Gracias por enseñar a nuestros hijos

10 Ene

Cuando viví con mi familia un año en Galway (Irlanda), matriculamos a nuestra hija en una pequeña escuela pública de la localidad, en la hermosa zona de Salthill. Recuerdo que, entre las normas del Colegio, había una que me llamó la atención. Los niños debían, al terminar las clases, dar las gracias a los docentes por lo que les habían enseñado. Carla ha hecho suya esa costumbre y agradece siempre el trabajo de los profesores.

Todas las piedras que tiren los padres y las madres sobre el tejado de la escuela caerán sobre las cabezas de sus hijos.

–        Gracias por lo que me ha enseñado, suele decir.

Me parece una hermosa costumbre. Téngase en cuenta que, en un mundo en el que quien tiene conocimiento tiene poder, el profesor dedica su vida a compartir con sus alumnos el conocimiento que posee.

Mi médica de familia, una excelente profesional de la salud y aún mejor persona, si esto es posible, me manda la carta que ella y su marido le escribieron a los profesores de su hijo pequeño cuando éste acabó la enseñanza primaria. Reproduzco a continuación el texto:

“El menor de nuestros hijos ha completado su etapa escolar y, por ello, queremos haceros llegar esta carta que quiere ser a la vez de despedida y agradecimiento.

Durante todos estos años han recibido el mejor regalo que jamás obtendrán en la vida, aunque ellos aun no lo saben. Lo que han aprendido durante este tiempo de vosotros es la base del resto de todo su conocimiento, y no nos referimos solo al académico porque “saber” es necesario para ¡tantas cosas!…

En adelante, cada vez que lean el periódico, obtengan el carnet de conducir, mantengan una conversación, comprendan una película o hablen en público, estarán aplicando sin saberlo, todo lo que les habéis enseñado.: ese tesoro compuesto de cosas necesarias como leer, resolver problemas, escribir, conocer el curso de los ríos, pensar, preguntar, saber los estados de la materia, hablar correctamente, conocer los números naturales, responder, dominar las reglas gramaticales, estarse quieto, mejorar, ser diferentes, saber qué es un pentagrama, perder, criticar entender en inglés, tolerar, expresar ideas y, sobre todo, tenerlas…

Gracias a todos y a todas y  especialmente a… (aquí aparece el nombre de ocho profesores y seis profesoras).

Intentaremos que ellos mantengan las ilusión de aprender como vosotros mantenéis la ilusión de enseñar. Un abrazo”.

Ojalá hubiese muchos padres y madres así. Personas conscientes de la importancia de la educación y sensibles respecto a la importancia de la tarea de quienes dedican su vida a la enseñanza. La tarea de la familia es decisiva.

En la familia se establecen vínculos de una gran fortaleza emocional. De ahí que su influencia en la configuración psicológica de los niños y de las niñas sea decisiva para su desarrollo. Por otra parte, la plasticidad evolutiva de la etapa es enorme. Hay fases posteriores de la vida en las que ya están cristalizadas muchas concepciones y actitudes. En tercer lugar, hay que tener en cuenta que el tiempo que se vive en el marco familiar es muy extenso. Los niños y las niñas pasan muchas horas en el ámbito familiar y viven situaciones de mucha y compleja diversidad.  Téngase en cuenta también que, en general, la naturaleza de los vínculos es muy intensa. Las relaciones familiares suelen ser de carácter profundo y no meramente superficial.

La influencia de la familia en el proceso educativo de los niños y de las niñas es indiscutible. Se produce, en primer lugar a través de la ósmosis del ejemplo. El ruido de lo que somos los padres y las madres llega a los oídos de los hijos con tanta fuerza que les impide oír lo que decimos. No hay forma más bella y más eficaz de autoridad que el ejemplo. Pero, además, la preocupación compartida (no solo de uno de los dos) por exigir unos comportamientos ejemplares, tanto en el aprendizaje como en la acción, por establecer unos límites en la conducta y exigir amorosamente el cumplimiento del deber, hace que los niños vayan aprendiendo qué es lo importante en la vida. En tercer lugar la presencia y la cercanía permanente hará que los niños y las niñas sientan que de verdad son importantes.

Ya sé que algunas familias están tan depauperadas culturalmente que es muy difícil hacer frente a las exigencias educativas. El ritmo de los aprendizajes que se exige hoy en la escuela a los estudiantes es tan acelerado que hace falta una segunda escuela en la casa para seguirlo. El problema está en que, a veces, esa segunda escuela no existe.

