La sociedad aerodinámica

5 febrero, 2014

GUILLERMO BUSUTIL

LA GRAN BELLEZA DE PAOLO SORRENTINO se ha convertido en la película de moda. La mirada del escritor que interpreta maravillosamente Toni Servillo, escéptico y elegante flaneur por la sociedad disoluta de Roma y sus máscaras, cautiva a unos espectadores y a otros les provoca controversia ante la crítica y escenificación de los temas que trata: la búsqueda de la belleza y su fugacidad, el amor, la amistad, la seducción del misterio, lo inaprensible de la felicidad, el miedo, la decadencia, la religión, el arte, la fama, el fracaso, el paso del tiempo. Los diferentes espíritus de la vida, fellinianos y baudelarianos, ante los que se suceden todas las preguntas interiores del hombre cuando se sabe solo y se piensa frente al ruido y al vacío. Una película que curiosamente tiene su reflejo siamés o un poliédrico eco en el delicioso libro del escritor y periodista polaco, afincado en Alemania, Adam Soboczynski. Y es que El libro de los vicios, publicado por Anagrama, podría leerse perfectamente como el cuaderno de bitácora del flaneur Jep Gambardella que interpreta Toni Servillo en La Gran Belleza.

LAS VEINTIOCHO PIEZAS DE El libro de los vicios, que funcionan igualmente como relatos o crónicas, dibujan entre el escarpelo y el carboncillo un retrato del mundo contemporáneo, despersonalizado por la globalización -causa de que todas las ciudades sean un gran centro comercial con las mismas franquicias-, sujeto a la incomprensible tiranía de las modas, irrisorio a través de los conceptos que lo definen y transformado en un caleidoscopio que Soboczynski descompone en ácidas reflexiones cuya lógica penetra profundamente envuelta en la vaselina del humor. Nada escapa a la disección forense del periodista flaneur que pespunta Berlin, San Petersburgo, Francia y Barcelona con una aguja que descose todos los hilos de lo que creíamos asentado. Todo aquello que esconde la normalidad y uniformidad de nuestras relaciones con lo cotidiano. Como si de un viaje joyceniano se tratase, el Ulises de estos relatos periodísticos abandona su hogar de Itaca descubriendo que su portero chapucero ha sido sustituido por un facility manager más eficiente y con mejor imagen. Toda una metáfora del universo laboral y de la mecánica de eliminación de todo lo antiguo. A partir de este golpe de mar, el protagonista viaja por el diseño de la amabilidad social y fingida como discurso de la campaña turística alemana; disecciona la obsesión por la luz que ha restado misterio, confort, belleza y necesaria clandestinidad a la seducción en las relaciones y cómo el poder la  utiliza como un perfecto mecanismo de vigilancia, contra el que nadie se rebela. Aborda igualmente  la disciplina como arte del fingimiento, compañera fiel de la vida cotidiana, envés de una cólera que conlleva el peligro de la comicidad en los gestos, y pilar del hombre moderno que ha de ser afirmativo, constructivo y razonable. Sin olvidar la preocupación por la salud, a pesar del riesgo de convertirse en la extendida obsesión por lo biológico, que ha convertido el tabaco en un hábito prácticamente delictivo, además de dar rienda suelta al fenómeno del jogging y la exhibición del esfuerzo.

NO SÓLO HAN CAMBIADO LOS HÁBITOS y el individuo está encadenado a una sociedad disciplinada, ascética y aerodinámica, sino que los pequeños placeres también han sido devaluados. La sutileza del erotismo desplazada por la vulgaridad de la pornografía; el placer del paseo que permite explorar la ciudad sin rumbo fijo transformado en una sospecha por los ojos reticentes del grupo;  el uso de la camiseta interior de tirantes por la de manga larga que camufla la esencia proletaria; el consumo de alcohol al que la mala conciencia del hombre y la moral han perseguido desde hace doscientos años o la sustitución de la risa generosa, natural y jubilosa por la risa impostada artificial.  Y muchas más cosas que Adam Soboczynski desacraliza, preguntándose  por qué se nos prohibe la belleza de lo inútil, el placer de lo superfluo, aquellos pequeñas evasiones y vicios que alargan la felicidad y el intelecto de los hombres..

El libro de los vicios, de Adam Soboczynski

FICHA
El libro de los vicios
ADAM SOBOCZYNSKI
ANAGRAMA
14,90 €

En veintinueve capítulos y a través de un puñado de personajes que recorren toda esta «casi novela» con sus vicisitudes, el autor desgrana su visión ácida del mundo moderno. Antes la gente tenía más vicios, fumaba en los bares, comía carne sin complejos, apreciaba más lo inesperado, actuaba con pasión. Ahora, en cambio, se prohíbe fumar, todo el mundo bebe menos en las fiestas, come sano y practica deporte, las ciudades parecen fotocopiadas unas de otras y lo «ecológico» triunfa por doquier.

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