Rara avis.

15 Ene

Que el Unicaja haya cerrado el objetivo inmediato de clasificarse para la próxima Copa del Rey es una buena noticia. Sobre todo viendo que el nivel del equipo no está siendo el que alcanzó de entrada en el arranque de la temporada y que le ha servido para aspirar incluso a ser cabeza de serie en la cita de Madrid, algo que no sería tan ilógico refrendar en Santiago frente al Monbús Obradoiro.

Con la victoria del pasado sábado ante Movistar Estudiantes y el debut del armenio Ryan Boatright, el Unicaja ha hecho debutar a su jugador número 15 en la temporada. De momento, en la Liga ACB han jugado 277, de los cuales, nacionales, o mejor dicho «Jugadores de Formación Local», que es como se denomina para ver si son considerados no extranjeros, sólo hay 86. O sea, poco más de un 31%.

Confieso que no me hace gracia pensar que sólo uno de cada tres jugadores que se ven en España se pueden considerar de aquí, y lo cierto es que esto no es sólo opinable, sino que ya antes de estos tiempos de globalización no se entendían. Mucho peor si se ahonda mínimamente y si de esos jugadores «de formación local» se descuentan los que no son seleccionables, se queda en sólo 61. Es decir, supera por muy poco el 22%. Ver plantillas en la ACB y buscar los «españoles» puede llegar a deprimir, o si no, opinen ustedes.

Aparte de los casos de Tecnyconta Zaragoza, Valencia Básket o BAXI Manresa, en cuyas plantillas los españoles no tienen sus raíces más allá de nuestras fronteras, lo que llama lamentablemente la atención son los casos de Kirolbet Baskonia, UCAM Murcia o MoraBanc Andorra, que tienen entre sus nacionales a tres o cuatro jugadores foráneos, siendo en la práctica una «rara avis» las figuras de Illimane Diop o Álex Urtasun en vitorianos o murcianos.

Por otro lado, el error tal vez es mío, y lo que hacen los equipos ACB es tan sólo optimizar recursos a base de una interpretación de la normativa llevada al extremo. Sobre todo porque si un marciano juega unos meses en la cantera de cualquier club va a ser tan nacional como cualquier chico de Huelin o de Nerja, pero el problema para mí no es que Pablo Sánchez sea más canterano que Morgan Stilma aunque este último juegue con la selección de Holanda, sino que esta normativa produce la mercantilización de las canteras, generando un dinero para que se beneficien agentes, representantes y directores de cantera, quedando al margen chicos que muy en contadas ocasiones llegan de verdad a la élite y que son juguetes rotos en el momento que se quedan sin el paraguas de la edad y no sirven para dominar en categorías inferiores.

Queda la mar de bien que en Dallas a Luka Doncic le pongan «El Matador», aún siendo de Ljubljana, pero no veo como representativo de la cantera española al esloveno, y entiendo que de la manera actual, sólo se produce una falta de identificación entre equipo y afición, que hay un déficit de figuras representativas en los equipos que hacen que el arraigo se vea como algo en peligro de extinción.

La normativa es la que es, y quizá sería más fácil empezar por arreglar el tema de los comunitarios reduciendo las plantillas a nacionales y extranjeros. Así al menos se ahorrarían los bochornos de casos como el de Nik Caner-Medley, Colton Iverson o Justin Doellman con sus pasaportes de Azerbayán, Guinea Bissau o Kosovo, pese a ser de Massachussets, Dakota del Sur u Ohio. En el caso de las canteras, tal vez sería necesario un milagro, que se trabajara de verdad a favor del jugador nacional, cosa que ni FEB ni ACB, con unas miras casi siempre a corto plazo y con sendas direcciones demasiado frágiles por muchos problemas en un pasado reciente, parece que tengan como objetivo principal.

Tampoco se trata de sobreproteger al nacional evitando que sean más competitivos que los extranjeros. Se trata de darle sentido a un trabajo de cantera cierto, más allá del brindis al sol que suponen habitualmente los equipos inferiores. Sobre todo, es evitar profesionales con 15 años a miles de kilómetros de su casa, produciendo unas transacciones monetarias en las cuales ellos casi nunca son los beneficiados.
Aunque todo esto tiene de fondo el aspecto profesional del deporte, si el balón entra al final lo que nos importa es que el que meta la canasta decisiva vista de verde, pero no hay que perder de vista el camino a recorrer hasta llegar arriba, y sobre todo, de qué forma se está haciendo y qué puede acarrear tomar esta forma de hacer las cosas.