La escuela debe ser el reino de lo afectivo, no solo de lo cognitivo. La profesión de educar gana autoridad por el amor a lo que se enseña y el amor a quienes se enseña. Los niños aprenden de aquellos docentes a los que aman. La escuela debe ser esa mezcladora social en la que los niños y las niñas aprenden a pensar y a convivir. No solo a callarse y a repetir. No solo a obedecer. Tienen que descubrir lo importante que es el conocimiento para comprenderla realidad y lo necesaria que es la solidaridad para construir un mundo mejor.

Y luego viene la colaboración entre la escuela y la familia. Las dos instancias tienen la misma finalidad: conseguir la mejor educación para los niños y las niñas. Los verbos que deben conjugar a diario los miembros de la escuela y de la familia son: dialogar, compartir, colaborar, ayudar y animar. Todas las piedras que tiren los padres y las madres sobre el tejado de la escuela caerán sobre las cabezas de sus hijos.

Hace falta crear estructuras de participación para que la familia y la escuela puedan actuar con entusiasmo y eficacia en la planificación, desarrollo, innovación y evaluación del curriculum. Sin dar nunca la espalda a la esperanza, a pesar de las adversidades, porque la tarea de educar es consustancialmente optimista. Sin optimismo podemos ser buenos domadores, pero no buenos educadores.

Me contaba hace pocos días un profesor en Talca (México) que un niño había acudido a sus padres quejándose de que un profesor le hubiese dado un coscorrón con la mano en la nuca (estoy en contra de cualquier violencia física, aunque sea insignificante). El padre le dice:

–        Voy a ir al Colegio a ver a ese profesor.

–        ¿De verdad que vas a ir, papá? Sí, por favor, por favor, vete.

–        Claro que voy a ir, hijo. A besar la mano que me está ayudando a educarte.

Lamentablemente nos encontramos hoy con algunas familias que, lejos de mostrar apoyo, colaboración y gratitud hacia los profesores y profesoras de sus hijos, se dedican a desacreditar su tarea, a criticar sus decisiones y a  desautorizar sus opiniones. Pues bien, sin la familia, la educación en la escuela es prácticamente imposible.

Por eso me ha parecido magnífica la iniciativa de la familia de mi doctora, que muestra de manera clara, hermosa y emocionada la gratitud hacia el profesorado que ha dedicado sus mejores esfuerzos a que sus hijos aprendan. Decía el poeta romano Virgilio: “Mientras el río corra, los montes den sombra y en el cielo haya estrellas, debe durar la memoria del beneficio recibido”.

25 thoughts on “Gracias por enseñar a nuestros hijos

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  3. En el mundo mágico de Harry Potter, el profesor Albus Dumbledore usa el “PENSADERO”. Es un objeto mágico, una especie de pileta de piedra poco profunda, donde almacena sus recuerdos y sus experiencias. Estoy encantado de asomarme por enésima vez al pensadero de Santos Guerra, para deleitarme con su pedagogía.

    Santos Guerra dice que.. “¿sin la familia?… ¡imposible!” y que con las familias hay que ejercer un “diálogo sosegado y exigente”.
    José Mª Toro Alé dice que con las familias es mejor “andar codo a codo que a codazos”. Pero… ¿cómo conseguir ese “encuentro”?… probablemente con pequeños gestos.
    Creo que es importante mimar la relación con las familias, sentarnos con el padre y la madre (superando dificultades de horario) y mantener conversaciones acerca de su hijo e hija, intercambiar información, hablar de lo que nos preocupa y de lo que nos alegra. Y… siempre… como bien aconseja Santos Guerra… desde el optimismo.

  4. Me quedo con dos frases lapidarias, una con la que ilustra la imagen del post Miguel Ángel: “Todas las piedras que tiren los padres y las madres sobre el tejado de la escuela caerán sobre las cabezas de sus hijos” y otra que nos traslada en su comentario Jesús Reina en referencia a Jesús Toro: “con las familias es mejor andar codo a codo que a codazos”.

    En la convivencia familia-docentes, en muchas ocasiones, el recelo es mutuo.

    Muchos padres observan con lupa los movimientos de los profesores y a la mínima saltan sobre ellos como un depredador sobre su presa. A veces se critican aspectos de la docencia totalmente superciales o superfluos y sin embargo cuestiones importantes quedan sin tocar.

