La boa te está midiendo

12 Nov

He leído la reciente e interesante novela de Rosa Montero titulada “La carne”. Suelo, cuando leo,  tener una hoja en blanco en la que anoto el comienzo de una frase, de una anécdota, de un diálogo que me han llamado especialmente la atención. Y, al lado de ese comienzo, coloco una flecha hacia arriba, hacia abajo o en horizontal, para indicar en qué parte de la página se encuentra la cita. De esa manera, cuando termino el libro o algún tiempo después de haberlo leído, y quiero localizar una cita, puedo hacerlo con suma facilidad acudiendo a mis notas. Cuando no lo hacía así, me veía obligado a recorrer el libro hacia delante y hacia atrás en busca de la referencia, con  un esfuerzo largo y, a veces, baldío.

Solo esperará a tener un tamaño suficiente para engullir a su víctima. Una gran desgracia para el cuidador, pero una enorme tragedia para quien se ha convertido en un monstruo al calor de sus cuidadores.

Pues bien, leí una historia en el libro de Rosa Montero que me estremeció. La he localizado sin pérdida de tiempo en la página 188, parte superior. Dice así.

“Recordaba ahora Soledad aquella historia que le contaron años atrás de un niño de Perú que tenía una boa como mascota. El chico había incubado el huevo él mismo, había viso salir a la serpiente de entre las cáscaras y le tenía un comprensible aprecio. El joven reptil dormía con el niño en la cama, aprovechando su calor. Pero, curiosamente,  todas las noches antes de enroscarse, la boa se estiraba todo lo larga que era y permanecía muy quieta y muy rígida durante unos segundos junto al pequeño. Nadie sabía por qué hacía eso, hasta que un día acertó a pasar por allí un zoólogo. “La boa te está midiendo –le dijo al niño-. Cuando sea más grande que tú, te comerá”.

Quiero que esta inquietante historia me sirva para plantear algunas ideas sobre la educación. Pienso en los hijos caprichosos, malcriados, consentidos, que acaban devorando a quien los crió, a quien los alimentó, a quien les dio cobijo y calor. El niño peruano habría tenido un triste final si no le hubieran advertido a tiempo del peligro que corría y hubiera hecho caso omiso de la crucial advertencia.

Me remito al libro de Javier Urra “El pequeño dictador. Cuando los padres son las víctimas”, que  tiene este preocupante subtítulo: “Del niño consentido al adolescente agresivo”. Ahora ha tenido una nueva edición con el título “El pequeño dictador crece”. En esos libros aparecen muy fundamentadas las advertencias del zoólogo.

Creo que los padres y madres que dejan a sus hijos a su completo albedrío, que los sobreprotegen, los defienden de sus tropelías y desvergüenzas, están alimentado a una boa que acabará devorándolos. En primer lugar a ellos, porque son quienes están más cerca, con quien tienen más contacto, con quien conviven cada día.

Me contaban no hace mucho tiempo el caso de un joven cuyos padres son convocados a una reunión con el tutor porque su hijo había insultado gravemente a una profesora. Cuando se sientan en el despacho del tutor y éste es informa de lo sucedido, lo primero que dicen es lo siguiente:

–    Eso es mentira. Nuestro hijo nunca nos engaña. Y él lo niega. Eso no es verdad. El problema está en que la profesora, como é dice, le tiene una manía enfermiza.

¿Puede alguien en su sano juicio,  a excepción de estos progenitores permisivos, ver las cosas de ese modo? ¿Qué interés puede tener la profesora en inventarse esos hechos? Sin embargo, es fácil suponer los intereses que esconde el chico con su negativa. Lo ve un ciego. Lo ve todo el mundo, menos el que no lo quiere ver.

