La Academia

29 Nov

Una rectora que aspira a seguir y dos candidatos que pueden esperar

El futuro de la Universidad de Málaga, como el del país, depende de una nueva mentalidad para gestionar la escasez. Tres catedráticos quieren ser rectores

Los vientos soplan congelados para la administración universitaria. La red de universidades andaluzas padece de un exceso de campus, diez (uno por cada provincia más la Internacional y la Pablo de Olavide), que presenta un complicado reto financiero y no se descarta que haya que efectuar un plan de ajustes, reduciéndolas o agrupándolas por regiones colindantes y enflaquecer sensiblemente el gasto global. Un sistema universitario regional, que podría reducirse a la mitad, con campus vertebrados y un amplio plan de becas a estudiantes en cuyas zonas no haya una. El café universitario para todos toca a su fin. La decisión política, nada fácil de tomar, caerá en quien gane las elecciones andaluzas en la primavera de 2012.
      Ante este panorama, que retrotrae a los inicios de la Universidad de Málaga (UMA), cuando las nóminas tenían que ser adelantas por una empresa nacional de grandes almacenes, tres ‘mosqueteros’ de la docencia superior se presentan como aspirantes a gestionar este penoso futuro, que ya es un pésimo presente. La rectora, Adelaida de la Calle hacia su tercer mandato, tiene la experiencia y la autoridad –ha sido elegida presidenta de los rectores españoles, CRUE– para seguir al mando de la UMA. Su ex director de Comunicación, Miguel de Aguilera, se presenta como el renovador ante unos tiempos de borrascas y Ricardo Redoli, el menos fuerte, se lanza con escasas posibilidades de éxito, encomendándose a los dioses.
      Nadie se ha paseado en aunar esfuerzos, ante la crisis económica, y llegar a una cohabitación, donde las ideas de una y de los otros se pudieran engranar en pro de una universidad sostenible. Este no es el momento de elegir entre las tres opciones, sino el de no equivocarse en el momento por el que atravesamos. Pero como eso en esta España dispersa y ajena es impensable o al menos políticamente incorrecto, lo cierto es que saldrá elegida una de las candidaturas. Los sondeos extraoficiales dan ganadora a la rectora, segundo a Aguilera y tercero a Redoli. Los porcentajes dependen mucho del voto estudiantil, cuya abstención se prevé alta, ya que entre los indignados y los ausentes del mundo universitario, pocos acudirán a las urnas el próximo 1 de diciembre. No obstante, las cifras que corren por los pasillos de las Facultades es 70/30 por ciento de los votos que se contarán válidos. Si esa tendencia se mantiene, la rectora aseguraría su tercer mandato. Aguilera se colocaría en una segunda posición para otra oportunidad, mientras que el tercero esperará o no.
      La universidad pública española tiene mucho que reformar, le queda un largo trayecto de puesta al día. Es endogámica, incorpora a demasiados profesores sin experiencia profesional real; contratar docentes con currículos académicos y ejercicio laboral comprobado es una rareza; se investiga poco, aún no suficiente; su relación con el mundo real, aunque ha mejorado, no es pleno y, por si fuera poco, se enfrenta al Espacio Europeo de la Educación Superior sin recursos suficientes, y lo que es mucho más grave todavía, sin que una buena parte de los profesores encargados de poner en marcha este profundo cambio, llamado Plan Bolonia, crea en él. Si se suma a esa realidad una universidad burocratizada, plagada de normativas absurdas, con rasgos de paquidermo cuya lentitud disuade de plantear cambios y con marcadas diferencias entre el personal administrativo y el docente, en el caso de las prestaciones por jubilaciones, por ejemplo, se tiene un panorama gris, que se agrava de cara a las dificultades económicas que se echan encima.
      La crisis puede servir para agilizar el aggiornamiento de la Universidad pública española. Un acicate que sirva no sólo para reducir gastos, cosa inevitable, sino para que el concepto, el espíritu del Plan Bolonia, en sus trazos generales de convertir a la educación superior en excelente, se vaya concretando en las aulas y laboratorios ayunos de crear profesionales capaces, a su vez, de volverse a encontrar con una nación que se mueva en ese campo de la alta calidad que tanto se promociona. Mientras esto sucede o no, lo mejor es ir este próximo jueves a votar por una de las tres opciones que regirán a la UMA durante los cuatro duros años que vienen.

El gran alijo

22 Nov

El asalto, paso a paso y en 3D

Esto está mucho peor de lo que cuentan, hasta roban a la Guardia Civil. El asalto al depósito de drogas es un guión por acabar de película hollywoodense

En el asalto del sábado por la noche fallaron todas las alarmas. Como en una película, la banda sabía lo que hacía y le salió bien. Entraron al puerto de Málaga con una furgoneta y su equipo tecnológico; desarmaron las cámaras, succionaron el bombín, desactivaron las alarmas, derritieron la cerradura de la cámara acorazada y contemplaron, con una amplia y satisfactoria sonrisa el almacén cargado de drogas. Tal vez la probaron, una raya rápida, para comprobar su calidad, la pureza del gran alijo que iban a robar y se pusieron manos al polvo con renovadas energías. En una acción coordinada y rapidísima, unos cinco o seis hombres, estibaron el cargamento millonario en un vehículo -robado esa misma noche para despistar-, unos quinientos kilos del producto. Mientras trasegaban los bultos blancos por dentro, recalculaban la proporción del peso con el precio en el mercado. A 32.000 euros el kilo, unos diez millones. Arrancaron la furgoneta, pesada y lenta, y salieron del recinto portuario al amparo de las sombras y de la indiferencia de los vigilantes distraídos de aquella avanzada hora del pasado sábado 12 de noviembre de 2011. Un golpe maestro a la Guardia Civil, y en su propio terreno: un puerto de mar abierto al hampa común.
      El asalto se descubrió el lunes 14 por la mañana. La alarma saltó demasiado tarde. La banda ya había descargado su ‘tesoro’, y quemado el transporte blanco, vacío de su cargamento. Sin rastro, sin huellas, sin pistas. La comisión de investigación, formada por expertos de todas las policías del país, se mira con caras de lelos. La primera hipótesis es la más obvia, tienen colaboradores. Pero, ¿y si no los tuvieron? Sería el golpe más audaz, más ingenioso y cerebral ocurrido en las propias narices de los guardias.
      Conocedores del depósito, desactivaron 15 cámaras de seguridad. Dado el parte de que el circuito de cámaras exteriores e interiores había dejado de funcionar, los guardias civiles se acercaron al depósito, pero no observaron nada anormal, ya que aún no se había producido el asalto. No le dieron mayor importancia y lo atribuyeron a un corto circuito, ‘ya lo arreglarán el lunes’. Cuando la patrulla se hubo ido y la calma del sábado noche volvió, la banda desactivó la alarma, que está conectada las 24 horas al puesto de la Guardia Civil del puerto y a la empresa privada de seguridad, que vigila sólo de lunes a viernes y de 07:00 a 15:00 horas, como buenos funcionarios. ¿Quién va a trabajar un fin de semana para robar drogas? Además, conocedores de las instalaciones, dejaron fuera de servicio doce detectores de temblores y diez de movimientos. Un trabajo fino y ejemplar. En una escuela de robos, éstos serían profesores.
      Una vez dentro, calcinaron el acero de la cámara acorazada con un poderoso soplete térmico y accedieron al propio depósito de la droga. No les faltó un detalle, nada quedó a la improvisación. El audaz golpe ha llegado hasta el despacho del ministro del Interior. El responsable político local le echa la culpa a la Judicatura, pero las precauciones en el sitio fueron insuficientes. El alijo sustraído no se ha establecido con seguridad, ¿300, 500, 600 kilos de drogas? En todo caso, muchos kilos. Se puede estimar que cargaron a tope la capacidad de la furgoneta, y, según la foto, ese tipo de vehículos de carga pueden con hasta una tonelada. De propina se llevaron el disco duro de las grabaciones.
      Los sindicatos de la GC han cerrado filas en la defensa de sus colegas de guardia aquella noche. Se les responsabiliza e incluso se les mira con la lupa de la sospecha. Las dudas aparecen por la información previa y secreta que manejaron los atracadores. Se piden ceses de jefes policiales y de cargos políticos, pero aquí nadie se toma esa responsabilidad en serio, será porque lo somos poco. En fin, el alto grado de conocimiento del sitio y la pereza burocrática han contribuido a que vuelvan al mercado unos cientos de kilos de cocaína, gracias a la audacia y buen hacer de los ‘malos’ y la adormidera de los ‘buenos’. El guión no está acabado aún, la película es posible. El ‘bueno’ podría ser Banderas y el ‘malo’, Bardem. El título, ‘Asalto en blanco’.

