El desnortado camino a La Concepción

3 Abr

La falta de más carteles indicativos en el camino a pie a La Concepción y la ausencia de información en las paradas de la EMT provocan que los guiris lo tengan difícil para llegar.

Por circunstancias varias, el firmante ha recorrido en tres ocasiones en pocos días el camino hacia el Jardín Botánico Histórico de La Concepción y lo ha hecho con la combinación clásica del autobús (la línea 2 de la EMT) y luego, el medio kilómetro a patita -o quizás sean menos metros-.

En las tres ocasiones ha podido presenciar un preocupante deja vu del que ya hemos hablado en alguna crónica en años pasados: el desnortamiento de los turistas, sobre todo de los extranjeros.

Como recordarán, el tramo hasta La Concepción del Camino de Casabermeja es competencia del incompetente Ministerio de Fomento, que en los últimos veinte años ha pasado tres pueblos de esta vía, y no será ninguna sorpresa si sus somnolientos gestores resulta que ignoran su existencia.

El caso es que, hace unos pocos años, el Ayuntamiento de Málaga tuvo que decidirse a adecentarla, pese a no ser de su competencia, para acabar con la inseguridad vial en la que se encontraban los cientos de visitantes que la frecuentaban con ayuda de la EMT y de su propio aparato locomotor.

Llegaron las ansiadas aceras y la iluminación pero ahora queda la segunda parte, eso que les encanta mencionar a los políticos: una señalética mínimamente decente. Es decir, carteles indicativos del jardín botánio para que nuestros turistas, sobre todo los guiris, dejen de comportarse como pollos sin cabeza.

Para empezar, la EMT debería compadecerse de una vez por todas de los visitantes del Botánico y colocar en las paradas de la línea 2 unos carteles o algún pictograma que informen de que al final de esta línea se encuentra la finca de La Concepción.

Bastaría con un cartelito o un dibujo y si me apuran, con un adhesivo. Porque los visitantes, sobre todo los guiris, encuentran inexplicable que la línea municipal que conecta con La Concepción no informe de alguna manera del Jardín Botánico.

Curiosamente, lo que les ayuda orientarse es que la línea se llama Alameda-Ciudad Jardín, pues algunos de ellos piensan que lo de Jardín se refiere a La Concepción, como expresó a un servidor un turista británico.

Luego está el problema de que, cuando el autobús llega a la última parada, hay un lejano cartel, al otro extremo de la calle, que señala la dirección de La Concepción, pensado para los que van en coche. Ninguno de los guiris a los que siguió un servidor se percató de ese cartelito, y a lo largo del medio kilómetro, fueron mirando a diestro y siniestro, temerosos de haberse confundido de camino. No fue hasta el final del mismo, cuando se llega al túnel, que aparece el cartel salvador que informa del final del trayecto.

En resumen, uno o dos carteles informativos más e incorporar una señal de La Concepción en la línea 2 haría que el jardín no tuviera pérdida.

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