La barroca vida de Tristam Shandy en ilustraciones

26 septiembre, 2014
Una de las viñetas de la adaptación de este clásico británico.

Una de las viñetas de la adaptación de este clásico británico.

ALFONSO VÁZQUEZ

Impedimenta recupera casi dos décadas después para el lector español la brillante y onírica adaptación al cómic que el dibujante Martin Rowson hizo de la Vida y opiniones de Tristam Shandy, caballero, la obra maestra de Laurence Sterne.

Para la portada de la edición inglesa de 2010, el inimitable dibujante británico Martin Rowson (1959) ideó una de esas ampulosas apoteosis barrocas, como las que tanto gustaba encargar en los techos palaciegos el Hechizado rey Carlos II para enmascarar de gloria pictórica el fin del imperio español. En esta apoteosis de narices, el único que no luce apéndice nasal es el caballero Tristam Shandy, que corona la escena acompañado por dos musas con una suerte de probóscides por napia.

La apoteosis de Martin Rowson festeja en realidad el reto que, con gran éxito, se planteó en 1996 de convertir en novela gráfica la Vida y opiniones de Tristam Shandy, caballero, la antinovela maestra del sacerdote inglés Laurence Sterne (1713-1768), uno de los más fieles admiradores del universo literario de Miguel de Cervantes.

La editorial Impedimenta ha tenido el acierto de publicar para el lector español esta obra maestra del cómic que a su vez toma como referencia una obra maestra de la Literatura, con la traducción de Juan Gabriel López Guix. La edición, de tapa dura, cuenta con guiños para el lector de Sterne como unas elegantes guardas de siglos pasados, sin olvidar la mencionada apoteosis barroca de la portada, buena síntesis de lo que le espera a todo lector de las aventuras de Tristam Shandy ya sea en el original o en sus diferentes adaptaciones –en 2005 fue llevada al cine por Michael Winterbottom, que ni mucho menos se cayó con todo el equipo–.
Rowson aceptó el reto de convertir en imágenes esta novela que anticipa lo que 200 años más tarde serán los juegos literarios del Ulises de Joyce, después de haber salido con buen pie de la adaptación al cómic de La tierra baldía de T. S. Eliot.

El resultado es igual de metaliterario, divertido y desconcertante que el original, que no deja de ser una novela de vanguardia escrita en el siglo XVIII, como un siglo antes lo fue el Quijote. Rowson, entonces con solo 35 años, supo traducir la enloquecida trama de la novela que, recordemos, cuenta con disgresiones, páginas en negro, apariciones y desapariciones del autor, mientras el protagonista no deja de comentar su vida y eso que sólo por el final de la obra se produce su ansiado nacimiento.

Así que el dibujante inglés ha echado mano de las mismas estratagemas y vemos al chato del caballero Shandy pululando por las viñetas, mientras el propio Rowson y su perro tratan de orientarse en este festival del más cervantino de los escritores ingleses.

ujos de Rowson, prodigiosos y llenos de fuerza, parecen un cruce entre el universo onírico de Fellini y el de Peter Greenaway y se permite bromas como insertar un cuento acompañando cada estampa de dibujos basados en obras de Alberto Durero, el satírico William Hogarth, Aubrey Beardsley e incluso el rompedor George Grosz. Un viaje artístico de cinco siglos en cinco viñetas.

Y si el señor Shandy y su dificultoso parto es el protagonista de buena parte de la novela, Rowson ha sabido sacarle mucho partido a su orondo padre, una especie de hipermalhumorado doctor Johnson y a su pariente, el tío Toby, herido en la ingle durante el sitio de Namur y obseso de las construcciones militares.
Sin duda, una de las mejores páginas salidas de este caudal incesante de imaginación es la escena en la que, en esas tierras valonas, el tío Toby es herido en tan delicadas partes. Y a doble página.

La novela gráfica es irreverente, sardónica y escatológica. Y para levantar tan barroca y exagerada balconada celestial, Rowson ha sabido darle un ritmo endiablado a una trama que, no olvidemos, podía vegetar por interminables y lentísimos meandros narrativos. No es el caso.

Por último, para fortalecer más el aspecto metaliterario de esta novela gráfica, Rowson no se olvida de que por ella aparezcan el director Oliver Stone –rodando la adaptación del Tristam Shandy con Robert de Niro y Tom Cruise–; una ballena gigante; deconstructivistas franceses; un barco a la deriva con críticos; T. S. Eliot; Martin Amis; el infierno de Dante y la mítica máquina traductora de Stevinus. Una obra que haría disfrutar de lo lindo a Laurence Sterne.

Una de las viñetas de la adaptación de este clásico británico.

FICHA
Vida y opiniones de Tristam Shandy, caballero
MARTIN ROWSON
IMPEDIMENTA
23,95€

Vida y opiniones de Tristram Shandy, caballero es una de las novelas más curiosas, complejas y cómicas de la literatura inglesa. Así que quién mejor que el dibujante e ilustrador Martin Rowson, un autor de estilo personalísimo, anárquico, para adaptar la obra maestra de Laurence Sterne al cómic, en lo que constituye una de las cumbres del género.

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