Charles Dickens: La ironía viaja a América

31 octubre, 2017

ALFONSO VÁZQUEZ

La editorial Alba publica en una magnífica edición Vida y aventuras de Martin Chuzzlewit, una obra en la que el autor se mueve a caballo entre Gran Bretaña y Estados Unidos, donde traslada su magistral capacidad de observación para sacar los colores a la sociedad americana, fruto de seis meses de viaje por el joven país.

En 1842, Charles Dickens (Portsmouth, 1812-Gadshill, 1870) inició una exitosa gira de seis meses por los Estados Unidos. Fue su primer viaje al otro lado del charco, en un momento en el que ya era un autor reconocido, con novelas en su haber como Los papeles póstumos del Club Picwick, Oliver Twist o La tienda de antigüedades.

 

Charles Dickens

 

El recibimiento fue tumultuoso en todas las ciudades por las que pasó y sin embargo, en el escritor británico fue creciendo el malestar por algunos aspectos de la tierra de las libertades que le parecieron contradictorios y alarmantes. Y así, Dickens, que visitó las plantaciones sureñas, consideró una escándalo la esclavitud, por la que sintió una enorme repugnancia, pero también le chocó el desmedido interés de los estadounidenses por el dinero y la influencia perniciosa de la prensa amarilla, con la que tuvo algún encontronazo durante la gira.

Al finalizar este viaje, además de publicar unas Notas de América que levantaron algunas ampollas, ese mismo año se puso manos a la obra con su siguiente novela, Vida y aventuras de Martin Chuzzlewit, en la que volcó buena parte de esos seis meses americanos. Por este motivo, la causticidad que hasta entonces reservó para retratar a sus compatriotas la trasladó a Estados Unidos, donde su legión de admiradores no recibió de buen grado el nuevo punto de vista.

Esto quizás explique en parte que Martin Chuzzlewit haya sido considerada una novela menor en la producción de Dickens, cuyas ventas en vida del autor tampoco colmaron sus expectativas. Y sin embargo, cuenta con notables novedades y ramalazos magistrales. La primera de las novedades, el hecho de que fuera el primero de sus libros con un plan maestro, en este caso, describir las muchas modalidades de egoísmo que existen en el mundo; la segunda novedad, un sistema de puntuación pensado para ser leído en voz alta.

El protagonista, el joven arquitecto Martin Chuzzlewit, crece en la desconfianza ante su propia familia y el rechazo de su adinerado abuelo al conocer que el nieto está enamorado de la joven que cuida del magnate. Dickens se muestra especialmente hiriente a la hora de desmenuzar el egoísmo y la hipocresía de la sociedad victoriana, personalizada en el señor Pecksniff, el tutor al que acude Martin Chuzzlewit tras ser repudiado por su abuelo, ejemplo supremo de mezquindad.

El arquitecto cruzará el charco, acompañado de su «escudero» Mark Tapley (así lo llama Dickens), una prueba más de la influencia de Cervantes en el autor, pues la pareja británica de Don Quijote y Sancho, además de toparse con aventuras y desventuras, irá creciendo y madurando.

Por otra parte, la América que retrata Dickens está muy lejos de la arcadia que muchos europeos de la época imaginaban. La sociedad americana, a ojos del autor, está obsesionada con el dinero («Lo más respetable después de los dólares era cualquier empresa cuyo fin fuera conseguirlos»); es tan clasista como la británica; es racista y sigue contando con la oprobiosa esclavitud («Tienen tal pasión por la libertad que no pueden evitar tomarse libertades con ella»); además de disfrutar de un tipo de prensa que da la espalda a la ética.

La novela exhibe además personajes nobles de los que tanto gustan a Dickens para conducir la trama a un final alejado de egoísmos y miserias. Por todo ello,Vida y aventuras de Martin Chuzzlewit merece, cuando menos, que el lector español la descubra. No está entre las grandes creaciones del maestro inglés pero ofrece momentos muy gratos.

FICHA
Vida y aventuras de Martin Chuzzlewit
CHARLES DICKENS
EDITORIAL ALBA
37,90 €
 Todo cambia para Martin Chuzzlewit, criado por su rico abuelo en el interés y la desconfianza -especialmente de los múltiples miembros de su propia familia, que conspiran todos para heredar- cuando el joven se enamora de Mary Graham, la señorita de compañía de su abuelo, y desata la ira de este.

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