“Orgullo y prejuicio” mantiene su actualidad e influencia, 200 años después

14 agosto, 2013
El libro es un fiel retrato de las desigualdades por sexo en la época.

El libro es un fiel retrato de las desigualdades por sexo en la época.

VIRGINIA GUZMÁN

Es una verdad universalmente conocida… Con esas palabras comienza una de las novelas que más ha hecho por el género romántico y que acaba de celebrar su 200 cumpleaños. Poco podía pensar la joven Jane Austen cuando esbozaba ideas para una novela que se iba a llamar Primeras impresiones que dos siglos después la historia que finalmente fue Orgullo y prejuicio iba a ser todo un clásico traducido a todos los idiomas y estudiado hasta la saciedad en las universidades de medio mundo.

Orgullo y prejuicio vio la luz en tierras inglesas en enero de 1813. Antes, Jane Austen ya había dado a imprenta Sentido y Sensibilidad. Tanto una como otra tuvieron un éxito moderado en vida de la autora, que desgraciadamente murió enferma muy joven, a los 41 años. La escritora tuvo el apoyo desde sus inicios de sus numerosos hermanos y de sus padres, que siempre potenciaron la educación de sus hijos sin distinguir si eran chicos o chicas. De ahí que en sus novelas Austen dibujara a heroínas adelantadas a su tiempo, abiertas de mente, independientes y muy, muy guerreras contra lo establecido y lo tradicional.

Así es precisamente Elizabeth Bennet, la protagonista de la novela que ahora cumple años. La segunda de cinco hermanas, Lizzy vive entre la histeria de una madre que busca casar a demasiadas hijas y el apoyo de un padre que adora encerrarse en su biblioteca y que ha animado a su descendencia a formarse, aunque no siempre con demasiado éxito. La llegada del señor Bingley a Netherfield revoluciona la tranquila vida de la familia, porque la señora Bennet ve a un potencial marido para alguna de sus hijas. Y con él llega el antagonista de Lizzy y uno de los héroes más copiados y admirados en la historia de la literatura de corte romántico. Mr. Darcy es altivo, orgulloso y poco dado a las relaciones sociales. Y su encuentro con Lizzy no puede ser más desafortunado. De ella, en una primera impresión, sólo dice que es tolerable. Y a partir de ahí, luces y acción. Hay enredos, desencuentros, enfrentamientos y el descubrimiento para los protagonistas de que a veces el orgullo y los prejuicios no dejan ver la realidad. Afortunadamente para ellos y para nosotros el amor triunfa antes de que se escriba la última palabra. Y así fue como Jane Austen dejó para la eternidad una trama bien construida que desde entonces no ha dejado de repetirse por su éxito asegurado para satisfacer los deseos de los amantes de un final feliz.

Pero Orgullo y prejuicio es mucho más que una historia de amor al uso del siglo XIX. Los críticos con la novela, que los ha tenido también en gran número, sólo han querido ver una historia tonta de amor, pero en ella hay mucho más que eso. Porque Austen construye un detallado relato de la sociedad en la que le tocó vivir, atada a las apariencias, a la supremacía del hombre sobre la mujer, que sólo se veía como un vehículo para tener descendencia y por tanto sólo nacida para encontrar un marido, a unas clases sociales estancas que impedían crecer en conocimiento y economía… Todo ello es sometido a crítica de forma elegante y nada velada por Austen, que utiliza la ironía para crear personajes que bordean el ridículo –de ejemplo, la madre de Lizzy, sus hermanas, Caroline Bingley– y que incluso hace imperfectos a los protagonistas principales, en los que sus defectos son más que visibles, más allá del orgullo y el prejuicio que da título a la novela.

El hecho de que hoy, 200 años después, el aniversario de esta historia esté ocupando la actualidad informativa es la mejor prueba de que Jane Austen triunfó en sus intenciones. Orgullo y prejuicio dio a la escritora una fama eterna que no conoció en vida y han sido muchos los autores que se han declarado fans de su prosa, entre ellos Kipling, Walter Scott o Anthony Trollope. Aunque también los ha habido que han denostado sus trabajos, algunos con fiereza como Charlotte Bronte o Ralph Waldo Emerson.

Por suerte, hoy día, Austen sigue contando con una legión de seguidores, aunque sus detractores –muchos sin ni siquiera haberse atrevido a leer sus páginas– siguen siendo muchos. Lo innegable es que Orgullo y prejuicio es un clásico y será difícil que deje de serlo. Sólo tienen que dar un paseo por una librería. En estos días, las ediciones de la novela se multiplican en los estantes, las hay de todos los precios y acabados, e incluso se encuentran en multitud en las plataformas de libros electrónicos. Para conmemorar el 200 aniversario, además, la editorial Alba ha publicado una cuidada edición de Orgullo y prejuicio. Esta editorial, precisamente, ha venido reeditando en los últimos años toda la obra de Jane Austen en ediciones que merecen tener un hueco de honor en cualquier librería.

Y ya que estamos de aniversario, quizá sea buen momento para acercarse a otras novelas de Jane Austen, que se vieron eclipsadas por el éxito de la historia de Lizzy y Darcy. Entre las mejores, Persuasión, publicada tras su muerte.

En el cine y la televisión

Orgullo y prejuicio no sólo ha vivido mil y una reediciones en mil y un idiomas sobre el papel. Una historia de tanto éxito era inevitable que también terminara tomando vida en las pantallas, con algunas adaptaciones que ya se han convertido en grandes clásicos para los austenitas.

