Contrariedades de la vida

13 junio, 2014

GUILLERMO BUSUTIL

EL ÁRBOL GENEALÓGICO DEL CUENTO  tiene tres profundas raíces madres. De ellas emana la fuerza de un género que persiste, a pesar del largo cierzo que sopló en las estepas del cuento sin editoriales en las que guarecerse y de todavía resistencia de numerosos lectores, como un roble o un olmo y cuya savia continúa alimentando las ramas más altas. Poe, Maupassant y Chéjov. Tres grandes maestros sin los que resulta muy difícil explicar el alma, las reglas, las atmósferas, la esencia del cuento. Conocer a estos autores es imprescindible para los que aspiran a hacerse un hueco en la narrativa breve. No sólo para forjar el conocimiento y la técnica, sino porque siempre es un gozoso viaje a través de sus vidas y de las numerosas obras en las que aprender la perfección del estilo, la variedad de registros, la peculiaridad de la mirada. Y precisamente esa maestría, ese objetivo didáctico, esa riqueza de la minuciosa relojería del orfebre, es lo que comparte con los lectores Paul Viejo, otro excelente cuentista, en el primer volumen de las Cuentos Completos de Antón Chéjov, publicadas por Páginas de Espuma. Un proyecto complejo y por entregas que ha exigido a Paul Viejo un trabajo riguroso. Después de todo trazar un mapa chejoviano no es nada fácil. Su obra es numerosa y aunque esté sujeta a la pulcra cronología con la que este médico ruso fue marcando los pasos, los latidos de una amplia obra, es tarea ardua contrastar y traducir. Chéjov fue un autor precoz que inició su trayectoria escondiendo su nombre. Antonsha, Chejonté, El hombre sin brazo, Uve, fueron algunas de las máscaras que utilizó entre 1860 y 1882. Tal vez porque primero quiso medir fuerzas y curtir lenguaje. Hasta que en 1883 un joven Chéjov de veintidós años se atreve a ser Chéjov y firma su primer libro Cuentos de Melpómene.

ESTE PRIMER VOLUMEN DE 1.200 PÁGINAS reúne 240 piezas escritas entre 1880 y 1885 y contiene un interesante material inédito que permite al lector adentrarse en la figura del escritor que, desde sus comienzos, encontró en el cuento una forma de ganarse un sobresueldo. Ese recurso le condujo a ser un autor muy prolífico de pequeñas piezas, ajustadas a las exigencias que le marcaban las revistas y los diarios y que en ocasiones no pasaban de las quince líneas. Unos requisitos que lo emparejan con el estrés productivo de Balzac, del que sabemos sus noches en vela y café para cumplir con los encargos literarios que le procuraban comida, y que, sin duda también contribuyeron a convertirlo en un maestro de la brevedad.

EN LOS CUENTOS DE ESTA ÉPOCA, el humor, la sátira, el desenfado, la acuarela de costumbres y los tics que sugieren actitudes, son la columna vertebral de las piezas que confecciona pero también hay en ellas una importante condensación dramática, agudas visiones de los pequeños detalles y una facilidad para el escarpelo y el trazo psicológico, según la exigencia del cuento. Unas características en las que Chéjov iría ahondado, dominador de una variedad de recursos y voces y una mirada comprometida con los tiempos donde el hambre, la corrupción, ala dureza del autoritarismo y los movimientos políticos sacudían su país, a modo de prólogo de la Revolución Rusa. Sin olvidarse tampoco del individuo sujeto a su propio deterioro moral. El derrotado héroe chejoviano, en lo social, lo amoroso y lo existencial, no sólo es víctima del infierno terrestre y su destino, sino también de su insatisfacción, de su torpeza. Ese compromiso está muy presente igualmente en su teatro, pero sin duda es en sus cuentos donde mejor puede apreciarse su capacidad de exploración de la condición humana y de los conflictos morales.

Cuentos completos: [1880-1885], de Antón P. Chéjov

FICHA
Cuentos completos
ANTÓN CHÉJOV
PÁGINAS DE ESPUMA
39 €

El padre del cuento. Un punto de partida para la literatura. Antón Pávlovich Chéjov y su universo. Por primera vez en español cuidados volúmenes reunirán toda la narrativa breve del maestro ruso universal. Una selecta traducción realizada por los mejores traductores y una rigurosa edición a cargo de Paul Viejo, que servirá para conocer de principio a fin y cronológicamente la obra del autor de “La dama del perrito”. Un primer volumen donde confluyen sus cuentos iniciales, humorísticos y paródicos, junto a obras maestras como “El camaleón”, “Se fue” o “Flores tardías”. El camino se abre aquí a una obra de referencia para la modernidad. El camino de Chéjov.

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