Política de club

8 Ene

Que el calendario haya echado definitivamente el cierre al periodo vacacional no significa que haya terminado el otro periodo que estamos atravesando si hablamos de nuestro Unicaja.

El equipo lleva casi un mes conviviendo con la mala costumbre de iniciarlo perdiendo no sólo el primero, sino los dos primeros partidos tanto en diciembre como en enero, si el inicio de diciembre trajo las derrotas ante Joventut y Unics (ambas lejos de Málaga), ahora, las derrotas ante Valencia Básket e Iberostar Tenerife, dejan abierta la peor racha de derrotas de la temporada actual y anímicamente, lo que se transmite es aún más sombrío.

De los últimos ocho partidos, Unicaja ha perdido cinco de ellos, y tras empezar a verse afectado por las lesiones, algo tan consustancial a nuestro deporte como al resto de los rivales, el juego, la confianza y todo lo que antes eran buenas sensaciones han caído en picado. No sólo aparecen todos los defectos que antes podían adivinarse, sino que ahora las virtudes son fácilmente liquidables por el contrario y es casi imposible volver a recuperarlas.

Casi todo el mundo coincide que la unión de las ausencias de Carlos Suárez y de Alberto Díaz, este último con recaída añadida, son una conjunción mortal para lo que puede soportar esta plantilla, la pérdida de ambos, sobre todo en lo que a personalidad y solidez en el juego se refiere y la orfandad de carácter mostrada por gran parte del plantel se está llevando casi del todo las mejores perspectivas que había generado en el arranque de curso, pero en el baloncesto actual, pensar que vas a lidiar con todas las competiciones con la plantilla que se diseña de inicio es algo poco realista, al menos, los hechos y la hemeroteca así lo dicen, sería como conquistar la Estrella de la Muerte con los Tercios de Flandes.

El problema de las lesiones no es agendable en la planificación de la temporada, no puede adjudicarse ni en el tiempo ni en los damnificados, pero lo que sí que tendría que estar previsto es de qué manera actuar ante ellas, ahora, en el momento que hay que dar una respuesta más allá de seguir la marcha sólo con nueve jugadores de forma efectiva, no vale hablar de calendarios, de tener que esperar a segundas vueltas o de lo comprimido que está el calendario cara a dos objetivos del año: la Copa del Rey y encarar el playoff de la Eurocup.

En la habitual línea de este club, Luis Casimiro Palomo se encuadra en la posición ya conocida de entrenador-portavoz, no sólo de la parte deportiva del primer equipo, sino de lo que el libro de estilo del consejo de administración dictamina, es algo muy conocido que la incomodidad para los dirigentes, ha sido siempre algo que ha jugado en contra a la hora de valorar un fichaje en Málaga, de la índole que sea.

En el discurso del entrenador manchego, siempre ha estado presente el no fichar, el no dar un paso para alterar el ecosistema idílico que tiene esta plantilla y que hacerlo porque sí, no era algo planteable, pero en mi opinión, más allá de lo obvio que es un fichaje ahora, cuando se lesionó Carlos Suárez ya comenté en público que era necesario reforzar el plantel, porque lo que había no era perfecto, la cantera no ofrece ni ahora ni a corto-medio plazo una solución por muy provisional que se pueda pensar y eso de seguir aguantando con lo que hay transmite una idea equivocada a los miembros de la plantilla, ya que por muy buen ambiente que haya, por mucha conformidad que se tenga con el trabajo realizado, las dos últimas derrotas, han colocado entre los rivales una idea de equipo frágil, con poca energía, con periodos de ausencia y una inconsistencia que es abatible a base de mayor agresividad y contundencia, un precio demasiado bajo y simple.

En el momento que reclamaba fichar por la lesión de Carlos Suárez hablaba de la problemática que podía venir en el aspecto cupos, ahora, como comentó Emilio Guerrero, no se trata de un temporero, se trata de un refuerzo, con el condicionante de la necesidad de tapar dos bajas y la obligatoriedad del pasaporte, aventurando un poco sin temor a equivocarme, lo próximo es oír que el mercado está mal, algo que llevo oyendo desde que había que pagar en pesetas, con lo cual me queda claro que no es criterio ni de Luis Casimiro ni de Carlos Jiménez, sino política de club, porque de haber actuado a mediados de diciembre, se hubiera podido acceder a mayor oferta, lo que menos me agrada es reconocer que dependiendo del inquilino del banquillo y de la publicidad que se le den a las intimidades del club, se tiene una actitud más o menos agresiva en el entorno de la competición, porque no sólo se circunscribe al tema fichajes.