En el mismo centro de Secundaria un alumno se niega a sacar el libro como ha pedido la profesora. Dice que no le da la gana. Llega la Jefa de estudios al rescate y le hace la misma petición con similar resultado. Acude el Director que formula la misma exigencia y consigue idéntica respuesta. Llaman a la madre, que se queda unos minutos a solas con el hijo en el aula. Al cabo de un rato sale diciendo que ha convencido a su hijo para que saque el libro. Cuando le preguntan cómo lo ha conseguido, les dice a los docentes:

–           Le he prometido que, si lo hacía,  le iba a dejar jugar con la Nintendo toda la tarde.

Es decir que por haber desobedecido y desafiado a la profesora, a la Jefa de estudios y al Director,  por haberla hecho venir desde la casa, por haber provocado una situación negativa ante todos los compañeros y compañeras, el “señorito” va a tener un premio: va a jugar toda la tarde con su Nintendo.

No se puede consentir todo lo que hacen, permitir todo lo que dicen, conceder todo lo que piden, comprar todo  lo que desean. Dice María Jesús Álava en su libro “El NO también ayuda a crecer”: “Es importante que, desde el principio, los acostumbremos a no darles todo aquello que nos piden, aunque económicamente no nos suponga problema. Los niños deben valorar las cosas, aprender a esperar, a soñar, a desear lo que quieren, a esforzarse por conseguir lo que anhelan y… a no frustrarse cuando no lo pueden obtener. De otro modo empiezan por no darle  valor a las personas”.

Hay muchas formas, por acción y por omisión, de hacer que la boa que está a nuestro lado vaya creciendo y preparándose para acabar con quien la protege y la cuida.

Alimentar la boa es no imponer limites, no establecer  y exigir el cumplimiento de normas, no demandar responsabilidades.

Alimentar la boa es sobreproteger  a los niños y a las niñas, hacer las cosas por ellos, pensar por ellos, decidir por ellos, responsabilizarse de ellos y por ellas.

Alimentar la boa es pasar por alto las insolencias, las malas respuestas,  los malos modos, los gestos violentos, las amenazas o las  faltas de respeto.

Alimentar la boa es disculpar su desobediencia, no corregir sus malos modos, consentir sus caprichos, sus agresiones, su pereza, sus malos comportamientos.

Alimentar la boa es reír sus gracias faltas de respeto hacia los demás, disculpar todas sus groserías y faltas de urbanidad.

Alimentar la boa es  hacerles creer que solo tienen derechos y no obligaciones, que solo pueden hacer peticiones  exigentes pero no donaciones generosas.

Alimentar la boa es aceptar su pereza para levantarse, para estudiar, para colaborar en las tareas de la casa, para ayudar a los demás.

Alimentar la boa es acceder a todos sus caprichos y exigencias, a todas sus peticiones y deseos, a todas sus  reclamaciones y súplicas.

Alimentar la boa es dar premios por toda buena acción, por cualquier buena nota, por el más pequeño esfuerzo, casi hasta por respirar.

Alimentar la boa es ir recogiendo la ropa que van tirando, ir limpiando servilmente lo que van ensuciando,  ir ordenando lo que abandonan en cualquier parte.

Alimentar la boa es convertirse en sus vasallos, en sus recaderos, en sus taxistas, en sus secretarias, en sus criadas, en sus abogados defensores.

Podría seguir, pero cada uno de mis lectores y lectoras está en condiciones de hacer una lista mucho más larga que esta. La boa, crecida y alimentada, acabará devorando con insensibilidad, egoísmo, desamor y crueldad a quien la ha alimentado, cuidado y protegido durante años. Solo esperará a tener un tamaño suficiente para engullir a su víctima. Una gran desgracia para el cuidador, pero una enorme tragedia para quien se ha convertido en un monstruo al calor de sus cuidadores.