    Y ciertamente perfectos no somos, pero como no lo es nadie, y si en vez de utilizar la lupa de ver aspectos negativos las familias utilizaran la de observar los aspectos positivos, quizás la relación entre ambos sería más provechosa para los niños.

    Estos recelos en las familais ha llevado a que muchos profesores también recelen de los padres. En ocaciones con razón y en otras, por qué no decirlo, sin ella. Porque el profesorado también utiliza ambas lupas.

    Concluyo con una humilde frase, mucho menos lapidaria, “si profesores y familias utilizamos las mismas gafas quizás viesemos las mismas realidades”.

    Saludos cordiales a todos los miembros de las comunidades educativas.

  5. Querida Paqui Llamas:
    Tu breve comentario indica que has leído el artículo con inteligencia, sensibilidad y compromiso,
    Gracias a ti por leer, por escribir y por ser tan generosa,
    Muchos besos.
    MAS

  6. Yo nada más quiero decir: gracias Miguel Ángel por lo mucho que me ha hecho reflexionar este hermoso, sabio y lleno de corazón este artículo.

  7. Gracias maestro Miguel Angel, porque a traves de sus palabras nos abre un mundo de realidades. A mi tambien me gustaria que me las dieran como lo que me paso el viernes: tengo un grupo de 20 peques de 3 años, entre ellos 1 especial, que ese dia venia nervioso, en la entrada, como muchos llegan tarden me encontre con este peque tomado para tranquilizarlo, otra que le dolia la barriga ( dandole pasaicas en la barriga, como dice mi madre) y consolando a otros dos que llegaban llorando. Puf, me faltaban manos. Y quiero aprovechar para agradecer a los maestros de mis hijos, porque trabajan y se dedican en cuerpo y alma a ellos, sobre todo a mi peque que es especial. Como les he dicho muchas veces ” teneis la gloria ganada con mi terremoto”. Un saludo

  8. Para Elisa Martínez:

    Veo que, como madre, valoras la tarea de quienes educan a tus hijos, especialmente a quien tiene en sus manos ese hijo que es un terremoto. Cada uno de diferente de los demás.
    Veo, también que, como educadora tienes que relacionarte con las familias de tus 20 peques.
    Es obvio que si, familia y escuela, reman en la misma dirección se podrá avanzar mejor. Si cada una pretende avanzar en dirección opuesta, o no se mueve o (lo que es peor) golpea con el remo a los demás, no podremos llegar a buen puerto.

    Besos y gracias

    MAS

  9. Pingback: La importancia de dar las gracias | Blog de Orientación del IES Hermanos Machado

  10. La familia es fundamental.
    Es una lástima que la LOMCE restrinja el papel de los Consejos Escolares en los centros. Es un paso atrás.
    Pero bueno, los padres y madres siempre pueden colaborar y trabajar en sintonía con el Colegio.
    Cuando los padres piensan que ya es suficiente con llevarlos al Colegio, se equivocan.

  11. En un momento en el que los docemnters son vapuleados por la sociedad y por la política es bueno que se produzcan hechos como este.
    Dar las gracias es muy importante poprque, al hacerlo, se manifiesta el valor de lo recibido.
    La norma del colegio irlandés deberían copiarla nuestras escuelas.

  12. Sin la familia es prácticamente imposible avanzar en la buena dirección.
    Cuando lo ques e hace en la escuela se rompe en la familia, no se puede mejorar.
    Hay padres y madres que piensan que, por llevar al hijo al Colegio, ya lo tienen todo hecho. No es así. De elos depende gran parte del éxito de la tarea educativa.

  13. La participación de la familia en el diseño, desarrollo y evaluación del curriculum escolar es muy importante. Los padres y madres son parte de la comunidad que educa, no son meros testigos de lo que hacen los profesores.
    Entenderlo asi, como se desprende del artículo, sería bueno para todos.

  14. “…En cualquier caso, la asunción de esta función social de la universidad conlleva consecuencias sobre la orientación de su docencia e investigación, sobre las formas de gobierno interno y de elección de cargos, sobre los mecanismos de control económico, sobre la gestión de gestión de personal, sobre los instrumentos de financiación, etc…”

    http://politica.elpais.com/politica/2014/12/26/actualidad/1419608973_749352.html

    ¿Para cuando un artículo sobre la Universidad, Miguel Ángel?