En lo inmediato, es necesario que se vuelva rápido a la mejor versión, todo ello sin perder de vista que el próximo visitante en ACB, el Movistar Estudiantes tenía buscado hasta el sustituto para su entrenador y dos victorias consecutivas le han asegurado a Josep María Berrocal una continuidad que parecía de ciencia ficción, eso sí, la apuesta madrileña pasó antes por dos fichajes para reforzar su plantilla. Vienen siendo las reglas del juego.

Dudas y certezas.

25 Dic

Lo habitual viene siendo que uno baje de la nube a partir del 7 de enero, que una vez pasadas las fiestas, y ese estado de “buenrrollismo” general llega lo peor que puede ocurrir: el momento de concretar los deseos que se han manifestado para la nueva época y requiere pasar a la acción, y eso suele hacerse duro y complicado.
A nuestro Unicaja, la bajada de la nube le llegó el pasado domingo, con el partido frente al Kirolbet Baskonia, en una ocasión que a priori podía ser propicia para que los malagueños siguieran con el casillero de derrotas en casa a cero, digo propicia porque, pese a la muy sensible baja de Carlos Suárez, el rival, que venía de dos partidos en Euroliga en la semana tenía las ausencias de Patricio Garino, Tornike Shengelia y el mismo momento del partido la de Jayson Granger. Al final, lo cierto fue que desde el salto inicial no hubo partido, los de verde no dieron en ningún momento impresión de estar metidos en el partido y no fueron rival para un equipo que, con una rotación efectiva de ocho jugadores, tuvo de sobra para manejar el encuentro a su antojo. Una pena, pero lo visto transmitió un par de mensajes: que Carlos Suárez no tendrá mucho impacto numéricamente hablando, pero el peso específico en la buena dinámica del equipo es brutal, y aunque no se materialice, pensar en fichar un repuesto para el arancetano no era tan disparatado, por lo menos a tenor de lo que se vio el domingo.
Un pequeño detalle para cerrar el partido del domingo: necesitaría que alguien me explicase la legalidad de la alineación baskonista, me explico, sobre el papel, el equipo de Vitoria tiene como cupos a Tadas Sedekerskis, Illimane Diop, Jayson Granger y Tornike Shengelia, el domingo, el lituano estaba en Vitoria recuperándose de una lesión, el georgiano estaba en Estados Unidos viendo a su tercer hijo, el italo-uruguayo en el banquillo con el chándal de paseo y el senegalés le endosó once puntos a los malagueños. Vale que presenciamos el exotismo de ver a un español (el pucelano Miguel González) con la camiseta visitante, pero aún así me siguen saliendo sólo tres jugadores formados localmente en el plantel vitoriano, ¿es legal esto?, sinceramente, si hay alguien ahí que me lo pueda aclarar, se lo agradezco.
Con la necesidad de pasar página sin olvidar las enseñanzas de la derrota, el equipo ha de afrontar el viaje a San Sebastián para no dejarse atrapar por los perseguidores, los cuales, encabezados por Valencia Básket y BAXI Manresa tienen muy cerca a los cajistas.
Ahora que se acaba el año podremos llevarnos muchas noticias a nuestra memoria particular, que si la salida de Joan Plaza del Unicaja, que si tal o cual triunfo, que vaya título se le escapó a tal equipo, o que momento de forma tan estupendo tuvo tal o cual jugador, pero algo que quedará registrado que no formará parte de la gran historia es la situación que se vivió el pasado día 18 en Valladolid, en LEB Oro, el partido entre el Carramimbre CBC Valladolid y el TAU Castellón fue dirigido por tres mujeres, algo que no tendría que ser noticia, pero a día de hoy sí que lo es, lo cierto es que en la rueda de prensa, Paco García, entrenador local fue muy ilustrativo: no tiene por qué ser noticia, al igual que no creo que a nadie relacionado con nuestro deporte nos extrañe ver a mujeres en el grupo de jueces en los partidos, arbitrar mal o bien no es privativo de ningún género y por ello, aparte de la salida de pata de banco del presidente del Iberostar Palma criticando en su día que hubiese dos mujeres en el trío arbitral, que Yasmina Alcaraz, Paula Lema y Elena Espiau estuvieran juntas en un partido no debe significar nada, al igual que antes no nos alteraba ver pitar a Pilar Landeira o a Anna Cardús en lugar de Juan José Neyro o José Javier Murgui, creo que hay bastantes por ahí que prefieren a Esperanza Mendoza en lugar de Miguel Ángel Pérez Pérez.
Resumiendo, pensar que te puedes sentir perjudicado porque te arbitren tres mujeres en lugar de tres hombres es pensar que los aros de Málaga son más redondos que los de Soria, literalmente absurdo.
No vamos a tener tiempo alguno de descanso, así que habrá que seguir con todo esto. Eso sí, espero que todos tengáis lo mejor, con las personas adecuadas y que si hay algo que mejorar, que lo haga pronto. Muchas felicidades.