41 thoughts on “La boa te está midiendo

  1. Como siempre me admiran tus artículos, con el inquietante similar de la boa nos has indicado lo que debemos y no debemos hacer con nuestros alumnos, hijos, en su educación.
    Hay un dicho español que creo que dice así: “Cría cuervos y te sacaran los ojos.”
    La educación de los hijos es una tarea ardua, diaria y llena de sacrificios, pero que si se lleva bien da el fruto de muchas alegrías, tanto mayores cuanto el fruto está más maduro.
    Cuando un niño, pienso, es el rey de la casa, de mayor, hay una gran probabilidad de que sea el tirano de la familia.
    Como comparto el artículo, todo lo que diga sería redundar en lo expuesto.
    Me has hecho pensar y juzgar ciertas cosas sobre mí nietecito que cumplió hace unos días dos años. Epoca de asentar bien los cimientos…
    Saludos.

    • Querido Joaquín:
      Gracias por tu comentario madrugador.
      Hay un libro de George Snyders que se titula NO ES FÀCIL AMAR A LOS HIJOS. LO leí hace tiempo, pero recuerdo bien su tesis básica. Parecería que con un sentimiento natural de amor todo debería estar solucionado. Pero no es así.
      El amor (este de tipo filial y muchos otros) está lleno de trampas.
      Y hay que andar con mucha atención, mucha inteligencia y mucha generosidad para no caer en ellas.
      Imagino cómo estarás de feliz al tener en tus brazos al pequeño nieto. Hace unos años la Editorial Graó publicó un libro sobre la relación de nietos y abuelos. Y le dio un título magnífico que revela la complicidad entre nieto y abuelo: NO SE LO DIGAS A MAMÁ.
      QUE DISFRUTES DEL NIETO. ESTOY SGURO QUE ÉL DISFRUTARÁ CONTIGO.
      UN ABRAZO.
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  2. El peligro de estas situaciones aumenta cuando se trata de hijos únicos, de matrimonios que han perdido hijo y vuelcan en el otro una protección extrema.
    No es fácil. Porque, a veces, cuando se les quitan cosas importantes )tiempo, amor) se les pretende compensar con la entrega de cosas materiales para tranquilizar la conciencia.
    Asunto importante y complicado.
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  3. Buenos dias Maestro, acá en Argentina y en mi pueblo un ´sábado soñado, un sol inmejorable desayunando con mi familia y leyendo en voz alta tú artículo.
    Yo soy muy cariñosa con mis alumnos una niña me dijo ayer”vos me decis más veces que mi mamá que me querés” y realmente los quiero pero me preocupa que algunos niños se comportan como boa conmigo, y a veces les permito cosas que jamás se las permitiría ni a mi hijo, tal vez buscan en la escuela esos límites que no tienen en su hogar.un cariño para vos y tu familia.

    • Querida Marisa:
      La educación es cuestión de tacto. no vale s¡lo mismo para todos.
      El problema es que oscilamos de la permisividad al autoritarismo, de la condescendencia a la rigidez, de la frialdad a la sobreprotección.
      Además, ellos y ellas saben muy bien como manejar las situaciones, como manejar los resortes de los adultos para conseguir lo que quieren.
      No es fácil la educación. Claro que es necesario el amor, pero el amor nos puede engañar y les podemos convertir en unas personas sin voluntad.
      Besos y gracias.
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  4. Hola querido Profesor, saludos desde Mendoza, Argentina!!! soy de Junín , donde usted junto con los pequeños plantó un cerezo.
    Anteriormente le comenté que el 26 de octubre en las escuelas realizaríamos una Jornada junto con las familias y alumnos cuya temática era “Erradicar y Prevenir la Violencia de Género”; Usted me escribió que ese día debería servir reavivar conciencias!!!
    Soy docente de sala de 4 años, doy clases en un zona muy carenciada y soy consciente de que mis pequeños viven en un ambiente de violencia familiar: ellos desahogan conmigo lo que viven en sus hogares, se que sus madres son maltratadas física y verbalmente (lo notó en sus miradas, comportamientos, sus cuerpos hablan), pero ninguna me lo ha contado.
    Después del día de la Jornada, a la semana siguiente una madre llegó a mi llorando, desesperada, con golpes en sus brazos contándome que se había interpuesto entre su pareja e hijo (mi alumno de 4 años) y que le quería pegar con un cinturón (se que no es la primera vez); yo acudí al apoyo de mi directora (que debo agradecer siempre), contuvimos a la madre que por temor no quiere hacer la denuncia a la fiscalía correspondiente,donde la ayudarían. Mi directora y yo si realizamos en la fiscalía la exposición de lo sucedido en la escuela.
    Querido Profesor nunca pensé que una madre pudiera acudir a mí, no se cómo explicar lo que sentí (fue un mezcla de tantas emociones), mi directora y supervisora me felicitaron por la conexión que he logrado con las madres, pero ella sigue viviendo con su pareja (que difícil situación para mi alumno), en mi escuela dicen que quizás salve una vida, yo sólo pensé en mi alumno y mientras le estoy escribiendo, leo en el periódico que anoche otra mujer (madre de 8 hijos) perdió su vida en manos de su pareja (en mi provincia ya son 16 femicidios en lo que va del año).
    Pienso en mis alumnos, sus madres que por miedo no realizan las denuncias y luego ya es tarde!!!
    Qué está pasando con las personas?Pobres nuestros niños!!!

