¿Qué pasó en el verano del 99?

26 septiembre, 2014
Michael Jordan hace la canasta del triunfo en la final de la NBA de 1998

Michael Jordan hace la canasta del triunfo en la final de la NBA de 1998

FERNANDO BAUDET

El sueño de mi desvelo ha causado furor entre un público noctámbulo pero masivo, amante del baloncesto, que ha motivado una segunda edición a pocos días de salir la primera.

Para las generaciones de jóvenes españoles que rondan o sobrevolamos los 30, es imposible concebir la NBA, la mejor liga de baloncesto del mundo, sin la figura de Antonio Daimiel (Ciudad Real, 1970). Daimiel, como lo llamaba siempre el malogrado Andrés Montes y ya, por extensión, todos los aficionados que cada madrugada compartimos su desvelo y su pasión, por la magia y la espectacularidad de una liga del otro lado del charco con, cada día, más acento español.

El sueño de mi desvelo, con un prólogo de altura, de Marc Gasol, es el resumen de los años que Daimiel ha podido vivir y contar el campeonato norteamericano a través de Canal +. Los dos regresos y seis anillos del más grande jugador de baloncesto de todos los tiempos, Michel Jordan; el renacer de la dinastía Laker a comienzos del siglo XXI y la llegada de Pau Gasol al conjunto angelino para hacer historia del deporte español; la irrupción de los jugadores españoles en la NBA y de la nueva generación que ahora amenaza el reinado del que fuera señalado como el heredero, LeBron James, que estos días persigue su segundo anillo con Miami Heat en la gran final ante los San Antonio Spurs…

Es imposible para el aficionado que le dedique al libro un par de tardes, o un par de madrugadas (para ser propios), sonreir al recordar dónde estaba o cómo vivió, con el propio Daimiel al otro lado de la pantalla, las exhibiciones de un Michael Jordan febril en Salt Lake City en el quinto partido del quinto anillo de campeón, o cuando «Dios volvió a disfrazarse de jugador de baloncesto», en el sexto entorchado de los Chicago Bulls; o el debut con los Memphis Grizzlies de un imberbe Pau Gasol ante los Pistons,  hace ya más de diez años, por poner un par de ejemplos de una lista de memorias comunes, aderezadas con detalles que el propio periodista añade, sobre sus visitas con Andrés Montes para cubrir fines de semana de las estrellas y finales de campeonato durante más de diez años.

Daimiel… y Montes. No pasan más de tres páginas sin que se referencie a un personaje peculiar, querido por muchos y odiado por algunos, que nos dejaba hace casi cuatro años ya, pero que ha dejado para la posteridad del deporte infinidad de sobrenombres y expresiones que forman parte del imaginario colectivo de una tribu urbana noctámbula, quizá minoritaria, pero que piensa en Jason Williams cuando le hablan de chocolate blanco, que lee y relee el artículo 34 (A saber: hago lo que quiero, cuando quiero y como quiero, y porque me da la gana) antes de salir a la cancha; que saca la metralleta cada vez que clava un triple y que, día tras día, vive con ojeras ese sueño de su propio desvelo que es soñar con conseguir el ansiado anillo. Y no precisamente para entregárselo a su pareja.

El sueño de mi desvelo: Historias nocturnas e imborrables de la NBA, de Antoni Daimiel

FICHA
El sueño de mi desvelo
ANTONI DAIMIEL
CÓRNER
16,90€

Entre el amplio anecdotario que Antoni Daimiel recoge en su libro, sobresale la relacionada con LeBron James y su traspaso a Miami Heat en 2010. Tras el anuncio, retransmitido por televisión a nivel nacional, el propietario de su anterior equipo, los Cleveland Cavaliers, mantuvo en venta el merchandising de ‘King James’ y bajó sus precios de forma que los aficionados pudieron exorcizar sus sentimientos. Concretamente a 17,41 dólares. 1741, la fecha de nacimiento de Benedict Arnold, traidor a la patria norteamericana en la Guerra de la Independencia.

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