A por el primer objetivo.

18 Dic

Nuestro Unicaja con las dos derrotas de la semana pasada, en Badalona y en Kazan nos había podido transmitir cierta desazón en el rendimiento y en las expectativas que podía haber generado con su buen arranque.
Lo cierto es que con la victoria del domingo ante el FC Barcelona Lassa obtuvo una victoria de las de entidad, en un partido que gusta ganar si eres del equipo de casa, a la vez de cortar la racha negativa de los de Luis Casimiro Palomo, asienta al conjunto en la cuarta posición y además lo hace con el mismo registro que muestran Kirolbet Baskonia y Real Madrid, y mantiene a los últimos visitantes del Martín Carpena a sólo un triunfo de diferencia.
El partido se puede calificar de trabado y complicado y que contrariamente a lo que podía esperarse, según los números que mostraban ambos contendientes, tuvo mejor respuesta por los locales con las armas que mejor usaban los visitantes: la defensa. Hasta el domingo, el equipo de Svetislav Pesic era la segunda mejor defensa de la Liga ACB, siendo sensiblemente más solvente que el Unicaja, ya que encajaba 75,4 puntos en cada encuentro, frente a los 82,3 que permitían los de Málaga (en el puesto decimotercero), en ataque, la cosa andaba mucho más igualada, ya que la diferencia era mínima, 88,5 frente a 88,3 favorable también a los catalanes.
Que un equipo que se supone que tiene en su debe el aspecto defensivo, cometa la osadía de rebajar la anotación en 15 puntos del tercer mejor ataque de España provoca que haya que darle su mérito, ya que Unicaja venció anotando menos que sus promedios, más o menos lo que permitía el FC Barcelona, pero no dejó que el líder se reconociera en ataque.
Todo argumento tiene una defensa, y que por una necesidad de sensatez haya que darle el valor a esta victoria dentro de la mesura, también sería bueno pensar que la misma ha llegado porque el contrario ha estado peor que en otros días, pero también porque el culpable lo ha tenido enfrente, no dejándole que fuera capaz de hacer su trabajo habitual.
Tengo claro que sobre estos cuatro partidos de Liga ACB que forman los de Badalona, FC Barcelona, Baskonia e Iberostar Tenerife va a determinar parte de los objetivos que tiene que cerrar el equipo en una primera fase de la temporada, antes del duelo frente a los vascos, se cierra la primera fase de la Eurocup frente a los italianos del FIAT Turín, los cuales ya están eliminados y en su liga presentan un balance de 3 victorias y 7 derrotas, una decepción de una de las escuadras que a priori tenía mucho más que decir este año, pero ha de ser una oportunidad que hay que aprovechar para seguir con el trabajo, el visitante del domingo próximo tiene ante sí dos escollos en la Euroliga, frente a Herbalife Gran Canaria y FC Barcelona, como se puede observar, no hay lugar para las excusas, porque la alegría va por barrios.
En referencia a la victoria del último domingo, no puedo dejar de confesar la sorpresa que me supone ver la gestión de la plantilla del rival por parte de su entrenador, en un plantel de trece piezas, que la rotación esté reducida casi a ocho sin el motivo de las lesiones me llama la atención. Me sorprende que gente como Pau Ribas y Jaka Blazic no merezcan ni un segundo en pista, lo del español porque tras la retirada de Juan Carlos Navarro es de lo poco identificable que queda para ese club, aunque haya pasado por media liga antes de llegar al grande de su comunidad, lo del esloveno va más allá, quizá no sea para estar en los primeros lugares de la rotación exterior, pero si veo que cuando juega, está una media de 18 minutos en pista en los seis partidos que ha participado, más me sorprende, todo ello prescindiendo de evaluar cómo un jugador NBA como Kevin Seraphin no tiene sitio y ni siquiera se viste.
Sólo estoy sorprendido, ahora que vemos cómo la normalidad parece que está instalado en la forma de conducirse del equipo del Unicaja, quizá me he acostumbrado rápido a lo bueno y cómo no lo veo algo habitual por aquí cerca, me creo que las cosas se hacen eligiendo siempre la manera menos retorcida.