    • Querida Patricia:
      Aquella fue una mañana inolvidable.
      Tienes razón. Esa es otra cara de la misma moneda. Hoy he visto en mi ciudad (lo cuenta este periódico donde escribo) que unos padres han llevado al Hospital a un hijo de tres meses ya muerto por el maltrato de quienes le dieron la vida. Se la dieron y se la quitaron. Tienes razón. Pobres niños y niñas de esta sociedad, sujetos a tantos golpes y a tantos horrores.
      Hiciste bien en denunciar el caso. Hay que actuar, hay que intervenir en defensa de quien están tan indefensos.
      Yo hablo hoy de otro problema, pero ese al que aludes tiene mucha presencia en la sociedad.
      Un beso y gracias por compartir tu experiencia y tus sentimientos.
      Besos.
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  5. Solemos decir que hay que hace de tripas corazón y aquí deberíamos decir lo contrario: hay que hacer de corazón tripas. Me refiero al hecho de que a veces resultará doloroso ser duro o ser poco permisivo. Pero es necesario para su crecimiento y fortalecimiento interior.
    Se dicen muchas cosas en el artículo Podría haber más:
    Por ejemplo, cuando se ve la televisión y siempre imponen los niños el criterio a los mayores sobre lo que hay que ver.
    Por ejemplo, cuando los niños son los que deciden el restaurante al que hay que ir,
    Cuando imponen su deseo respecto a lo que hay que comprar…
    El rey acabará siendo un tirano.
    Saludos. Buen fin de semana.

  6. Gracias querido Profesor, y disculpe si mi comentario fue relacionado otro tema, es que no pude ingresarlo en lo de maltrato sutil que usted ya publicó.
    Con respecto a este problema de que los dictadores crecen, con mis alumnos sucede; con sus 4 años mienten a sus padres con cosas que no suceden en la sala; luego se produce un conflicto entre padres por sus hijos (qué cómo si sus hijos nunca mienten, ni inventan).
    Como dice usted, provocan situaciones y aprendizajes negativos de valores en sus hijos, ahora tienen 4 años, pero a medida que vayan creciendo obviamente los problemas también y lamentablemente luego en la mayoría de los casos es tarde. Saludos.

  7. Querida Patricia:
    No, por Dios.
    No tengo nada que disculpar. Lo que tú has explicado y compartido tiene también mucha importancia.
    No hay que ceñirse al tema propuesto. Todas las ideas y experiencias son bienvenidas.
    Por eso agradecí, sinceramente, tu participación.
    Besos.
    MAS

  8. Querido Profesor, desde ya gracias, es un placer escucharlo en sus conferencias, poder seguir compartiendo nuestras experiencias con Usted ; disfrutar de sus escritos y estas hermosas charlas en su blog. Saludos

  9. ¡Qué gran reflexión Profesor! Tristemente, una cruda realidad hoy en día. Conozco muchos padres de este tipo, y voy a más, incluso compañeros de profesión. ¡Qué importante son las normas y los límites! El niño necesita de esas normas y límites para educarse de manera adecuada, de lo contrario, al final, como usted bien comenta en el post, la boa acabará por devorarnos.
    Un saludo a todos. Gracias por sus reflexiones.