Arraijanal/Al-Thani

15 Nov

Como un rey-mago del oriente el jeque catarí suelta petrodólares

Mr. Jeque-Cheque, el único inversor extranjero conocido por esta tierra del mar, se le despeja el camino para construir su ciudad del fútbol. Un plan con el que puede ganar un partido

Mientras recortan gastos en las pequeñas cosas, cortar la luz de las farolas, escoltas, asesores, coches oficiales y demás menudencias, el paro malagueño sigue al alza, mientras el 44 por ciento de ellos, ya se les agotó el pago. El proyecto que ofrece el jeque Abdullah Bin Nasser Al-Thani, puede proporcionar puestos de trabajo, no está claro cuántos, pero allí habrá tajo. Es obvio que las autoridades municipales de Málaga e incluso desde la Junta de Andalucía le allanen el camino a una velocidad inusual.
      Otros se lo allanan solos, bueno con la pequeña ayuda de su rango. Ser marqués y yerno real, abre puertas. El fiscal tendrá que probar si usó ganzúa para abrirlas y el juez dictar su veredicto. El jugador de balonmano resultó un astuto gerente. Esto es fin de mundo, más allá del 11/11/11. El euro se desangra en Roma, porque de la UVI griega no sale con vida. Dos expertos economistas se hacen cargo, la tecnocracia al poder. En España estamos en elecciones y la moneda descansa en su punto esperando el penalti del 20N. Aquí, Arraijanal se despeja para comenzar el juego de las grandes ligas del ladrillo. El progreso, Pepe, se escribe con petrodólares, no con euros.
      El camino es, ha sido y aún será tortuoso. El terreno Arraijanal (522.000 metros cuadrado) es propiedad, principalmente, de dos empresas del sector: Vallehermoso (60%) y Yeregui (casi, 40%). El Consistorio malagueño ha conquistado un intercambio que consiste en adquirir la parte de la primera (320.000 m2) mediante un intercambio donde la constructora se compromete a edificar 1.000 viviendas, la mitad de las cuales serán VPO, en las zonas de Bizcochero Capitán (Teatinos), Hacienda Cabello y La Térmica. Queda por dilucidar el resto del terreno (40%) en manos de los demás propietarios. Todo apunta a que Yeregui, el otro mayoritario, obtendrá parcelas para edificar en los terrenos de Repsol. Con el resto de dueños minoritarios se llegará a otros acuerdos puntuales muy pronto, según asevera la autoridad urbanística municipal.
      La maniobra de este acuerdo puede permitir que el jeque se ocupe del impulso de una gran zona verde a la vez que de la ciudad deportiva, el gran parque que la Junta ha estado anunciando como necesidad para Málaga, pero cuyo desarrollo no contaba con los recursos presupuestarios suficientes. Ahora, con la permuta de los terrenos por otros, el compromiso de las constructoras de edificar pisos y la chequera generosa de Al-Thani, el puzle parece completarse.   Atrás quedan los planes de edificar pisos allí en conjunto con una marina de un millar de atraques. Ahora, todo parque, todo fútbol. Al-Thani, también sueña con un nuevo estadio para el Málaga, pero eso tiene vericuetos legales de más larga solución.
      Está por aprobarse este cambalache en el pleno municipal de este mes, así como estudiar el plan en detalle que tendrá que presentar Al-Thani, para concretar su viabilidad técnica y legal, así como la compatibilidad exacta con el PGOU, no sea que la Junta o el aeropuerto le pongan reparos. Si el año próximo se pone en marcha será una buena noticia para la ciudad. Estos terrenos han estado paralizados durante más de una década, enmarañados en los resquicios administrativos de la legalidad urbanística, un galimatías digna de este Estado federalista primordial y kafkiano.
      El 11/11/11, que para el 90 por ciento de votantes de un diario nacional es una fecha portadora de buena suerte, no lo ha sido así para Málaga, donde el viernes pasado cayó hacia la mala nueva de que no se inauguró el primer tramo del Metro, como estaba anunciado. La nueva fecha, cabalística o no, se desconoce al día de hoy. El Metro sigue su ruta subterránea centímetro a centímetro. Hacia el Este de la ciudad, donde aún no se espera Metro alguno, se perfila un problema social -ya reseñado en esta columna meses atrás-, en los Baños del Carmen, donde se ha organizado una comunidad marginal de desheredados, que a falta de techo se han construido uno en esos terrenos dejados de la mano de las administraciones, que miran hacia la copa de los eucaliptos sin escuchar la voz de los vecinos a quienes agreden estos nuevos okupas. Al final, habrá que cambiarle el nombre por el de los ‘Baños Invisibles’.

Habemus PePé

8 Nov

El 20N cambiará España, según todos los sondeos

La campaña electoral del 20N parece un puro trámite. Si nada extraordinario ocurre, el voto confirmará los sondeos. La gente está harta y desea que esto acabe

Parece, según sondeo tras encuesta, que aquí hay un partido y medio. El PP gana, arrasa y el PSOE se queda en el burladero esperando su próximo tren, que tardará cuatro años en pasar. IU asciende algo en el río revuelto de la indignación. UPD sube un tanto por el magnetismo de Rosa Díez. Mientras que los demás recogen migajas parlamentarias. En Andalucía, con el tirón malagueño, estas generales auguran una primaveral derrota, que se marcará en los libros de la historia política de España, como la primera vez que los socialistas pierden a la ancha Andalucía del campo y la ciudad al mismo tiempo. Bueno, esto es hasta que hablen los votos en la media noche del 20 de noviembre, a partir de hoy sólo faltan doce días.
      La democracia tiene eso te da las urnas, pero también engendra corrupción a todos los niveles y de distinta factura. Y no sólo en el sector público. Los bancos se han destapado como una cueva de emboscados, que exigen comisiones, se fijan pensiones vitalicias y, además, le piden dinero al Estado, y éste se los da. El sistema no puede fracasar, que paguen ellos, los que tienen la nómina en la banca. Sólo queda la acción del voto, la única.
      El listado de la corruptela, extendida en municipios grandes y pequeños, en comunidades autónoma es un cáncer que hace metástasis. Marbella es el ejemplo más publicitado, aún en vías judiciales. Se señala a políticos electos, a sus camarillas; a cargos públicos, tentados por los encantadores magos del ladrillo, esos empresarios hábiles en la mezcla del cemento con los billetes de 500 euros, ambos ahora en paradero desconocido La prensa le pone motes memorables, sacados de los sumarios: Gürtel, Malaya, Campeón, Ere, Troya, suma y sigue.
      En medio de este berenjenal se mueve el candidato del PSOE, que mira para otro lado cuando cada mañana se desayuna con un titular que señala a alguno de sus correligionarios más cercanos. En honor a la visión mediática, se le ve resignado a perder. Sabe que esta cuesta arriba, que ese fardo que se ha echado a la espalda pesa demasiado, aunque le ‘ayuden’ González/Guerra. Le quedan dos semanas de calvario. Después vendrá el Congreso de su partido, donde se instalará la guillotina virtual.
      Sin pistas de los desaparecidos, como signo del rumbo perdido, España sufre una democracia de corrupción, que no es sólo escamotear el dinero público. Aunque no todos los sectores hacen agua. Esto parece una película de Fellini llena de frikis. La convulsión mediática de cierta televisión, como Tele 5, los ensalza, los cultiva, los enaltece y les paga buenas sumas, porque ahí no hay crisis, el dinero fluye a través de los contratos de patrocinio, aunque ocho firmas hayan anunciado que no se seguirán anunciando allí, les honra ese gesto de honradez. Los políticos forman parte de este circo, no se pueden escapar al encanto de la tele. Hemos tenido debate para una audiencia cansada del paro, que no está para discusiones, sino para remedios. Tal vez la abstención sea un forma de voto protesta, aunque no se prevé que en esta ocasión sea alta. La gente lo que quiere es ver esa anunciada luz de este oscuro túnel. Menos campaña, menos debate y más soluciones, aunque sean duras, que lo serán. Los políticos modernos han aprendido de Sir Winston Churchill que solicitar ‘sangre, sudor y lágrimas’, le hizo ganar la guerra, pero perdió las elecciones. No se le puede hablar tan claro y alto al pueblo, es peligroso en las urnas.
      Este diciembre va a ser el mes de las navidades de la transición, del último acto de fe hacia una ¿nueva realidad? Son tantas las variables que intervienen en esta crisis de larga duración, que nadie apuesta sobre seguro. Un día se toman medidas en las altas esferas europeas, para el día siguiente tener que rectificarlas. No hay cambio constitucional, ni banco salvado, ni congelación de pensiones que valga para algo realmente. ¿Qué diablos pasa? Ya hasta los ministros optimistas con cara de falsos, declaran a cara de perro que los últimos datos del paro son malos, malísimos, que estamos al comienzo de la crisis de 2008, que esto está negro, negrísimo. Y el primer ministro, Rodríguez Zapatero, se auto inculpa del descalabro. Como dice la canción de Carole King, ‘It’s too late’.