Consecuencias de la vuelta.

11 Dic

Bien, la vuelta de la competición por equipos para el Unicaja no ha resultado lo buena que se quería. La derrota en Badalona –justa y merecida en mi opinión- hace que el arranque de un mes de competición realmente complicado, con enfrentamientos ante Unics Kazan y Delteco GBC (fuera) y FC Barcelona, FIAT Turín y Kirolbet Baskonia (en casa), sea una preparación dura y complicada cara al tramo que dará paso al Top 16 de Eurocup en enero y a la Copa del Rey en febrero.
Como primer asunto damnificado tras el parón: la concentración del equipo y la solidez mental que ofrecía el grupo en estos dos meses de competición. Aunque sea casualidad, el equipo repitió en la cancha del Joventut el principio de mes que ya manifestó en octubre en Vilna (derrota ante el BC Rytas 80-72) y en noviembre en Burgos (derrota ante San Pablo 88-79). Empezar el mes perdiendo y repetir periplo ganador en los cinco partidos que quedan en diciembre ya lo firmamos todos, pero queda claro que con lo enseñado el sábado no será suficiente. Las lagunas mentales mostradas en el último partido condenaron demasiado pronto al equipo. La peor enseñanza creo que se puede sacar del marcador final -por lo engañoso del mismo-, con un inicio que definió en la práctica el resto del encuentro por las diferencias que puso en el marcador el conjunto local. Además, más allá de lo que se pueda ver a través de números y estadísticas, el solitario dato del acierto desde el Tiro Libre (15 aciertos de 23 intentos, un 65%) habla del nivel de concentración mostrado, con un suicida 0/4 de Carlos Suárez, que tan sólo había fallado tres en las diez jornadas anteriores.
Los encuentros de este mes son relativos. Los dos de Eurocup no van a ser trascendentes, ya que la clasificación ni peligra ni tendrá un impacto decisivo; no así los seis partidos a disputar entre enero y febrero. Los tres de Liga ACB, junto con el que se disputará el 6 de enero ante el Iberostar Tenerife, distan mucho de poner en cuestión la situación de privilegio que tiene el equipo ahora, pero cara al primer objetivo que llega -la Copa del Rey de Madrid- sí que tendrán trascendencia. Sobre todo si se sigue con la lógica de pensar en ser cabeza de serie, algo que ni mucho menos es un disparate.
Puestos a intentar positivizar el encuentro del sábado, las conclusiones que se pueden sacar son que toca aprender para no repetir los errores cometidos, y ser conscientes que con ese nivel de concentración y las ausencias mentales mostradas en momentos del partido. Cualquier rival, y mucho más los que vienen de manera inmediata, te van a sacar del partido rápido, así que a trabajar para evitar repetir esos errores.
Ahora el plantel está completo, y cansancio aparte, fruto de los kilómetros acumulados, tal vez lo más inmediato es que el grupo recupere el modo «equipo» y salga del modo «selección» que ha tenido que asumir una gran parte de la plantilla. La figura del entrenador tiene ahora una labor que le obliga a realizar una pretemporada a plazos, con un porcentaje de ausencias enorme, cosa que se repite durante la competición, con lo cual la maduración y el alcance de los automatismos necesarios para que la dinámica del equipo avance se ralentizan. Visto todo esto, y simplificando bastante, parece que hemos copiado de la NBA la profusión de partidos semanales juntando ambas competiciones (evitando por tanto el normal tiempo para poder entrenar y mejorar), estando a años luz de la competición americana.