en la precaria posesión inglesa de Nueva York, que en el año 1746 era un poblado comercial con poco más de 7.000 almas. Sin atisbos que anunciaran el esplendor de nuestros días, Spufford nos retrata una ciudad de pícaros, malandrines y una clase pudiente, la de los comerciales, que ridiculiza con acierto, de la mano del desconcertante protagonista, un joven y misterioso recién llegado de la madre patria, que nada más pisar tierra pretende cobrar una orden de pago de mil libras, lo que despertará las reticencias de los neoyorquinos, que temen que sea un estafador.

Spufford escribe con gracia, de la mano de un narrador cervantino o muy afín a Sterne que se permite bromas sobre su propia impericia, como cuando admite que es incapaz de explicar bien un complicado juego de cartas. Lo hace además intentando amoldarse al estilo de la época, incluido el epistolar, pero sin que resulte acartonado, gracias a diálogos muy ágiles, sobre todo los que mantiene el protagonista con Tabitha, la enrevesada e inteligente hija del comerciante Lowell.

Con estos mimbres, y la perpetua duda sobre la identidad del poseedor de la orden de pago, nos sumerge en una ciudad muy marcada aún por su pasado como Nueva Amsterdam, con un amplio ejido al final de Broad Way (sic) y una sed de orden moral protestante y beneficios comerciales que ha trascendido los siglos.

FICHA
Golden Hill
FRANCIS SPUFFORD
ALBA
19,50 €
Traducción de Patricia Antón

En 1746 Nueva York es una pequeña ciudad en la punta de la isla de Manhattan. Nada más desembarcar en ella, un joven londinense se dirige a la contaduría de la calle Golden Hill. En el bolsillo lleva lo que parece ser una letra de cambio de mil libras, una cantidad enorme.

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