  15. Me parece muy importante recalcar la importancia de la familia. No sólo para el desarrollo de los hijos sino para la mejora de la escuela. Hay que preocuparse por la educación de los hijos propios, peo también por la de todos los demás.
    Saludos.

  16. Cuando los padres no colaboran con la escuela todo se hace más difícil.
    Los profesores necesitan a los padres y los padres necesitan a los profesores.
    Si se rema en la misma dirección se puede avanzar. Si cada estamento tira para una parte es imposible avanzar.

  17. Ayer se celebró en el Ateneo de Málaga una Tertulia sobre la participación de las familias en las escuelas.
    Planteé algunas ideas sobre el concepto de participación, sobre sus falacias, sus frutos, sus ámbitos, sus estructuras,,,
    Y luego intervinieron los asistentes durante más de una hora en un animado diálogo en el que todos nos enriquecimos.
    Hablamos de la necesidad de un trabajo compartido entre la escuela y la familia. Nos necesitamos mutuamente, necesitamos conocernos y ayudarnos.
    Me llamó la atención algo que comentó mi amigo Marcos: un profesor se quejaba de que el padre de un chico no acudiera nunca a las tutorías… No sabía que estaba en la cárcel.
    Hablamos también de que esa participación no se circunscribe solo a la educación del PROPIO HIJO sino al funcionamiento de TODA la escuela.
    Gracias a todos los asistentes por su presencia y por sus aportaciones.

  18. Estmado Joe:
    Habrá, no sé cuando, alguna reflexión sobre la Universidad. Tenemos mucho que mejorar quienes nos dedicamos a la enseñanza en ese nivel. Y tienen que mejorar mucho las políticas educativas y las estructuras que albergan la docencia y la investigación.
    Gracias por la sugerencia..

  19. La carta de la familia de la doctora es magnífica. Deberían imitarla todas las familias.
    La comunicación familia-escuela será buenas si las dos partes eliminan prejuicios y se abren a una comunicación auténtica.

  20. Pues sí, la familia es un pilar fundamental para el crecimiento y desarrollo de los niños en todos los aspectos.Comer juntos, desayunar, ver la tele en familia…pero desgraciadamente nuestra vida tan veloz que llevamos no nos deja disfrutar de esas pequeñas cosas TAN IMPORTANTES. Felicidades profesor! me ha encantado lo sencillo y claro que lo ha explicado. Si los padres damos gracias..los hijos también, si criticamos ellos también…en fin. Gracias por sus palabras.

  21. Querido amigo y maestro:

    Leí tu artículo el sábado pasado y no he podido escribir nada (estrenamos un nuevo musical ayer y las últimas semanas…; en fin, te podrás imaginar).

    Tu doctora es una persona extraordinaria. Y, por consiguiente, no tiene más remedio que ser una doctora también extraordinaria.

    ¡Qué privilegio, no solo sus pacientes, sino todos aquellos que tengan la suerte de encontrarse cerca! Porque personas así, contagian una forma de ser, una capacidad de donación y unos valores que se tornan en virtudes.

    Este es el tipo de noticias que debería abundar; es la información que debería inundarnos a todos en el día a día… Porque es la que nos hace poner en valor a los verdaderos modelos que necesitamos para evolucionar como seres humanos.

    Me alegro mucho por ti, por los maestros de sus hijos y por quienes tenga cerca tu doctora.

    Muy agradecido de que hayas publicado esta Noticia (para mí, con mayúsculas).

    Un gran abrazo.

    Saludos.

  22. Querido Maestro!
    Ejemplarizante labor la que haces en cada artículo, cada sábado, para desarrollar unos temas tan actuales y que tocan el fondo de las personas que luchan porque el amor, los afectos y la educación vayan de la mano.
    El tiempo que me dedique a educar esas fueron mis premisas.
    El optimismo y las ganar de aprender con mis alumnos mi afán prioritario.
    Ahora desde afuera las cosas se ven de otra manera;pero sigo las misma pautas de actuación en mi vida que en la escuela.
    Lo positivo te trae tranquilidad y paz en el alma,eso es lo que he buscado siempre.
    Encontrarse buenos y agradables profesionales es lo que mejor se valora tanto en salud,como en educación.
    Y cuando anochece y llega la hora de la reflexión te queda un sentir apacible si el trato que has recibido es grato y si tu has hecho lo mismo con los demás.
    Ya sabes que me ayudas siempre a mejorar como persona.
    !Bendito sea tu hacer y tu pensar!
    Sin más me despido con un afectuoso saludo.

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