Beevor ante la historia

12 noviembre, 2012
Tropas norteamericanas desembarcan en la playa 'Omaha', en Normandía.

Tropas norteamericanas desembarcan en la playa 'Omaha', en Normandía.

MIGUEL FERRARY

A Antony Beevor sólo le faltaba un gran libro sobre la Segunda Guerra Mundial. Tras Berlín y Stalingrado, sus dos mejores obras, además de otros títulos notables como Creta y El día D. El desembarco de Normandía, este historiador británico tenía ante sí el reto de plantear un tratado en el que abordara este conflicto con una visión general y aglutinante. La editorial Pasado y Presente ha sido la encargada de publicar esta monumental obra de 1.200 páginas y en la que Beevor consigue resumir la complejidad política, social y militar de esta guerra.

La Segunda Guerra Mundial de Beevor puede parecer que no aportará nada nuevo sobre lo que ya se ha escrito, que es mucho y muy bueno. Sin embargo, tiene unos valores que hacen de este libro una obra apreciable y recomendable. Por un lado, demuestra una notable capacidad de síntesis que permite disponer de una visión completa del conflicto sin renunciar a detalles que aportan elementos interesantes, como referencias a cartas y diarios de soldados destinados al frente y que enriquecen y humanizan el puro relato histórico.

De hecho, es encomiable el esfuerzo de Beevor de enlazar el relato de un hecho histórico tan grande y diverso, darle coherencia y detectar los vasos comunicantes entre los distintos conflictos que, aparentemente independientes, constituyeron la guerra más devastadora y cruel de la historia de la humanidad.

Para lograr esta visión sintética de la Segunda Guerra Mundial, Beevor plantea tres líneas de narración que se mantienen a lo largo de todo el libro: una visión política del conflicto, el relato militar de las operaciones en el campo de batalla y un análisis pormenorizado de la represión y limpieza étnica en los países ocupados.

Esta triple línea de investigación articula la estructura del libro de forma eficaz, que se complementa con capítulos en los que va conectando teatros de operaciones coincidentes en el tiempo, aunque alejados geográficamente. De esta forma, se aporta un elemento de riqueza que entiende la Segunda Guerra Mundial como un todo, no sólo como una sucesión de enfrentamientos ajenos unos de otro. Este análisis de las influencias cruzadas de decisiones locales en el todo de la guerra es una de sus mayores virtudes.

El Pacífico y China

La Segunda Guerra Mundial de Beevor comienza contando la curiosa historia de un soldado coreano que pasó por los ejércitos japonés, soviético y alemán, hasta que fue apresado por los norteamericanos tras el desembarco en Normandía. Un periplo extravagante y raro, que habla de la globalidad de este conflicto.

Este punto no siempre ha sido bien entendido en Occidente, donde se ha puesto el acento en tres teatros de operaciones: Europa y Rusia, el Mediterráneo y el Pacífico. Sin embargo, en ocasiones se ha perdido la visión de la guerra Sino-Japonesa, que es pieza fundamental en el origen y desarrollo de la guerra en Oriente Medio. Antony Beevor considera que el comienzo de la Segunda Guerra Mundial no fue el 1 de septiembre de 1939 con la invasión a Polonia. Apunta a que fue la llamada Batalla de Jaljin Gol, entre mayo y septiembre de 1939 y que enfrentó a soviéticos y japoneses en Mongolia. La victoria rusa frenó a los japoneses en sus ambiciones hacia el norte, liberando tropas de la URSS que serían fundamentales dos años después para luchar contra los alemanes. Además, Japón optó por expandirse hacia el Pacífico, chocando con Norteamérica y Gran Bretaña.

Esta visión amplia e integradora de la guerra Sino-Japonesa y de los conflictos en el continente asiático en su gran compendio de La Segunda Guerra Mundial enriquece esa visión global que busca Beevor desde el comienzo. Además aporta un interesante marco de referencia para el lector de Historia que quiere profundizar en esta época con la amplia y diversa bibliografía disponible.

No sería de extrañar que los próximos títulos que prepare Antony Beevor para sacar al mercado editorial estén inspirados en la guerra en el Pacífico y en el continente asiático, aprovechando el material recopilado para la investigación de este libro. El campo de análisis es amplio y poco abordado por los historiadores europeos y norteamericanos, más allá de las grandes batallas aeronavales o las operaciones de asalto de los Marines a las islas del Pacífico en su camino a Tokio. La riqueza de este teatro de operaciones y su importancia claman más atención y Beevor ha ayudado a abrir ese camino.

Pese a las indudables virtudes del libro La Segunda Guerra Mundial, también cuenta con algunos puntos negativos. Entre ellos una crítica común a muchos de estos libros y que es la escasez de mapas que ayuden a situar al lector en una narración que salta por muchas zonas del mundo y en batallas de complejos movimientos. Por otro lado, quizá como consecuencia de la complejidad de sintetizar este conflicto, en algunos pasajes se nota cierta inconsistencia en la narración, con saltos de temas que no terminan de estar enlazados o párrafos que no encajan del todo.

FICHA
La Segunda Guerra Mundial
ANTONY BEEVOR
PASADO Y PRESENTE
39 €

La Segunda Guerra Mundial constituye la culminación de toda una carrera dedicada a la investigación y la narración históricas. Armado con la erudición más actualizada, apoyándose en un descomunal trabajo de investigación en el que siguen prevaleciendo las cartas y los diarios de los combatientes, y desplegando sus recursos narrativos, Beevor nos muestra aquí el inmenso retablo de una guerra que se extendió desde el Atlántico Norte al Pacífico.

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