Arturo Pérez-Reverte: No hay zona neutral

13 enero, 2018

El escritor cartagenero continúa la saga iniciada en 2016 de Lorenzo Falcó con Eva, una segunda entrega ambientada casi en su totalidad en la periferia de una Guerra Civil que apenas acaba de comenzar y con un protagonista que se encuentra con su igual en el bando contrario en el marco de una misión encomendada al espía por el bando nacional

FERNANDO BAUDET

Periodista, escritor, académico y tuitero: Arturo Pérez-Reverte. FARO DE VIGO

Periodista, escritor, académico y tuitero: Arturo Pérez-Reverte.

Afirma desde hace tiempo que escribe ocho horas al día. El resto del día lo dedica, suponemos que entre otras muchas cosas, a resolver dudas ortográficas o gramaticales, a hacer campaña en favor de los mejores amigos del hombre y, sobre todo, a generar debates de 140 o 280 caracteres: es el Arturo Pérez-Reverte tuitero. El Arturo Pérez-Reverte escritor regresaba a las estanterías de las librerías el pasado octubre, con una prometida segunda entrega de la saga iniciada el pasado otoño, protagonizada por el embaucador, sinvergüenza, sin escrúpulos y sin patria Lorenzo Falcó. Eva (Alfaguara) es un nuevo episodio –finalmente posterior en el tiempo al que abrió la saga– que transcurre ya iniciada la Guerra Civil española, en marzo de 1937, y con el espía jerezano desplazado a Tánger para intentar ganar una de tantas pequeñas batallas entre los bandos nacional y republicano de un conflicto que tiene al país dividido y así lo mantendrá durante muchos años. Y en esa división se mueve Falcó, como ya se vio en la primera entrega, cuando se le encomendaba la misión de rescatar a José Antonio Primo de Rivera de la cárcel de Alicante. Arrimado al sol que más calienta, trabajando para un bando, el nacional, pero sin apego a la causa, con la única bandera de su supervivencia. En esta ocasión, y tras un breve episodio inicial en Lisboa, a Falcó se le encomienda la misión de recuperar un cargamento de oro de las bodegas de un mercante republicano refugiado en el puerto norteafricano de Tánger, vigilado de cerca por un artillero del bando nacional. Con la huida materialmente imposible, el mal menor acabaría con el oro bajo las aguas del Mediterráneo. Enviado a hacer entrar en razón al capitán del barco enemigo, de cualquiera de las maneras, el espía contactará con simpatizantes de la causa en la ciudad, mientras que es vigilado por miembros de su propio bando y entabla contactos, nuevos, como el de Moira Nikolaos, que nos evocan a un Lorenzo Falcó más joven, algo menos experto pero igual de encantador para el sexo opuesto, cuando aún era comerciante de armas; Paquito Araña, el sicario julandrón y sin piedad, que ya hizo acto de presencia en Falcó, al igual que Chesca Prieto, que en esta ocasión aparece en un ambiente muy distinto a cuando lo hacía en el inicio de la saga.

Y en el otro bando, Eva. Eva Neretva. Una agente comunista, enrolada en el bando republicano para hacer el trabajo sucio alejado de las trincheras y que se presenta como el némesis de Lorenzo Falcó, con el que tiene un pasado común. En estas transcurre una novela que, como su predecesora, es de rápida lectura con la tensión latente de que algo va a suceder al doblar la esquina de cada calle de la parte antigua de Tánger o en cada terraza de la parte más europea de una ciudad neutral en la que se mueven muchos actores de una guerra que crece al otro lado del Estrecho y de la que Pérez-Reverte esboza algunos detalles, al igual que de esa España dividida, que susurra rojo de mierda o facha, al paso de un miembro u otro de las tripulaciones de los dos barcos condenados a enfrentarse pero que acaban siendo aliados en una pelea de bar entre rufianes por el desafío de una pandilla de ingleses. De nuevo traiciones, doble juego, sangre, la nobleza poco triunfante de quien es fiel a su causa o a su cargo (cuánto se dicen los dos capitanes del Mount Castle y el Martín Álvarez con sólo una mirada) y el escaso valor de la palabra en esos años de la guerra. En España, ya no es tiempo de Alatristes.

FICHA
Eva
ARTURO PÉREZ-REVERTE
ALFAGUARA
20,90 €
Obviando a Lorenzo Falcó, en Eva repiten algunos personajes de la primera entrega de la saga, como Paquito Araña, como refuerzo del detective en su misión en Tánger; Chesca Prieto, en una fugaz aparición en Sevilla; y El Almirante, su superior, con el que sigue manteniendo una peculiar relación de jefe y subordinado.

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