El Camello es el único animal de gran tamaño que sobrevive bien bajo el calor abrasador del desierto, otros habitantes más pequeños como las ratas y los ratones pueden evitar las altas temperaturas ya que normalmente sólo salen por las noches y en el día permanecen en sus madrigueras, pero nuestro amigo dromedario no puede, necesitaría una cueva muy grande para guarnecerse durante el día, así pues la naturaleza lo dotó con un cuerpo que posee algunas características muy especiales para soportar el calor, el frío, las grandes ventiscas, la falta de agua y alimento.
Durante muchos años se creyó que esa giba que posee sobre su espalda almacenaba grandes cantidades de agua, que él dosificaba para sobrevivir en el desierto, cuando le faltaba el preciado liquido, Falso, esa giba es una gran capa de grasa que lo aísla del sol, protegiendo sus órganos más importantes de la exposición a las grandes temperaturas. Al medio día el sol es más fuerte en el desierto su calor cae directamente sobro el lomo de nuestro amigo, imagínense la temperatura que alcanza la parte superior de su cuerpo, sobre los 50 grados Celsius, es así como la giba actúa como un gran aislante o escudo refractario del calor y mantiene su cuerpo a una temperatura capaz de sobrevivir y hacer ejercicios sin problemas.
Por otra parte, si nos fijamos detenidamente en él por delante y detrás veremos que su cuerpo es delgado, de configuración estrecha y vertical lo que implica que su exposición al sol sea mucho menor, si la grasa del cuerpo estuviese repartida proporcionalmente en todo el cuerpo le sería muy difícil por no decir imposible su supervivencia bajo esas condiciones. La joroba entonces hace las veces de un gran sombrero para el sol, pero a su vez le sirve para acumular grasa como un deposito alimenticio cuando escasea , aun así nuestro amigo, necesita más que ello para protegerse, otro secreto es que puede variar la temperatura de su cuerpo sin sufrir efectos adversos, sí alguna vez has estado en cama con fiebre , sabrás que cuando tu temperatura supera los 38.5 grados empiezas a sentirte horriblemente mal, los seres humanos al igual que muchos otras especies no tienen el cuerpo acondicionado para sufrir grandes cambios de temperatura y menos de manera tan brusca, bueno el Camello logro superar esto y durante el día su cuerpo se calienta a la asombrosa temperatura de 40.5 grados Celsius sin sudar y en la noche se enfría a los 35 grados sin tiritar y esto, día tras día, por el resto de sus vidas.
Cualquier otro animal con esa alta temperatura necesitaría, refrescarse, jadear o sudar a fin de regular su temperatura, pero eso implicaría una pérdida de agua y el camello no puede permitirse ese lujo, entonces su cuerpo debe resistir de pasar muchos días sin beber, cuando se desplazan por los áridos y arenosos yermos, la consigna es evitar cualquier pérdida de agua o morir, la orina significa deshacerse de agua, pero no nos olvidemos que esta además nos ayuda a expulsar la materia sobrante del organismo si no enfermaríamos, el camello encontró la solución, cuando hace mucho calor este prescinde de sus riñones y envía su material sobrante por el estomago, así puede deshacerse de de las sustancias químicas peligrosas para su cuerpo bajo la forma de defecciones secas evitando orinar casi por completo, cuando existe agua en abundancia si utilizan sus riñones y orinan normalmente, ellos pueden ingerir 90 litros en cuestión de minutos cargando su estanque , que posteriormente le permitirá andar durante dos semanas sin volver a beber, es sin duda el vehículo que menos combustible necesita.
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