Aunque las versiones más conocidas son las realizadas para el cine y la televisión a finales del siglo XX, la primera vez que se llevó a la gran pantalla fue en 1940, con Greer Garson y Laurence Olivier como protagonistas y basándose en un libreto para teatro. Y es que a lo largo de los años la historia de Lizzy y Mr. Darcy también ha sido adaptada más de una vez para subirla a las tablas e incluso en forma de musical. En los años 80 fue la BBC la que se atrevió a realizar una adaptación para la pequeña pantalla, con Elizabeth Garvie y David Rintoul en los roles principales. Aunque fue la adaptación de 1995 la que alcanzó más éxito y se situó desde su emisión como la más fiel a la historia, la más pegada al detalle. Y no sólo eso, fue además la gran oportunidad para sus protagonistas: el oscarizado Colin Firth –que hizo mítica esa escena suya saliendo del lago en Pemberley– y Jennifer Ehle. En 2005 fueron Keira Knightley y Matthew Macfadyen los que revivieron a Elizabeth y el estirado Mr. Darcy, en una película que recibió buenas críticas y que contó con el apoyo del público. Más allá de estas adaptaciones, se han hecho experimentos de todo tipo. Desde un Orgullo y prejuicio al estilo Bollywood a uno situado en el Israel de nuestros días, pasando por pastiches más o menos fallidos que en ningún caso se han acercado a la casi perfección que la BBC supo encontrar.

La historia de Lizzy y Mr. Darcy también sobrevuela sobre las aventuras azarosas de Bridget Jones, aunque más en la novela que en la adaptación cinematográfica. En la primera, la protagonista está obsesionada con Colin Firth y su Darcy televisivo e incluso consigue entrevistar al actor. En la película, era difícil que esa escena se produjera, ya que el propio Colin Firth es el protagonista, dando vida a un Mr. Darcy del siglo XX pero tan orgulloso y serio como el del siglo XIX. También en Tienes un e-mail, de Tom Hanks y Meg Ryan, la novela Orgullo y prejuicio juega un papel destacado.

Sobre el papel tampoco han faltado las adaptaciones y los desafortunados intentos de hacer otra cosa con Orgullo y Prejuicio. Desde novelas tipo chick lit que trasladan a sus protagonistas a la Inglaterra del XIX para interferir en la historia a Orgullo, prejuicio y zombies, una absurda mezcla que llena de muertos vivientes los escenarios de la novela.

FICHA
Orgullo y prejuicio
JANE AUSTEN
ALBA
12 €

El señor y la señora Bennett tienen cinco hijas, y el único objetivo de la madre es conseguir una buena boda para todas. Dos jóvenes ricos, el señor Bingley y el señor Darcy, aparecen en ese ambiente e inmediatamente se ven señalados como posibles maridos. Nueva traducción de la novela de Jane Austen con ilustraciones y capitulares de época, con motivo del 200 aniversario de esta novela.

FICHA
Los Watson
JANE AUSTEN
NÓRDICA
18 €

Emma Watson asiste a su primer baile. Su belleza e ingenuidad harán que todas las miradas se centren en ella. ¿Es eso la felicidad para una joven en la Inglaterra previctoriana…? Con este pretexto, Jane Austen nos habla de nuevo de la condición de la mujer de su época, de su limitado papel en la sociedad y de su falta de recursos propios.

FICHA
La indomable Sophia
GEORGETTE HEYER
SALAMANDRA
18 €

Cuando sir Horace Stanton-Lacy acepta una misión diplomática en Sudamérica, le pide a su hermana lady Ombersley que se haga cargo de su hija, la «pequeña» Sophia, y de paso lo ayude a encontrarle un marido adecuado. Instalada en la mansión de su tía, Sophia pronto descubre que sus primos andan metidos en buenos líos, y éstos, a su vez, se sorprenden al ver que su prima tiene muy poco de «pequeña»: Sophia es alta, extravertida e independiente, y está dispuesta a hacer lo que sea necesario para que todo el mundo consiga lo que quiere.

FICHA
El diario de Bridget Jones
HELEN FIELDING
DEBOLSILLO
8,95 €

Es poco usual encontrar a una autora que escriba sobre las mujeres de hoy y que sea divertida e inteligente. Helen Fielding lo ha conseguido con un personaje hilarante y que habla sin tapujos sobre sus contemporáneos. El libro transcribe un año de la vida de Bridget Jones en forma de diario. Bridget, personaje que se hace rápidamente entrañable al lector, rebasa los 30 años, trabaja en una editorial, vive sola y, al iniciar su diario, se propone cinco objetivos: perder peso, dejar de fumar, controlar el alcohol, ser encantadora y conseguir una pareja estable.

FICHA
Orgullo, prejuicio y zombis
SETH GRAHAME-SMITH
BOOKS4POCKET
9 €

“Es una verdad universalmente reconocida que un zombi que tiene cerebro necesita más cerebros”. Así empieza Orgullo y prejuicio y zombis, una versión ampliada de la clásica novela de Jane Austen, sólo que con zombis que siembran el terror. Cuando esa misteriosa plaga llega a la apacible Meryton y los difuntos empiezan a resucitar convertidos en temibles muertos vivientes, la intrépida heroína Elizabeth Bennett tendrá que acabar con la amenaza y, al mismo tiempo, evitar que la llegada del altivo y arrogante señor Darcy la distraiga de su empeño.

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