Brisas norteñas

5 septiembre, 2012

El escritor santanderino Álvaro Pombo.

El escritor santanderino Álvaro Pombo.

ALFONSO VÁZQUEZ

Cojan una novela de Bryce Echenique, preferentemente Un mundo para Julius, añádanle saltos en el tiempo, monólogos veloces de enorme causticidad, pinceladas de socarronería así como de poesía, sin olvidar unas gotas de humor inglés. El resultado bien puede ser El héroe de las mansardas de Mansard, el salto a la fama del escritor Álvaro Pombo (Santander, 1939), que con esta novela publicada en 1983 obtuvo por unanimidad el I Premio Herralde de Novela, concedido por un jurado compuesto por Salvador Clotas, Juan Cueto, Luis Goytisolo, Esther Tusquets y Jorge Herralde.

Con esta tarjeta de presentación, no resulta extraño que Anagrama haya seleccionado esta novela para su colección de tapa roja Otra vuelta de tuerca, el regreso al ruedo literario de sus obras más brillantes para conmemorar 40 años de trabajo editorial.

Con Álvaro Pombo viajamos a la posguerra para introducirnos en el cogollo de la burguesía del norte de España, simbolizada en los propietarios de una mansión cuajada de mansardas (las ventanas sobre los tejados) con vistas a la plazuela de San Andrés, llena de plátanos y como telón de fondo, el mar.

Un lugar idílico que le sirve al autor para destripar los caprichos, modos de vida y vaciedad existencial de la alta burguesía. Y en su introspección por los largos pasillos de la mansión, por las salas alfombradas llenas de muebles y de intrigas, se sirve de Kus-Kús, de nombre cristiano Nicolasito, el hijo de los señores, descrito en la novela como «un gnomo finamente dibujado y coloreado, en esmalte, saltado de una porcelana, dejando incompleto al saltar un pequeño trocito de una equívoca escena pastoral, subterránea». De la mano de Kús-Kús vamos conociendo a los habitantes de la novela, empezando por su tía Eugenia, una mozuela entrada en kilos que suspira por amores pasados y presentes; la abuela Mercedes, burguesa implacable, escoltada por su amiga María del Carmen Villacantero, que es una brillante actualización de esas disparatadas señoras bien de las novelas de Dickens y Austen. También aparece Julián, el misterioso sirviente aquejado de conjuntivitis y de una sexualidad socialmente reprochable para esos tiempos. Y como estamos en el norte, no falta Miss Hart, la institutriz inglesa, modelo de perfección y de frialdad.

Pero por encima de todo tenemos la maestría con la que Álvaro Pombo maneja las palabras, capaz de crear arte sin abandonar la ironía, mientras construye un novela mágica, risueña y también sombría en la que, con el viento, las ramas de los plátanos golpean las ventanas de la casa con mansardas y la lluvia que sale de nubes negras se funde con las olas que golpean el malecón. El santanderino logra con esta obra recrear retazos de su mundo norteño y plagarlos de fantasmas, desenmascarados por Kus-Kús, uno de los niños más desasosegantes y enigmáticos de la literatura española. Si pueden, traten de subir a las mansardas de esta brillante novela. Les sorprenderá lo que hay detrás.

FICHA
El héroe de las mansardas de Mansard
ÁLVARO POMBO
ANAGRAMA
16,90 €

Situada en la posguerra española, ésta es la historia de Kus-Kús, un niño de la alta burguesía del norte, una especie de gnomo que se inserta peligrosamente en el mundo de los adultos; de su extravagante tía Eugenia; de Julián, un criado con «pasado» y un glamour equívoco; de Miss Adelaida Hart, admirable institutriz inglesa; de la abuela Mercedes y de su acompañante y amiga María del Carmen Villacantero; de Manolo, el mozo de la tienda de ultramarinos La Cubana, acreditado semental y asiduo visitante de la tía Eugenia. Una magnífica e insólita novela, escrita con un personalísimo manejo de la ironía y el humor.

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