Adán y Eva en el paraíso

23 junio, 2015
Una de las ilustraciones del libro bajo la firma de Sara Morante.

Una de las ilustraciones del libro bajo la firma de Sara Morante.

JAVIER GARCÍA RECIO

Los diarios de Adán y Eva, de Mark Twain, es un clásico de culto donde el ingenio y el humor, salpicados de momentos de profunda melancolía, alcanzan cotas de ironía y mordacidad insospechadas. La edición ilustrada de Impedimenta está al nivel del texto.

Bella y sugestiva, admirable y atractiva la edición que Impedimenta acaba de sacar de uno de los clásicos de la literatura americana. Los diarios de Adán y Eva, de Mark Twain, esta vez  embellecidos por las ilustraciones de Sara Morante, con dibujos gráciles y sugerentes.  En estos tiempos en que cada vez mas editar libros supone un esfuerzo no sólo económico sino heróico y milagroso frente al ostracismo al que lo condena la administración, reconforta tener entre las manos un ejemplar como este que se esfuerza en presentarnos una bella historia en un armazón  bello y engalanado.

Mark Twain, el padre de la literatura estadounidense, se inspiró en una vida azarosa y llena de aventuras para construir la mayoría de sus relatos. Esta bella recreación de los supuestos diarios de Adán y Eva, se alimenta de los recuerdos de su mujer Olivia Langdon, que murió meses antes de iniciar este relato, que es además un emocionado recuerdo de ella.

Los diarios de Adán y Eva es una recreación de la vida de la primera pareja de seres humanos, primero en el paraíso y luego fuera de él. El vigoroso humor de Mark Twain, su estilo sencillo, directo, e irreverente le confiere a este relato su mejor regalo.

Twain nos presenta a Adán, a través de sus propias confesiones como un hombre ocioso, sin gusto por el trabajo que vive sin ruidos y sin problemas Su calma se ha visto alterada por la aparición de una criatura misteriosa que se ha dedicado a poner nombre a cuanto encuentra en su camino.

Eva es vanidosa en grado sumo y también muy coqueta. Es, por otra parte, práctica y organizada; llama todo por su nombre y está muy satisfecha de haber encontrado a Adán para ayudarlo a desenvolverse en el mundo.

La convivencia es difícil entre ellos; Adán la rechaza, pero ella insiste en el apego y con el roce nace el cariño. «Esta nueva criatura de pelo largo anda siempre en mi camino. Siempre está rondándome y siguiéndome por todas partes. Eso no me gusta; no estoy acostumbrado a la compañía», dice Adán en su primer monólogo. Eva, sin embargo, lo persigue: «Toda la semana anduve pegada a él y traté de hacerme amiga. Yo tuve que charlar, porque él estaba intimidado, pero no me importó. Parecía complacido de tenerme cerca, y yo usé mucho el sociable ‘nosotros’ porque me pareció que lo halagaba sentirse incluido».

El diario muestra el nacimiento del amor entre ambos, las peleas y reconciliaciones, los esfuerzos por doblegar  los individualismos, sobre todo de él; y, luego, más allá del amor, el reconocimiento del respeto, la felicidad de la unión, la admiración y el orgullo de uno por el otro, el mantenerse juntos pese  a las adversidades, la pérdida del Jardín del Edén y el aprendizaje conjunto en la educación de los hijos. De ahí, a lo largo de los años nació y creció el amor pleno, por eso, en sus últimas palabras, Eva ruega «que abandonemos esta vida juntos. Este anhelo jamás desaparecerá de la faz de la tierra, perdurará en el amor de todas las esposas que aman, hasta el fin de los tiempos».

Los diarios de Adán y Eva, de Mark Twain

FICHA
Los diarios de Adán y Eva
MARK TWAIN | ILUSTRACIONES DE SARA MORANTE
IMPEDIMENTA
17.05 €

Sin perder un ápice de su habitual ingenio y su encanto particular, Twain nos presenta en este breve relato de los avatares y problemas que generan la vida en pareja y la convivencia, no siempre fácil, aunque sea en el Paraíso

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