    • Estimado Esteban:
      Yo también me hago estas reflexiones respecto a la educación de mi hija Carla. Me es más f´cil decirle que sí que decirle que no. Por eso he querido compartir estas reflexiones con los padres/madres y educadores/as.
      No me extraña lo que me dices; que te encuentras estos problemas con compañeros de profesión. Porque hay parte e nuestros comportamientos que nacen de lo que sabemos y otras de la esfera de los sentimientos.
      Pensar que al no contrariarlos los tendremos más de nuestro es un error de alcance.Porque hay que tener en cuenta los efectos a largo plazo. Si no tienen resistencia a la frustración lo van a pasar muy mal en la vida.
      Y no solo ellos van a ser víctimas de esa permisividad sino que lo seremos nosotros porque la boa no va a ir a buscar una víctima al erxtemo del mundo cuando l tiene al ladino.
      Gracias por leer y por participar.
      Un gran abrazo.
      MAS

  10. Pingback: LA BOA TE ESTÁ MIDIENDO | ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD - Fermín Alcón Morcillo (ferminalcon@gmail.com)

  11. Estremecedor relato. Es tremendo imaginar al niño devorado por SU boa, por su querida boa,porla boa que él incubó, cuidó y alimentó.
    Y es tremendo imaginar a esos padres condescendientes siendo despreciados, destruidos y engullidos por el monstruo que ellos han creado.
    Porque han caído en la trampa de la sobreprotección.
    Los padres/madres maltratados podrían esperar una respuesta cruel pero es más dramático contemplar estas víctimas sorprendidas.
    Eso le hubiera pasado al niño peruano de no haber sido advertido del peligro que correa.
    Saludos en este domingo otoñal..

  12. Excelente artículo, no soy madre pero he visto de cerca la manera en que en la actualidad se están formando los niños y no es nada parecido a la educación otrora.
    Infortunadamente los padres ya están siendo muy permisivos y es una situación que preocupa en mi país. Llenan vacíos con las cosas materiales y los valores y principios se están dejando a un lado.

    • Querida Diana:
      Gracias por tu aportación.
      Parece que el problema no es solo de mi país.
      Creo que tenemos que hacer frente a este problema con energía, con sensatez y con prontitud.
      Besos y hasta pronto.
      MAS

  13. Mis hijos hacen que quiera ser mejor hijo.

    Ellos, El Adarve y Miguel Ángel, contribuyen a que intente ser mejor educador y persona para mí y quienes se crucen en mi camino.

    Decir no es mucho más difícil y doloroso que decir sí.

    • Querido José Antonio:
      Esta vez un lacónico comentario. Pero qué tres frases más contundentes.
      Muchas gracias por la valoración que haces de las aportaciones del blog. Estoy seguro de que la ayuda depende más de tu actitud que de los contenidos.
      Un abrazo.
      MAS

  14. Querido MAS,

    menudo tema… yo titulé a un ensayo “Sultanato de los retoños”. Los autoritarios, los permisivos, una línea en la que prima el no ocuparse.

    Nosotros venimos de la crianza por mirada -una mirada y ni respirábamos- y por no emular a nuestros progenitores… difícil equilibrar.

    Aunque en definitiva, todos creamos carácter enfrentando a los adultos… ¿qué deberá hacer ese niño para rebelarse y recibir un “no”?

    Muy buen lunes,
    r

    • Querida Rita:
      Un título bien sugerente el tuyo: El Sultanato de los retoños. Se puede adivinar muchas ideas de las que sugiere.
      Sí, existe la ley del péndulo. Nos vamos de unos extremos a otros. Del autoritarismo a la permisividad. Y a la inversa. En el equilibrio está la solución.
      El niño que es un tirano dice sí y no en función de sus intereses.
      Es el educador el que tiene que decir NO cuando es necesario o conveniente.
      Gracias por tu comentario. Y por tu lectura.
      MAS

  15. Es más fácil detectar y denunciar el maltrato físico que el psicológico.
    Cómo no lamentar y criticar la violencia que se ejerce sobre niños y niñas a través de abandono, golpes, violación, secuestro, trabajo infantil… Pero eso es fácilmente visible y condenable.
    ¿Quyiuén ha presentado una denuncia contra el maltrato psicológico a los niños y a las niñas
    Por eso es tan importante este artículo.
    Saludos

  16. Tiene razón Raquel Sotomayor. Yo nunca he visto una denucnia porque un padre/madre le regala demasiadas cosas a los hijos, o porque les tienen mimados, o porque sae muestrasn serviles (no serviciales) con ellos.
    Como tpodo queda en las manos del padre/madre pueden hacer lo que les apetece.
    Pero, claro, ¿y si eso lleva consigo la destrucción del niño o de la niña?
    Buena semana.

  17. Este artículo es como la ardvertencia del zoólogo al niño peruano. Ojalá la tuviera en cuenta aquel pequeño. Y ojalá la tengamos en cuentra los educadores y educadoras.De lo contrario será un desastre no solo para el educando/a sino también para nostros.
    Saludos cordiales a todos y a todas.

  18. Había leído una historia similar que hace referencia a las relaciones de pareja, y es que tienes mucha razón, sin caer en la paranoia, hay que tener cuidado con las personas que están a nuestro alrededor, no vaya a ser que nos estén midiendo para en el momento menos esperado acabar con nosotros.

    Con respecto al tema que tú desarrollas es evidente que es una problemática presente en la educación de muchas naciones; por ejemplo, recientemente, en Costa Rica sacaron una nota que abordan esta situación: http://www.nacion.com/nacional/educacion/Educadores-quejan-perdida-autoridad-aulas_0_1593040716.html.¡Provecho!

  19. Querida Mary:
    Ya sabes que valoro tu lectura y tus comentarios.
    Gracias por el enlace, que toca un tema que aquí también nos afecta.
    Ya te he comentado que me interesa esa historia similar de la que nos hablas.
    Besos. Cuídate.
    MASS

  20. Querido Profesor, ya se que la petición que le voy a realizar no está relacionado con el tema que usted hace referencia; pero deseo preguntarle si Usted puede en su sabiduría y experiencia: ¿porqué hay padres y madres que odian sus hijos? ¿sienten celos de sus progresos? ¿le cobran hasta el hecho de haberle dado la vida, estudio, casa y comida? y llega un momento que le molestan el hijo/a ¿porqué no se sienten orgullosos de su hijo/a por los logros que ha realizado desde pequeño/a? Es posible todo esto y más.
    Obviamente se dará cuenta que es mi historia personal, no cómo hacer para comprender esta situación; ya que con mis hermanos menores no sucede lo mismo.
    Desde y gracias, Saludos.

    • Querida Patricia:
      Gracias por abriede r tu corazón con esa sinceridad, con ese coraje, con esa valentía buscando una explicación a una situación que, probablemente, te haya hecho sufrir.
      No es fácil dar respuesta a esa pregunta sin conocer NADA de ellos ni de su historia. Lo que cuentas no es fácil de explicar en su origen. Habría que hablar con ellos, explorar en sus circunstancias y en sus emociones.
      Es más difícil de entender cuando, como tú reconoces, no sucede lo mismo con tus hermanos menores.
      No sé si eso sucede desde el principio o ha sido algo que se produjo después de un tiempo de cercanía y afecto.
      No sé si has hablado con ellos sobre la situación. Ni siquiera sé sis es posible.
      Lo que sí te puedo decir es que TU NO ERES MENOS “QUERIBLE” que tus hermanos, QUE TÚ NO TE PUEDES HACER MÁS DAÑO A TI MISMA SINTIÉNDOTE CULPABLE. Eres la víctima del desamor, no el verdugo.
      Quiérete a ti misma, no tse desprecies por sufrir ese rechazo. Convierte esos dos signos menos en un signo más para hacerte más fuerte.
      Besos.
      MAS

  21. Sabio consejo el del zoológico y sabio consejo el del artículo a los padres/madres permisivos.
    Yo creo que esos padres/madres saben lo que está pasando pero no tienen fuerza y coraje para oponerse. Por miedo a perder el afecto, por temor a no gozar de la complacencia de los hijos. Es decir, que saben que les hacen daño, pero no lo pueden evitar. Muy triste. Y muy complejo.
    Saludos.

  22. Aunque ela rtículo está dirigido, creo, a padres madres, tambien sirve para la reflexión de los docentes.
    No vale todo. NO vale dejarles hacer lo que quieran.No vale dejar de exigirles el esfuerzo necedsario. No vale que hagan lo que quieran en el patio, aunque lo que quieran sea pegar a un compañero o reirse de una cxompañera.
    Tanto en la escuela como en la familia, hay que tener unos límites y exigir que los hijos/alumnos los respeten.
    La boa también puede devorar a los docentes.
    Buena semana, que ya avanza hacia su fin.

  23. He leído la novela de Rosa Montero. Mellamó la atención la historia del niño peruano, pero no la apliqué a esta cuestión. Ella, si mal no recuerdo, habla de la boa como la muerte que acecha.
    De cualquier forma, me parece estupenda esta aplicación. Resulta impactante y estremecedora. Cuesta asimilar que el hijo malcriado acabe convirtiendo a los padres en sus víctimas. Pero es así.

  24. Estoy completamente de acuerdo. Y es verdad que resulta más fácil complacer que negar, corregir que aplaudir, consentir que rechazar, comprar que dejar de hacerlo…
    Lo que pasa es que no podemos dejar de pensar en lo que es mejor para el niño/a A LA LARGA. No en ese momento.
    El niño/a acabará sabiendo que quien le dice que no lo está haciendo por su bien.
    Tenemos que pensar en ellos más que en nosotros.
    Con ellos y ellas tenemos que ser serviciales pero no serviles porque nos convertimos en sus criados.
    Saludos de media semana.

  25. ¿Cómo se cura la envidia?
    La primera dificultad es el envidioso (la envidiosa) no reconoce serlo. Aquí tenemos una dificultad casi insuperable. Porque, claro, si no cree que tiene un problema, no hará nada para solucionarlo.
    Alguien le puede ayudar a reconocer ese vicio que le hace tanto daño, que le hace sufrir.
    Creo que tendrá que desmontar (solo o con ayuda) esas ideas irracionales que le atormentan.
    Así quedará él en paz y así dejará a los demás en paz.
    Saludos.

  26. Me ha gustado eñl sistema que empleas para la localización de las referencias. Es práctico y fácil. A ver si me da resultado. Tamnién me ha pasado que, después de terminar un libro me ha resultado difici´lisimo localizar una frase.
    En cuanto al tema, sencillamente, tremendo.
    Gracias por todo.

  27. Yo creo que este riesgo que se describe es cada vez mayor. Los dos ejemplos que se describen en esa institución escolar son muy relevantes.
    Son perfectos para explicar la teroría que se sostiene, El monstruo devorará a quien tiene al lado. No v a air a buscar la víctima a mil kilómetros. Como la boa del relato: devorará al niño que duerme a su lado. Lo tiene muy a mano. Le importa poco que le deba la vida y el alimento que le ha proporcionado. Por eso es un monstruo.

  28. Querida Susana:
    Pregunta excelente la que te haces y nos haces: ¿cómo se cura la envidia? Y haces bien en hablar de cura. Porque se curan las enfermedades y los males.
    Estoy de acuerdo en que vendría bien contar con un profesional que ayude a abrir los ojos y a sanar el corazón.
    Trabajar en la superación de la envidia sería una meta magnífica para el envidioso (la envidiosa) pero contribuiría de manera sustancial a mejorar el clima de las organizaciones.
    Un beso.
    MAS

  29. Querido profesor, gracias por sus palabras y el desamor fue siempre desde que yo recuerdo cuando yo tenía 4 años y nacieron mis hermanos mellizos,y como dice Usted es imposible dialogar con ellos, termina en grandes discusiones. en su otra publicación “¿Cuántas piensas pasar tú?”le explico mejor todo.
    Y no me siento culpable (sus acciones son por sus frustraciones), y no conozco el pasado de mis padres realmente, cuando nací no tenía ninguno de mis 4 abuelos vivos o sea no tengo quien me cuente nada, ni tíos porque yo era muy pequeña también fallecieron, se que falta esa parte en mi historia familiar (tengo mi árbol genealógico con muchas ausencias) y se que eso es muy importante; se que mis padres provienen de familiares patriarcales donde la mujer era desvarolizada, familias formadas sin amor,sólo por obligación de embarazados.muchas madres solteras( para ellos algo horrible, pero sin embargo en una de sus discusiones me entere después de grande que su matrimonio fue porque mi madre quedo embarazada y luego de casados lo abortaron, vendría a ser mi hermano mayor, yo nací después de 4 años de este acontecimiento)
    Pero yo siempre me propuse no repetir el molde, es matriz; y ese el rechazo quizás de mis padres, soy la rara de la familia, no saben a quien habré salido.
    Además yo hice terapia y tengo muy claro todo, por esos se que sienten celos de mis éxitos, yo logré realizar todo lo que ellos no pudieron, en lugar de estar orgullosos de que su hija sea independiente, les pasa todo lo contrario, pero no es mi culpa que ellos no sean felices, que se casaran con desamor y por obligación. Muchas veces cuando yo hacia terapia ellos tenían que ir a las sesiones, obviamente nunca asistieron.
    Yo estoy muy tranquila, se que no es culpa mía, orgullosa de mis logros y fortaleza.
    Gracias nuevamente querido profesor por sus palabras, besos.

    • Querida Patricia:
      Gracias por abrir tu corazón y compartir tu historia, tu dolor y tus emociones. Me duele, por una parte, saber que lo has pasado mal y me alegra comprobar que, gracias a la terapia y a tu esfuerzo, has salido adelante.
      NINGUNA HERIDA ES UN DESTINO.
      Tú tienes que quererte y respetarte, tienes que mirar hacia adelante y tienes que sacar de todo aquel abandono la fuerza que necesitas para caminar por la vida. Nadie puede hacerte desgraciada SI TÚ NO LO CONSIENTES.
      Una cosa importante: Si quieres escribirme a mí SOLO, hazlo a mi correo particular: arrebol@uma.es.
      De cualquier manera, todos quienes te leemos podemos aprender de ti.
      Besos.

      Luego leo el comentario de esta semana y te contesto.

  30. Querida Patricia:
    Ya he visto el comentario de hoy, sábado.
    Te he contestado también allí.
    Escribo desde Bogotá, el día que regreso a casa.
    No recordaba tu participación en el ejercicio. Te habrá parecido más cercano que a los demás lectores y lectoras.
    Besos.
    MAS

  31. Querido profesor, sí, hice el ejercicio con caramelos y como soy muy autoexigente, siempre quiero superarme; puse más caramelos de los que usted proponía, jajajaja!!!
    Y sí, me sentí muy cercana a Usted, me escribió una hermosa dedicatoria en mi cuaderno de apuntes, la cual atesoro.
    Gracias, sus palabras son un gran apoyo para mí, besos.

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