Astérix y Obélix, a toda pastilla

6 noviembre, 2017

 

ALFONSO VÁZQUEZ

Ediciones Salvat publica Astérix en Italia, una trepidante carrera de cuadrigas por la Península Itálica, el mejor álbum hasta la fecha del dúo Conrad-Ferri, sucesor de Uderzo

El dibujante marsellés Didier Conrad, nacido en 1959, el mismo año en que se publicó la primera aventura de Astérix y Obélix, acaba de publicar Astérix en Italia, el album número 37 de la saga creada por el fallecido Renné Goscinny y Albert Uderzo, hoy nonagenario, que en 2012 cedió el testigo tanto a Conrad como a Jean-Yves Ferri, quien se encarga del guión.

La nueva pareja se estrenó con Astérix y los pictos (2013) y le siguió El papiro del César (2015). La tercera entrega continúa con la tradición de alternar aventuras en la aldea con viajes al exterior. En este caso, se trata de la tercera ocasión, tras La residencia de los Dioses y Los laureles del César, en la que la pareja de indestructibles galos visita Roma. Pero no se detiene en la Ciudad Eterna ya que participa en una carrera de carros que atravesará la Península Itálica de norte a sur en varias etapas, desde Modicia (Módena) hasta Neápolis (Nápoles).

El trazo de Conrad es casi calcado al de Uderzo, y sólo los muy expertos podrán encontrar alguna diferencia sustancial. Lo que se puede decir de este tercer album de Conrad y Ferri es que es el mejor hasta la fecha, gracias a un guión chispeante y veloz, como corresponde a una carrera de cuadrigas por Italia. Los sucesores de Uderzo están en forma para ofrecernos, por un lado, viñetas trepidantes, algunas de las cuales son un prodigio de acción, con la dificultad añadida de combinar tantos caballos (cuatro por carro), vehículos y jinetes en una travesía llena de adelantamientos y accidentes y por otro, un gazpacho de personajes, de contrincantes llegados de todos los puntos del imperio (de la Península Ibérica, una pareja de lusitanos inmersos en el tópico de la inactividad), lo que hace posible recuperar algunos retazos de los anteriores viajes de Astérix.

En esta versión ‘a la Antigua Roma’ de La carrera del siglo, la película de Blake Edwards que daría origen a los dibujos animados de los autos locos, hay también espacio para la crítica ácida de los políticos frívolos, simbolizados en un perezoso senador romano que demuestra poca diligencia para mantener en buen estado todos los caminos que conducen a Roma. Y como sucede en todas las aventuras de los galos, hay guiños a personajes del siglo XX y XXI. En este sentido, piensen en un par de icónicos personajes italianos, uno de ellos escoltado por guardaespaldas y con tintes mafiosos y el otro, un famoso tenor y acertarán. Y no hay que olvidar otros guiños a la principal escudería italiana ni la aparición del producto estrella de algunas ciudades de la Hispania romana: la salsa de pescado garum, por la que se pirraban César y compañía. Eso sí, parece que de sabor era un poquito más fuerte que la poción mágica.

FICHA
Astérix en Italia
D. CONRAD / J-Y. FERRI
SALVAT
9,50 €
 Para salvar su puesto, el senador romano Lactus Bífidus, responsable del mantenimiento de las deterioradas vías romanas, organiza una carrera de carros por la Península Itálica para demostrar su excelencia. Entre los participantes llegados de todo el mundo se encuentran los galos Astérix y Obélix, que deberán competir con el misterioso campeón romano Coronavirus, que siempre conduce con una máscara.

No hay comentarios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: