Mercedes Cancelo: «El famoso techo de cristal sí que existe en las instituciones»

MARÍA DOLORES MEDINA

La responsable del primer taller del Aula de Igualdad asegura que la eliminación de la desigualdad comienza con la educación y advierte de un repunte de la violencia en las parejas jóvenes

Doctora en Ciencias de la Comunicación y profesora de la Universidad de Málaga, Mercedes Cancelo se encargó de impartir, junto con Gilda Gadea, vinculada a la Universidad de Granada, el primer taller del Aula de Igualdad MUMA, Redes para la Igualdad de Género, celebrado en octubre. Experta, no solo en comunicación, sino también en igualdad de género, Cancelo expresa cual es la situación de la mujer en la actualidad, tanto en las instituciones como en la sociedad en general y considera que aún queda mucho por conseguir para alcanzar una verdadera igualdad de género.

Mercedes Cancelo asegura que se ha producido un retroceso en la sociedad con respecto a la imagen de la mujer.

¿Qué temas se trataron en el primer taller del Aula de Igualdad?
El curso estaba estructurado en tres sesiones. En unas se hablaba más de la comunicación desde el punto de vista de articular redes para la defensa y protección de las mujeres, siempre desde el punto de vista de la igualdad. Para generar una visión igualitaria entre los géneros a través de las redes sociales. La otra compañera hizo una sesión de odio a través de la red.

¿Considera que existe desigualdad en la comunidad universitaria?
La universidad pública como cualquier organización tiene los mismos padecimientos que la sociedad. En cualquier universidad vamos a encontrar que, si bien hay igualdad en cuanto al número de profesores y profesoras ya que hay el mismo número, sí que nos encontramos con la situación de que es más complicado encontrar a mujeres en ámbitos de dirección o gestión. El famoso techo de cristal sí que existe y no solo en las empresas, sino que existe en las instituciones públicas, y la universidad lo es. Así, la universidad sufre las mismas «dolencias» que la sociedad.

¿Las mujeres no consiguen puestos de dirección en las instituciones públicas?
Por ejemplo, hay que ver qué proporción hay de mujeres decanas en la universidad con respecto a hombres decanos. La Facultad de Comunicación es un ejemplo. Han hecho falta casi 25 años para que se consiga tener una decana y no un decano. Si vemos los puestos de gestión, vemos igualmente un mapa de la realidad. Las instituciones nos devuelven la imagen del espejo de la sociedad. Creo que en las organizaciones se sigue viendo a las mujeres como miembros organizacionales para proteger la organización, pero no se le da lugar de gestionar y dirigir la organización.

¿Cómo considera que se puede erradicar la desigualdad en la sociedad?
El cambio será a través de la educación. La educación como un elemento de transmisión en el colegio, en la casa, en los medios de comunicación, en los miembros de la opinión pública, los profesores, investigadores. Es verdad que desde hace 20 años hasta ahora se ha avanzado mucho, pero no se ha avanzado lo suficiente. Por su puesto, sería un cambio que se realizaría de forma paulatina, ya que hay muchos aspectos muy arraigados. Mientras en las aulas se enseñe en función de género, en la sociedad, por ejemplo, mientras haya pequeñas licencias que los padres y madres se toman en la educación de sus hijos, no se podrá conseguir la igualdad.

¿Estamos en el buen camino para conseguir alcanzar esa igualdad?
Hay muchos aspectos que no se están cambiando en la sociedad. Actualmente, entre los jóvenes ha habido un repunte de la violencia en los noviazgos. Se ha producido como un retroceso.

¿Porqué considera que se ha dado ese retroceso?
La gente que actualmente tiene treinta años, o cuarenta, heredaron unos logros de las generaciones anteriores y seguramente esta generación en la que yo me incluyo, puede que no haya trabajado lo suficiente. Como llegó heredando una posición, a lo mejor a sus hijas e hijos no les ha transmitido lo que costó llegar ahí.

¿Hemos dado por hecho que ya se había conseguido todo lo necesario en materia de igualdad?
Claro, pero no lo hemos conseguido todo. Sigue habiendo discriminaciones en el ámbito laboral, violencia de género, vivimos en una sociedad donde hay acoso, situaciones machistas todo el tiempo, no, uno no se puede rebajar. Yo creo que ha sido una cuestión educativa. Hemos llegado al punto en el que se tiene en cuenta a la mujer para ciertas cosas, pero no hemos llegado al punto de igualdad. El problema surge cuando no se ha transmitido a esas nuevas generaciones que hay que seguir vigilantes sobre este tema. Incluso creo que se ha permitido que las chicas jóvenes se infravaloren y se objetivicen como en antaño. Se está volviendo a permitir la «mujer objeto». Se culpabilizaba a la publicidad antiguamente de este hecho, pero realmente, esto sucede porque la sociedad ve a la mujer así.

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