EPA

1 Nov

Andalucía gana el ranking de paro de España

La población está inactiva. No es que sea vaga es que no hay actividad. En Andalucía, así como en Málaga, se sobrepasa el 30 por ciento de parados

Entre el cúmulo de noticias desagradables, difíciles de creer, inverosímiles, como que la pandilla de Carcaño se cachondee del sistema judicial, que la madre del ‘Cuco’ haya logrado su minuto de fama bien pagado en Tele 5; que los niños desaparecidos en un parque infantil de Córdoba, lleven más de tres semanas sin aparecer o que la ETA haya anunciado su fin, pero guardando armas y munición en sus zulos de costumbre, está la última Encuesta de Población Activa –EPA–, que parece un chistes negro, porque lo que subraya el sondeo es lo contrario, los inactivos, dada la magnitud exorbitante de la cifra, que se instala groseramente en los 5 millones de desempleados.
      De éstos, 1.232.900 están en Andalucía, donde pese a las coreadas asombrosas cifras de turistas que nos han visitado este verano, esta industria, que mueve millones, no ha sido capaz de emplear a más personal. Algo huele mal aquí mismo, no hay que irse a la Dinamarca de Hamlet. La ecuación turistas/empleo no se despeja. Tener todos los huevos en la misma cesta es la forma menos segura de crear empleo. En Málaga los parados cubren casi un cuarto de millón de personas. 60 parados más cada día en el último trimestre. Un porcentaje similar al de toda la región, sobre el 30 por ciento, superando en algo más de ocho puntos a la media nacional, que está ya en 21,5 por ciento. Una situación más que grave, porque esto no hace más que subir. Los expertos ven la recesión a las puertas de España, una vez más.
      Aunque no todos los parados son titulados, la proporción en Málaga podría estar en un 80/20 por ciento para no profesionales y los que esgrimen un título universitario, igualmente es cierto que no es una garantía poseer uno. En el segmento de parados de larga duración, que ya nadie les da fecha de caducidad a su inseguridad laboral, el porcentaje de gente sin formación es mayoritario, cosa que podría dar algo de esperanzas a los que la tienen. Lo cierto es que si bien una preparación universitaria o de formación profesional o técnica abre puertas, no hay muchas puertas que se abran, con lo cual, unos y otros sigue ahí, más quietos, parados, estáticos que nunca en este país fundador del concepto Europa hace ya más de cinco siglos. Los técnicos que asesoran en estos asuntos, recomiendan no perder el tiempo buscando un trabajo, que no hay, sino emplearlo en formarse con la esperanza vaga, pero aliciente al fin y al cabo, de poder encontrar un trabajo con una mejor capacitación profesional. Contra ese consejo conspira convertirse en un parado de larga duración, al que cada mes que pasa le será más difícil encontrar una colocación decente.
      Está también una tabla que flota y pone a salvo a buena parte de la economía española: la sumergida. Su calificación es paradójica. Indica que no se ve, pero se siente y no se hunde, aunque está oculta. Los economistas han escudriñado el tema y valoran entre un 20 y 30 por ciento del PIB lo que mueven quienes trabajan, cobran, pero no declaran. Esta masa de dinero sigue manteniendo con vida a los sectores del consumo y sí paga sus hipotecas. Son de variados oficios, por ejemplo un cerrajero que cobra 60 euros por un minuto de trabajo real (abrir una puerta), más el traslado a, pongamos, las 20:30 horas de un sábado. No está mal. Si, además, está apuntado al paro y lo cobra, pues la crisis le sienta muy bien. Sigue encantado de vivir en medio del desconcierto económico. La pregunta es ¿por qué no se pone orden en este caos de la economía sumergida? ¿A quién beneficia, además de a los que la ejercen? España es el país europeo con la más alta tasa por este tipo de actividad.
      Finalmente, ante esta avalancha imparable del desempleo español, que gana el campeonato europeo, la gran copa, el dudoso honor de ser los primeros en el peligro de no tener trabajo, nadie da con la clave para salir de este foso hondo y resbaladizo. Los que quieren seguir gobernando, prometen lo que no hicieron en estos cuatro últimos años. Los que aspiran a ser de nuevo gobernantes sólo atisban tibias soluciones, vagas promesas, sin atreverse a explicitar el cómo ni el cuándo. Atrapados en el laberinto sin salida del paro, cinco millones esperan y desesperan.