Ardenas, el último intento

27 agosto, 2015
Infantería en el bosque de las Ardenas.

Infantería en el bosque de las Ardenas.

MIGUEL FERRARY

La batalla de las Ardenas fue el último ataque serio de la Alemania nazi, el estertor de un régimen fanático que actuó con el mismo fanatismo, iniciando una batalla con escasas posibilidades de victoria pero siguiendo el empeño de Hitler. Cruel, sangrienta y caótica, Beevor intenta llevar al lector la dureza de esta batalla.

Antony Beevor tiene un don para escribir de historia militar. Sabe transmitir la intensidad de la batalla, toca con sensibilidad el sufrimiento de la población y analiza con agudeza las relaciones personales entre los mandos. Unas virtudes que le han llevado a elaborar textos de altura y que destacan en la extensísima producción de libros sobre la Segunda Guerra Mundial. Stalingrado y Berlín le dieron a conocer, pero son muchos ya los títulos que ha firmado en las dos últimas décadas. Ardenas, 1944 es el nuevo título que ha sacado a la luz, donde analiza con su personal estilo la última gran ofensiva de Hitler.

Beevor vuelve a elaborar un texto bien medido y que aporta diversas visiones sobre el hecho militar. Es cierto que la descripción de las operaciones forma una parte fundamental del libro, pero no el grueso. Este historiador británico enlaza con precisión las grandes operaciones con las pequeñas historias de soldados, unidades o actuaciones locales que dan una dimensión más cercana de lo que representó esa batalla.

Quizá la parte más interesante del libro es el análisis que hace de las relaciones entre los mandos aliados. El ataque de Hitler cogió por sorpresa a los norteamericanos, lo que provocó no pocas tensiones entre los generales que desembocaron en un enfriamiento total en las relaciones anglonorteamericanas, con la inestimable ayuda de la egolatría sin límite de Montgomery, del que Beevor especula que podría padecer el síndrome de Asperger para explicar su total falta de empatía y visión ajena a la realidad de la antipatía que despertaba.

El ataque de las Ardenas no tenía sentido militar, algo que los generales alemanes sabían perfectamente. De hecho, esas tropas hubieran tenido más utilidad reforzando el frente del Este ante la inminente ofensiva rusa. Pero Hitler se dejó llevar, una vez más, por sus delirios de invencibilidad del soldado alemán y con la esperanza de romper el frente. No consiguió esto y no tuvo nunca posibilidades reales de emular la ofensiva de 1940 en Francia, sin embargo la crisis de confianza entre los militares británicos y norteamericanos fue total tras las Ardenas y no se recompondría hasta la postguerra, siendo ésta la única victoria de Hitler.

El planteamiento del libro me parece más que acertado. No se centra en describir el ataque de las Ardenas, sino que se retrotrae varios meses atrás. A la ofensiva de Aquisgrán y los bosques de Huerten. Estas batallas son claves para entender la situación previa a la ofensiva de las Ardenas, el estado de ánimo y la situación de las unidades norteamericanas situadas en ese frente.

Beevor sabe jugar con eficacia con la información disponible, sabiendo cribar lo importante de lo accesorio y sabiendo suministrarla con inteligencia. La situación de los reemplazos, el cansancio de la guerra, la crueldad inusitada con la que se emplearon ciertas unidades alemanas y la respuesta norteamericana, el desarrollo de determinadas armas que se convirtieron en claves (armas anticarro portátiles o los proyectiles de fósforo blanco) o la presión psicológica a la que estaban sometidas las tropas alemanas van dando las claves de lo que ocurrió en esa ofensiva y por qué se desarrolló así.

Estas virtudes no quitan que a veces la lectura sea un poco caótica. La descripción de los movimientos de las unidades y las referencias geográficas se hacen en ocasiones confusas, necesitando la consulta de mapas para situar los hechos en su posición correcta. Quizá se echa de menos más minimapas salpicados por el texto que ayuden a la narración. Hablando de mapas, mi recomendación para el lector es que tenga como referencia al plano que está en el interior de las tapas del libro, ya que es el más sencillo y completo de los ofrecidos.

Por lo demás, disfruten de la lectura y queden a la espera de un nuevo libro de Beevor, que seguro que llegará. ¿Quizá del frente del Este? ¿Mirará al Pacífico? Ya veremos.

Ardenas 1944,  de Antony Beevor

FICHA
Ardenas 1944. La última apuesta de Hitler
ANTONY BEEVOR
CRITICA
27,90 €

El sábado 16 de diciembre de 1944 Hitler inició su «última jugada» en los bosques nevados de las Ardenas. Su intención era realizar un ataque por sorpresa que, avanzando hacia Amberes, dividiese los ejércitos aliados. Una apuesta arriesgada.

No hay comentarios

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: